La cosa no mejora para la industria argentina. Una de cada cinco fábricas anticipa que su producción seguirá cayendo en el segundo trimestre del año, según reveló la última Encuesta de Tendencia de Negocios del Indec. El dato es contundente: 20,1% de los empresarios del sector prevé que su nivel de producción disminuirá entre abril y junio.
¿Qué está pasando realmente en las fábricas del país? La mayoría, un 63,1%, estima que mantendrá los niveles actuales sin cambios. Pero el panorama no es alentador: solo el 16,8% espera aumentar la producción, lo que arroja un balance negativo de 3,3 puntos porcentuales. En criollo: más empresas esperan caer que crecer.
Los números oficiales no mienten. La industria manufacturera registró en febrero una caída del 8,7% interanual y una baja de 4% mensual. De las 16 divisiones que integran el índice, 14 presentaron variaciones negativas. Los sectores más golpeados fueron maquinaria y equipo, que retrocedió un 29,4%, y la industria automotriz, con una baja del 24,6% interanual.
Pero hay un factor que explica todo: la demanda interna insuficiente. Es el principal obstáculo para aumentar la producción, según el 52,5% de las empresas consultadas. Y acá viene lo preocupante: las expectativas empeoraron entre febrero y marzo. Mientras que en febrero el 23% de los industriales preveía que la demanda interna disminuiría, en marzo ese porcentaje escaló al 24,3%.
¿Cómo impacta esto en el empleo? Las cifras son elocuentes. El 17,3% de las firmas anticipa una disminución en el número de empleados para los próximos tres meses. En contrapartida, apenas un 3,7% planea incorporar trabajadores. El 79% mantendrá su plantilla actual, pero el balance es negativo: 13,5 puntos en las expectativas de contratación.
La realidad es que estamos ante un círculo vicioso: menos demanda, menos producción, menos empleo. Y cuando hay menos empleo, hay menos consumo, lo que profundiza la caída de la demanda interna. Es la pescadilla que se muerde la cola, pero en versión industrial argentina.
Los empresarios no son optimistas, y tienen sus razones. Con 14 de 16 sectores en rojo y expectativas que empeoran mes a mes, la pregunta no es si la industria va a recuperarse pronto, sino cuánto más puede aguantar este panorama sin que el daño sea irreversible.

Comentarios (12)
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Trabajo en una metalúrgica de zona sur y esto se ve todos los días. Pedidos que no llegan, compañeros que se van y no se reemplazan. La demanda no existe porque la gente no tiene plata.
Y después se quejan de que no hay trabajo... Si las fábricas cierran o echan gente, obvio que no va a haber laburo. Es un círculo vicioso.
Soy empresario PyME y confirmo todo. No vendemos nada, los costos suben y la demanda cae. Estamos sobreviviendo, no produciendo.
@Marcelo Gutierrez pero ustedes los empresarios también tienen responsabilidad. No pueden echar a la primera de cambio y después quejarse de que no hay demanda.
@El Tano fácil hablar cuando no tenés que pagar sueldos, cargas sociales y mantener una empresa a flote. Si no vendo, no puedo pagar. Es matemática simple.
Mi marido perdió el trabajo en una fábrica de autopartes el mes pasado. 15 años trabajando ahí y de un día para el otro, chau. Esto es insostenible.
En el barrio cerraron 3 talleres este año. Los que quedan trabajan 2 o 3 días por semana. Rosario se está quedando sin industria.
Los números del INDEC son claros: 14 de 16 sectores en rojo. Esto no es coyuntural, es estructural. Necesitamos políticas de reactivación urgentes.
@Economista_Rosario ¿políticas de reactivación? Con qué plata si el Estado está fundido. Primero hay que ordenar la macro y después ver la industria.
Y pensar que hace unos años Rosario era el motor industrial del país... Qué tristeza ver cómo se desmorona todo.
Mientras los políticos se pelean, las fábricas cierran y la gente se queda sin trabajo. Después se preguntan por qué hay tanta inseguridad...
Mi hijo es ingeniero industrial y está pensando en irse del país. Dice que acá no hay futuro para la industria. Me parte el alma.