La violencia de género en Fray Luis Beltrán volvió a dejar una marca profunda: un hombre fue formalmente imputado por intento de femicidio, abuso sexual y amenazas contra su expareja. El episodio, que ocurrió el pasado 1 de noviembre, derivó en la orden de prisión preventiva por 180 días dictada por la Justicia, una medida cautelar que busca garantizar la seguridad de la víctima mientras avanza la investigación.
Según el relato del fiscal Javier Paz, el agresor irrumpió en el departamento ubicado en la calle Israel al 200 con un bidón de combustible. El detonante fue el rechazo de la mujer a compartir un almuerzo y su decisión firme de poner fin a una relación de pareja que se había extendido por aproximadamente 22 años. Con el objetivo de someterla y obligarla a continuar el vínculo contra su voluntad, el hombre roció el cuerpo y la vestimenta de la víctima con nafta.
La situación se tornó crítica cuando el agresor comenzó a provocar chispas con un encendedor, amenazándola de muerte. El ataque no llegó a consumarse gracias a la reacción inmediata de la mujer, quien logró abalanzarse sobre él para quitarle el encendedor. A su vez, la hija de ambos, de 13 años, intervino desesperadamente entre llantos, rogándole que se detuviera y dando aviso inmediato al servicio de emergencias 911. Esta intervención fue determinante para evitar una tragedia mayor.
Más allá del intento de homicidio agravado, la Fiscalía atribuyó al acusado haber abusado sexualmente de la víctima, aprovechándose del estado de temor y sometimiento en el que la mantenía. Además, se le imputó la reiteración de amenazas previas destinadas a condicionar sus comportamientos e impedir la separación, evidenciando un patrón de violencia sostenida en el tiempo.
Este aberrante hecho se produce en un escenario crítico para la región, donde organizaciones sociales y feministas reclaman con urgencia la declaración de la emergencia en violencia de género. Según datos relevados por el observatorio de la organización Mumalá, en la provincia de Santa Fe se registraron 46 femicidios en lo que va del año, una cifra que ya supera la totalidad de los casos contabilizados en 2025. Además, se contabilizaron 76 intentos de femicidio al 31 de octubre pasado, posicionando al territorio provincial con la tasa más alta de este tipo de crímenes a nivel nacional.
La imputación y la prisión preventiva representan un paso fundamental en el proceso judicial, pero el caso pone de manifiesto la magnitud del problema que enfrenta la sociedad santafesina. La historia de esta familia, marcada por dos décadas de violencia, es un recordatorio doloroso de la urgencia que reclaman las organizaciones del territorio.

Comentarios (10)
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Me da una rabia inmensa que haya que esperar 22 años para que la justicia actúe. La nena de 13 años fue heroica, pero no debería tocarle a una niña salvar a su madre.
180 días de preventiva es poco para lo que hizo. Con un bidón de nafta y un encendedor, si la nena no hubiera intervenido, hoy estaríamos llorando a una madre más.
22 años de relación. 22 años de amenazas, de sometimiento. Y la justicia recién actúa cuando hay un bidón de nafta. ¿Dónde estaban antes?
Lo que más me duele es que el fiscal mencione el “sometimiento continuo”. Eso significa que la violencia era diaria, no un episodio aislado. La prisión preventiva es solo el inicio, no la solución.
¿Y la contención psicológica para la nena? Esa chica va a cargar con el trauma de haber visto a su padre intentando matar a su madre. Necesita ayuda profesional urgente.
Santa Fe tiene la tasa más alta de femicidios a nivel nacional y no hay emergencia declarada. Es inaceptable. Mientras tanto, las mujeres siguen muriendo o quedando marcadas para siempre.
No estoy de acuerdo con la frase “tasa más alta”. Hay que ver las tasas por población, no solo los números absolutos. Pero sí, la cifra de 46 es alarmante y no se puede ignorar.
La nena de 13 años me rompió el corazón. “Entre llantos le rogó que se detuviera”. Eso no es normal. Eso es violencia de género que destruye familias enteras.
Bueno que al menos lo imputen rápido. Ojalá la víctima tenga la fuerza para reconstruir su vida lejos de ese hombre.