Lo que empezó como un viernes de tarde tranquilo en barrio Martín terminó con vecinos en la calle, humo negro sobre las torres y una pregunta que todavía flota en el aire: ¿qué hubiera pasado si los bomberos tardaban cinco minutos más?
Una Renault Kangoo gris comenzó a arder en el playón de estacionamiento del complejo El Palomar, el conjunto de dos torres de 20 pisos ubicado en la esquina de Colón y Mendoza. Hasta ahí, un incendio-de-un-auto-dentro-de-la-cochera-de-un-edi.html" class="auto-link">incendio vehicular como tantos otros. El problema es que ese utilitario tenía tanques de Gas Natural Comprimido (GNC) y estaba rodeado de otros vehículos. El riesgo de explosión era real, concreto, y los vecinos lo sabían.
Los primeros en intentar actuar fueron los propios residentes del complejo, que salieron con matafuegos a enfrentar las llamas. No alcanzó. El fuego ya había tomado el vehículo y los extintores domésticos no estaban a la altura de la situación. Fue entonces cuando llegó una dotación de Bomberos Voluntarios que logró controlar el incendio antes de que se propagara a los rodados linderos y, lo más importante, antes de que los tanques de GNC cedieran.
El resultado final fue el utilitario destruido por completo y, afortunadamente, ningún herido. Pero la diferencia entre ese desenlace y uno mucho peor la marcaron minutos y decisiones tomadas bajo presión.
Las causas del incendio no estaban claras al momento de esta publicación. No se descarta ninguna hipótesis: desde un cortocircuito eléctrico hasta una falla en el sistema de GNC. La investigación está en manos de las autoridades competentes.
Vale recordar que El Palomar es uno de los complejos residenciales más emblemáticos de Rosario. Sus dos torres son un punto de referencia visual del sector norte de la ciudad, y albergan a cientos de familias. Un estacionamiento compartido en ese contexto, con vehículos a GNC, es un escenario que exige protocolos claros y equipamiento adecuado. ¿Los tienen? Es una pregunta que los consorcistas deberían hacerse hoy, no después de una tragedia.
El episodio del viernes fue un llamado de atención. De esos que conviene escuchar.

Comentarios (12)
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Vivo en el edificio de enfrente y vi todo desde el balcón. El humo era impresionante. Gracias a los bomberos que llegaron rápido porque si no, eso explotaba y no estábamos hablando de un auto quemado.
¿Y el consorcio qué dice? Porque tener autos con GNC en un estacionamiento cerrado sin protocolo de emergencia es una bomba de tiempo literal.
El GNC no está prohibido en estacionamientos cubiertos de Rosario? Me parece que hay una ordenanza sobre eso...
Sí, hay normativa pero nadie la controla. Como todo en esta ciudad.
Che, antes de opinar habría que saber si el playón es cubierto o al aire libre. La nota dice 'playón', que generalmente es descubierto. Muy distinto el riesgo.
Cubierto o no, si explota un tanque de GNC al lado de otros diez autos el resultado es el mismo. No me vengas con tecnicismos.
Qué susto habrán pasado los vecinos. Menos mal que los bomberos voluntarios respondieron bien. Esos pibes merecen más reconocimiento del que reciben.
Bomberos voluntarios haciendo lo que el Estado no puede garantizar. Aplausos de pie.
Me pregunto si el dueño del auto tenía el GNC en regla o era una instalación trucha. Porque eso también cambia todo.
Siempre culpando al dueño del auto. Puede haber sido un cortocircuito, una falla del sistema, cualquier cosa. No saquemos conclusiones sin datos.
Lo que me preocupa es que los vecinos salieron con matafuegos y no pudieron hacer nada. Eso habla de que los matafuegos de los edificios no están en condiciones o que nadie sabe usarlos. Alguien debería revisar eso.
igual que suerte que no paso nada mas grave, imaginate si explota en pleno edificio con gente adentro