Lo que empezó como un accidente se convirtió en un destino. Juana Schipper, arquera nacida en el interior de Santa Fe, va a defender el arco de la selección argentina en el Mundial Femenino Sub-20 de Polonia, y su historia merece ser contada desde el principio: ella no quería atajar.
"No quería atajar, jugaba de 9, hasta que un día no había arquera y por mi altura me mandaron al arco", repitió Juana en más de una ocasión, con esa mezcla de humor y orgullo que tienen los que saben que el fútbol les cambió la vida de maneras que nunca imaginaron. Un detalle menor, casi anecdótico, terminó trazando el camino que hoy la lleva a representar al país en la cita mundialista más importante para su categoría.
El debut de la Albiceleste Sub-20 está programado para este sábado a las 10 de la mañana, y el rival no podría ser más exigente: Polonia, el país anfitrión, con toda la presión y el fervor de su público detrás. Una prueba de fuego para una arquera que aprendió el oficio casi sin quererlo y que hoy se para bajo los tres palos con la camiseta argentina.
¿Cuántas Juanas hay en el interior santafesino que nunca llegan a esta instancia no por falta de talento sino por falta de oportunidades? La historia de esta chica es también la historia de un fútbol femenino que, de a poco y con mucho esfuerzo, empieza a dar visibilidad a las que crecen lejos de las grandes ciudades, lejos de los clubes con infraestructura, lejos de los reflectores.
El fútbol femenino argentino atraviesa un momento de crecimiento sostenido desde la profesionalización parcial que arrancó en 2019. Pero el camino desde el interior del país sigue siendo más empinado: menos canchas, menos entrenadores especializados, menos becas. Que una chica del interior santafesino llegue a un Mundial Sub-20 no es la norma, es la excepción que confirma cuánto trabajo falta todavía.
Juana Schipper representa algo más que un puesto en una lista de convocadas. Es la prueba de que el talento existe en cada rincón de la provincia, que a veces basta con que alguien te diga "ponete los guantes" para que todo cambie. Ojalá este Mundial sea el trampolín que se merece, y ojalá su historia inspire a más chicas del interior a animarse, aunque sea de 9, aunque sea sin querer atajar.
La Argentina arranca fuerte, con todo por ganar y nada que perder. Y en el arco, una santafesina que alguna vez soñó con hacer goles y terminó evitándolos.

Comentarios (13)
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Qué historia hermosa. Me emocioné leyendo esto. Ojalá le vaya bárbaro a Juana y a todo el equipo el sábado.
Típico de Argentina: una piba con talento tiene que llegar al arco de casualidad porque no había arquera. Si hubiera nacido en Buenos Aires la habrían detectado a los 8 años. El interior siempre relegado.
Eso que decís es verdad pero también hay que reconocer que llegó igual, con todo en contra. Eso dice mucho de ella.
Sí, dice mucho de ella, pero también dice mucho de lo mal que está organizado el fútbol femenino en el interior. No tendría que ser la excepción, tendría que ser la regla.
Mi hija juega al fútbol en un club de barrio acá en Rosario y ni siquiera tienen vestuario propio. Imaginate en el interior. Esta chica llegó a un Mundial, chapeau.
Juega de 9 y la mandan al arco... y termina en un Mundial. Eso se llama mentalidad ganadora. Vamos Argentina!
Ojalá pasen la tele el partido del sábado en algún canal que se pueda ver. Siempre pasa que el fútbol femenino lo ponen en canales que nadie tiene.
Yo soy de San Cristóbal y acá todos la conocemos a Juana. Es una genia, muy humilde, muy trabajadora. Nos llena de orgullo que llegue a este nivel.
Qué buena nota. Pero me pregunto si cuando Argentina quede eliminada en primera ronda van a seguir hablando de ella o se olvidan como siempre.
Diego siempre hay uno que tiene que tirar para abajo. Dejala disfrutar el momento, che.
No es tirar para abajo, es una pregunta válida. El fútbol femenino en Argentina tiene mucho marketing y poca estructura real. Igual banco a Juana, que no tiene la culpa de nada.
Periodista de fútbol femenino hace 6 años. Puedo confirmar que la situación en el interior es exactamente como describe la nota. Hay talento enorme pero las condiciones son muy desiguales. Juana es un caso de éxito pero hay cientos de chicas que se pierden en el camino.
vamos argentina carajo!! el sabado la rompemos