Lo que dijo Frank Kudelka en la conferencia de prensa del sábado por la noche no fue un lapsus ni una provocación gratuita. Fue una declaración de principios que, en el contexto actual de Newell's Old Boys, suena tan ambiciosa como necesaria.
La Lepra venía de necesitar los tres puntos por dos razones que parecen contradictorias: clasificar a los octavos de final del Torneo Clausura 2026 y, al mismo tiempo, alejar el fantasma del descenso. Pero Kudelka eligió mirar hacia arriba. Siempre hacia arriba.
"Mis rivales directos son los de arriba, lo digo sin soberbia. Mi idea es que Newell's transite zonas altas y no bajas. Nuestra meta es de superación y esperamos estar a la altura de eso", disparó el técnico chileno ante los periodistas, sin titubear.
El 2-1 ante Banfield en el Coloso Marcelo Bielsa le da sustento a esa postura. No fue un partido fácil —"estos partidos son dificilísimos", reconoció el propio entrenador— pero el equipo supo resolverlo con eficacia. "Jugamos mejor como equipo y fuimos más eficaces. Me gustó cómo jugamos", sintetizó Kudelka, que no suele prodigarse en elogios.
Hay un número que habla por sí solo: el DT acumula ocho partidos sin perder como local en el Coloso. Cuando se lo mencionaron, respondió con honestidad desconcertante: "No llevo estadísticas, la verdad que no sabía". Pero enseguida marcó el desafío pendiente: "Hay que llevar eso al plano de visitante. El equipo juega muy cómodo de local, con esa postura de que en algún momento lo va a ganar. Si queremos ser pretenciosos, tenemos que replicarlo afuera".
La otra pregunta de la noche giró en torno a Matías Cóccaro, el delantero que convive con un problema crónico en las pantorrillas y que genera preocupación cada vez que sale del campo. Kudelka fue escueto pero tranquilizador: "Esperemos que bien. Mientras haga goles está bien, después veremos. Entiendo que se fue bien".
La frase sobre los rivales directos va a resonar en el vestuario y en las tribunas. Porque Newell's no está en la cima de la tabla, y esa brecha entre el discurso y la realidad puede ser un arma de doble filo. Pero también puede ser exactamente el tipo de mentalidad que un equipo necesita para salir de la mediocridad y animarse a algo más grande.
Kudelka llegó con una promesa clara: sacar a la Lepra de las zonas bajas y llevarla a pelear arriba. Por ahora, el Coloso le responde. La prueba de fuego, como él mismo admite, será cuando el equipo tenga que ganar lejos de casa.
Con informacion de: Rosario3, La Capital.

Comentarios (13)
Deja tu comentario
Kudelka tiene razón en apuntar arriba. Si el técnico no cree en su equipo, ¿quién va a creer? Ocho partidos sin perder de local no es casualidad, es trabajo.
Jajaja 'rivales directos los de arriba' y están peleando el descenso. Kudelka tomá agua.
Eso se llama mentalidad ganadora. Prefiero un técnico que apunte alto a uno que se conforme con sobrevivir. Vamos Lepra.
Mentalidad ganadora con los pies en la tierra, Marcela. Primero salí del descenso y después hablás de los de arriba. No mezcles.
Lo que me preocupa es Cóccaro. Siempre con las pantorrillas. Ese pibe no puede jugar tranquilo un partido entero y lo necesitamos entero.
Cóccaro mientras haga goles aguanta lo que sea. Es un guerrero. Yo confío en él.
Lo que más me gustó fue que Kudelka reconoció que el debe pendiente es de visitante. Al menos es honesto, no te vende humo.
Ocho partidos sin perder de local y el técnico dice que no sabía. O es muy humilde o no presta atención a los números. En el fútbol moderno eso no puede pasar.
Igual che, ganarle a Banfield no es ganarle a River. Esperemos que cuando vengan los partidos bravos el equipo responda igual.
Kudelka tiene códigos. Dice 'sin soberbia' y lo explica. No es un fanfarrón, es un tipo que tiene un proyecto claro para el club. Eso se valora.
¿Y los de arriba saben que son los rivales directos de Newell's? Porque capaz que ellos no se enteraron todavía jajaja
Más allá de la frase, el dato concreto es que ganaron y suman. Eso es lo que importa. El resto es ruido.
Yo fui al partido y el equipo se vio sólido, muy distinto a lo que mostraba hace unos meses. Kudelka les cambió la cabeza a estos chicos, se nota en la cancha.