El gobierno de Javier Milei anunció este jueves, a través de una cadena nacional grabada, un proyecto para modificar la carta orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA). La propuesta apunta a establecer el control de la inflación como único objetivo institucional del organismo, en una movida que los especialistas califican de inédita en el mundo.
La iniciativa fue presentada con el sello característico del oficialismo libertario: sin mediaciones parlamentarias previas, sin consulta a las provincias y con el formato de anuncio unilateral desde la Casa Rosada. Para quienes seguimos la política desde adentro, esto no es un detalle menor: cada vez que la Nación redefine las reglas del sistema financiero sin sentar a las provincias en la mesa, Santa Fe termina pagando los platos rotos.
Los expertos consultados señalaron que la propuesta tiene similitudes con el modelo adoptado por Perú, donde el banco central tiene mandato único de estabilidad de precios. Sin embargo, destacaron una paradoja llamativa: el esquema se aleja de los países que el propio Milei suele citar como referencia, como Estados Unidos o los grandes bloques europeos, donde los bancos centrales tienen mandatos duales que incluyen también el empleo y el crecimiento económico.
Desde la perspectiva santafesina, la discusión no es abstracta. Santa Fe es una provincia con una economía productiva de primer orden —el complejo agroindustrial del Gran Rosario mueve cifras que muchos países envidiarían— y cualquier redefinición del rol del BCRA tiene consecuencias directas sobre el crédito, el tipo de cambio y la liquidez que llega al territorio. La coparticipación federal, ya de por sí un tema de conflicto permanente entre la provincia y la Nación, se vuelve aún más sensible cuando se modifican las reglas de juego monetario sin consenso previo.
El gobernador Maximiliano Pullaro, que viene construyendo con paciencia una relación pragmática con el gobierno nacional sin resignar autonomía provincial, deberá evaluar cómo posicionarse frente a una reforma que toca las bases del sistema financiero argentino. La gestión provincial santafesina ha demostrado en estos dos años una capacidad de administración que contrasta con el caos de otras épocas, y esa solidez requiere previsibilidad en las reglas macroeconómicas.
Lo que queda claro del anuncio es que Milei busca institucionalizar su modelo económico más allá de su mandato, grabando en la carta orgánica del BCRA una filosofía que hoy depende de decisiones discrecionales. La pregunta que se hacen los economistas es si un mandato único de inflación, sin contemplar el empleo ni el desarrollo productivo, es compatible con una Argentina federal donde las asimetrías regionales son enormes.
El proyecto deberá pasar por el Congreso Nacional, donde el oficialismo no tiene mayoría propia. Ese será el verdadero test: si la propuesta puede construir consensos o si quedará como otro anuncio de cadena nacional que muere en las comisiones. La política argentina tiene larga memoria de reformas del BCRA que prometieron estabilidad y terminaron en crisis. 1989, 2001, 2018: cada vez que se tocó el banco central sin acuerdo político amplio, el resultado fue turbulencia.
Para Rosario y para toda la provincia, lo que importa no es el debate técnico sobre mandatos únicos o duales, sino una pregunta concreta: ¿esta reforma va a facilitar o dificultar que las empresas santafesinas accedan al crédito, que los exportadores del Gran Rosario tengan reglas claras y que la obra pública provincial no quede rehén de los vaivenes del sistema financiero nacional? Esa respuesta todavía no está en ningún comunicado oficial.

Comentarios (13)
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Que el único objetivo sea bajar la inflación no suena mal en un país que la tuvo al 200% anual. El problema es que sin contemplar el empleo, el ajuste siempre lo paga el laburante de a pie.
Otro anuncio por cadena. Cuando lo apruebe el Congreso me avisan. Hasta entonces, ruido.
Perú tiene una economía completamente distinta a la argentina. Comparar los dos países es un chiste. Acá hay una estructura productiva federal, provincias que dependen del crédito, pymes que necesitan financiamiento. No es lo mismo.
Che Marcela, Perú también tuvo hiperinflación y la cortó con disciplina monetaria. No es tan descabellado el ejemplo.
Sí, pero Perú no tiene el nivel de informalidad laboral que tenemos acá, ni la misma estructura de deuda. Estás comparando peras con manzanas, Tano.
Lo que me preocupa como rosarino es qué pasa con el crédito para las empresas del Gran Rosario si el BCRA solo mira la inflación y no el nivel de actividad. El puerto puede mover millones pero si no hay financiamiento local, las pymes se funden.
Pullaro tendría que salir a hablar de esto. No puede quedarse callado cuando tocan las reglas del sistema financiero que afectan a toda la provincia.
Pullaro está bien en guardar silencio por ahora. Si sale a criticar antes de que el proyecto llegue al Congreso, pierde poder de negociación. La política se juega con los tiempos.
1989, 2001, 2018... cada vez que tocaron el Banco Central prometiendo estabilidad, terminamos en crisis. Ojalá esta vez sea diferente, pero la historia no ayuda al optimismo.
al menos alguien hace algo con el banco central en vez de dejarlo imprimir billetes para financiar el deficit como hacian antes
Braian, el problema no es solo la emisión. El problema es que un mandato único de inflación puede llevar a tasas de interés altísimas que matan la inversión. Hay que ver el cuadro completo.
Mientras tanto la obra pública en Santa Fe sigue frenada, la coparticipación en deuda y acá hablando de la carta orgánica del BCRA. Prioridades, señores.
La propuesta es interesante técnicamente pero me genera dudas que la hayan anunciado por cadena nacional sin ningún debate previo con los economistas de las provincias. Esto afecta a todo el país, no solo a Buenos Aires.