El debate por la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional se complica: el diputado nacional Eduardo Falcone, del Movimiento de Integración y Desarrollo, pidió revisar el protocolo militar incluido en el proyecto impulsado por el Gobierno de Javier Milei.
Falcone sostuvo que la iniciativa contempla medidas militares que van “hasta el derribo de un avión, al hundimiento de un barco hostil”, y advirtió que no se trata de un barco comercial o pesquero. Para el legislador, esos alcances “no tienen difusión suficiente”.
En rueda de prensa, el diputado remarcó que la Constitución Nacional exige autorización del Congreso para cualquier acto de guerra o represalia militar. Por eso, pidió precisiones a la secretaria Legal y Técnica, María Ibarzábal Murphy, sobre cómo se aplicaría el protocolo.
“Obviamente el Presidente, es el Jefe de las Fuerzas Armadas, tiene que actuar de inmediato y necesita la autorización del Congreso”, señaló. Como alternativa, propuso un procedimiento similar al de Estados Unidos: que el Presidente actúe si no puede convocar previamente al Congreso, pero informe después y desista si el Parlamento no autoriza la medida.
Falcone insistió en que “lo más serio que hay acá es que hay un protocolo militar que no está comunicado suficientemente al pueblo y que tampoco tiene el control del Congreso”. A su entender, el punto central no es solo la redacción, sino la garantía institucional.
Sobre los artículos que aluden a la manipulación de la opinión pública y a las influencias extranjeras, el diputado dijo que no es especialista y que “lo tienen que revisar por lo menos o hay que discutirlo”. Sin embargo, su principal preocupación sigue siendo el protocolo militar.
El legislador también valoró que desde el bloque oficialista le preguntaron por sus propuestas y consideró positivo que se abra una instancia de intercambio. Sobre la exposición de Ibarzábal Murphy, dijo que fue clara en temas de su competencia, pero sostuvo que para cuestiones geopolíticas o de defensa deberían participar otros funcionarios, “como el Canciller Quirno”.
La crítica de Falcone se centra en exigir que el control parlamentario quede claro antes de que el proyecto avance. En su lectura, un protocolo que puede derivar en acciones militares extremas no puede quedar fuera del escrutinio legislativo.
El diputado también diferenció entre sanciones comerciales y diplomáticas y medidas de fuerza. Según explicó, el proyecto incluye ambas, pero el punto que genera inquietud es el salto a acciones militares directas, con escenarios que implican derribar un avión o hundir un barco hostil.
¿Qué pasa si el Presidente debe actuar de inmediato y el Congreso no está reunido? Esa es la pregunta que Falcone planteó al proponer un mecanismo de información posterior y revocación parlamentaria. La idea es evitar que una decisión militar quede librada a la sola discrecionalidad ejecutiva.
En el fondo, el debate expone un nudo político: cómo equilibrar la capacidad de respuesta del Estado con el control del Congreso. Falcone pidió revisar el protocolo militar y garantizar que la sociedad sepa qué se está aprobando.

Comentarios (10)
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Me parece bien que se discuta el control del Congreso. Si hay protocolo militar, tiene que estar claro.
No me gusta que se hable de derribar aviones como si fuera un trámite. Hay que bajar un cambio.
No es bajar un cambio, es que la Constitución pide autorización del Congreso.
¿Alguien puede explicar si esto ya está aprobado o sigue en debate?
Según la nota, sigue en debate y Falcone pidió revisar el protocolo.
Siempre igual: cuando hay medidas militares, nadie quiere que se sepa.
Eso es exagerar. Falcone dijo que no tiene difusión suficiente, no que sea secreto.
Bien que se exija que vengan otros ministros, no solo la secretaria legal.
Me preocupa que se mencione hundir un barco hostil. Hay que tener mucho cuidado con esas palabras.
Coincido, pero también hay que diferenciar barco hostil de pesquero, como dijo Falcone.