Lo que dijo javkin-rosario-echo-a-las-lacras-que-habian-sembrado-violencia.html" class="auto-link">Pablo Javkin este lunes en la Plaza San Martín no fue solo un discurso protocolar de 17 de agosto. Fue, claramente, un mensaje político con destinatarios muy concretos.
El intendente de Rosario presidió el acto por el 176° aniversario del paso a la inmortalidad del general José de San Martín, en la plaza ubicada en la manzana de las calles Córdoba, Dorrego, Santa Fe y Moreno. Luego del izamiento de la bandera, tomó la palabra y eligió una sola palabra para definir tanto al prócer como a su ciudad: grandeza.
"San Martín soñó y actuó en grande. Su convicción le hizo ver más allá de lo que hasta ese entonces parecía imposible", arrancó Javkin, recordando el Plan Continental y el cruce de los Andes como gestas que "no conocían límites ni fronteras". Hasta ahí, el homenaje esperado. Pero después vino el giro.
"El gen de la grandeza es lo que salva y salvó siempre a Rosario", sentenció el mandatario, y la frase quedó flotando sobre la plaza. Porque Javkin no estaba hablando solo del siglo XIX. Estaba hablando del presente, de los años de narcoviolencia que sacudieron a la ciudad y de lo que él describe como una recuperación real y palpable.
"Rosario echó a las lacras que habían sembrado violencia y que tanto daño hicieron a nuestra gente. Después de dar la pelea, el miedo cambió de lado", afirmó, en una de las frases más contundentes del discurso. El tono no era el de un funcionario leyendo un texto preparado: era el de alguien que quiere que le crean que la batalla está ganada.
El intendente también apeló a la historia fundacional de Rosario para reforzar su argumento. Recordó que la ciudad "se hizo a sí misma, sin un fundador y sin estar siquiera en los planes de nadie", que creció como ninguna otra urbe argentina y que resistió adversidades "con un tesón único". En ese relato, la épica sanmartiniana y la épica rosarina quedan fundidas en una sola narrativa.
¿Es todo tan color de rosa como lo pinta Javkin? Esa es la pregunta que muchos vecinos se hacen. Los números de homicidios en Rosario bajaron de manera significativa en los últimos dos años, y eso es innegable. Los grandes eventos volvieron, el turismo repuntó, y hay una sensación generalizada de que algo cambió. Pero la ciudad sabe que la paz construida sobre estructuras criminales desarticuladas es frágil, y que la guardia no se puede bajar.
Javkin lo sabe también, aunque en el acto de hoy eligió el tono del balance positivo. "Rosario volvió. Se habla de esta ciudad ahora con el respeto que merece", dijo, y agregó que "los turistas vuelven, vuelven los grandes eventos". Cerró con una imagen que buscó ser épica: "Este es el lugar en el que tenía que estar esta ciudad: bien arriba".
El acto contó con la presencia de funcionarios municipales, representantes de las fuerzas de seguridad y vecinos que se acercaron a la plaza en una mañana de agosto que, por una vez, no estuvo marcada por ninguna mala noticia. Quizás eso, en sí mismo, ya dice algo.

Comentarios (13)
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Lindo discurso, pero a ver si en mi barrio del Saladillo también 'cambió el miedo de lado'. Porque acá todavía hay cosas que pasan y nadie dice nada.
Graciela tiene razón. El centro mejoró porque pusieron seguridad ahí. Los barrios periféricos siguen igual o peor. La grandeza de San Martín no llega a todos lados.
No es blanco o negro. Los homicidios bajaron en TODA la ciudad, no solo en el centro. Eso lo dicen las estadísticas, no Javkin.
Che, hay que reconocer que algo cambió. Hace dos años no ibas al centro de noche y ahora está lleno de gente. No es todo mérito de Javkin, pero algo hicieron bien.
Jajaja 'bien arriba' dijo. Che, con la inflación que hay y los sueldos que tenemos, bien arriba está solo él.
El discurso estuvo bien armado, hay que reconocerlo. Conectar a San Martín con la recuperación de la ciudad es un recurso político inteligente. Ahora, que no se duerma en los laureles.
Yo fui al acto y la verdad que estuvo muy emotivo. Se nota que Javkin habla con convicción, no lee el papel como un robot. Y lo que dijo de Rosario haciéndose sola, sin fundador, es verdad y me llena de orgullo.
El miedo cambió de lado... sí, ahora tienen miedo los que mandan en los barrios de que los agarren. Eso está bien. Pero no cantemos victoria todavía.
Me parece bien que el intendente haga estos actos y hable de historia. Pero me gustaría que con la misma energía hablara de las obras que faltan, las calles rotas, los hospitales. Eso también es grandeza.
Silvia, 100% de acuerdo. El discurso patriótico está bien para el 17 de agosto, pero después hay que volver a la realidad.
Yo viví los años del terror acá en Rosario y lo que cambió es real. No es propaganda. Mi hijo ahora sale a la noche y yo no me quedo despierta esperándolo con el corazón en la boca. Eso vale.
Qué fácil es hablar de grandeza cuando tenés custodia las 24 horas. Que viva un mes en Empalme Graneros sin custodia y después me cuenta.
Siempre hay uno que tiene que arruinar todo con la misma chicana. Se puede criticar sin ser tan mala leche.