Lo que durante años fue un símbolo del comercio rosarino hoy está al borde del abismo. D'Ricco, la cadena de electrodomésticos que durante décadas vendió heladeras, televisores y lavarropas a miles de familias del Gran Rosario y el interior del país, ingresó en concurso preventivo de acreedores con una deuda que, sumando cheques rechazados y pasivos bancarios, ronda los $16.000 millones.
El Juzgado de Primera Instancia de Distrito en lo Civil y Comercial de la 2ª Nominación de Rosario formalizó la apertura del proceso el 6 de agosto, luego de que la firma —cuya razón social es Acción Mercantil S.A.— solicitara la protección judicial para evitar una quiebra directa. El concurso preventivo es, en términos simples, un escudo legal que permite a la empresa seguir operando mientras negocia con sus acreedores una salida ordenada.
El derrumbe fue tan rápido como brutal. Según datos del Banco Central de la República Argentina, entre el 3 de junio y el 11 de agosto de este año, Acción Mercantil S.A. acumuló 351 cheques rechazados por falta de fondos, por un valor total que ronda los $5.990 millones. Lo más llamativo: hasta junio, la empresa figuraba en situación normal dentro del sistema financiero. En pocas semanas, el piso se cayó. El mismo día en que la Justicia abría el concurso, la firma sumó el rechazo de un cheque por $100 millones.
A eso hay que sumarle la deuda bancaria: $9.700 millones distribuidos entre nueve entidades financieras. El principal acreedor es el Banco de la Nación Argentina, al que D'Ricco le debe alrededor de $4.400 millones. Le siguen el Nuevo Banco de Santa Fe con $1.300 millones, Banco Galicia con $1.200 millones, BBVA con $803 millones y Banco Credicoop con cerca de $635 millones. Completan la lista el Banco Macro, el Banco Municipal de Rosario, Banco Santander y el Nuevo Banco de Entre Ríos.
¿Cómo llegó hasta acá una empresa que hasta hace pocos meses seguía publicando búsquedas laborales? La respuesta tiene nombre y apellido: caída del consumo masivo, pérdida del poder adquisitivo y el cepo que representa financiar electrodomésticos en cuotas cuando las tasas y la inflación hacen inviable cualquier plan. Las cadenas de electrodomésticos son uno de los sectores más sensibles a estos ciclos: viven del crédito al consumo, y cuando ese crédito se seca, el negocio se asfixia.
La paradoja es que D'Ricco venía de una etapa de expansión. Desde su base en el Gran Rosario —con locales en Funes, Pérez, femicidio-seguido-de-suicidio-nueva-hipotesis-sobre-los-cadaveres-hallados-en-un.html" class="auto-link">Villa Gobernador Gálvez, Zavalla, Casilda y Esperanza— la cadena había desembarcado en San Francisco (Córdoba) y Paraná (Entre Ríos). Crecer en un contexto de consumo volátil tiene ese riesgo: más estructura, más costos fijos, más exposición cuando el viento cambia de dirección.
El concurso preventivo no significa el cierre de los locales ni la quiebra inmediata. La empresa puede seguir funcionando bajo la supervisión de la Sindicatura designada por el tribunal. Los acreedores —bancarios, proveedores y comerciales— tienen tiempo hasta el 16 de octubre para presentar la verificación de sus créditos. El proceso se extenderá durante 2027, con una audiencia informativa fijada para el 25 de junio de ese año, instancia en la que D'Ricco deberá presentar su propuesta de pago.
La pregunta que se hacen los empleados, los proveedores y los clientes con planes de cuotas vigentes es la misma: ¿alcanza con el paraguas del concurso para salvar la cadena, o esto es el principio del fin? La respuesta la tiene el expediente judicial. Y el tiempo.

Comentarios (15)
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Compré una heladera en D'Ricco en marzo con plan de 18 cuotas. Ahora no sé si me van a seguir cobrando o qué pasa con la garantía. Alguien sabe algo concreto?
Lo mismo me pasa a mí, Marcelo. Tengo un lavarropas con 12 cuotas pendientes y nadie del local me da una respuesta clara. Una vergüenza.
Para los que tienen planes de cuotas: el concurso preventivo no cancela los contratos vigentes. Tienen que seguir pagando normalmente. Lo que cambia es la situación de los acreedores de D'Ricco, no de los clientes deudores.
Trabajé 8 años en D'Ricco. Esto no es sorpresa para nadie que haya estado adentro. Hace dos años que la cosa venía mal y los dueños seguían abriendo locales como si nada. Una locura.
Ajá, y ahora resulta que el Banco Nación les prestó 4.400 millones. O sea, plata del Estado. Gracias por nada.
El Banco Nación presta a empresas privadas hace décadas, no es nada nuevo. El problema es la política económica que destruyó el consumo, no el banco.
Igual che, prestarle 4 palos a una empresa que en dos meses rebotó 351 cheques no parece muy inteligente de parte del banco. Alguien debería rendir cuentas.
Mi marido trabaja en el local de Pérez. Por ahora siguen abiertos pero el ambiente es muy tenso. Esperemos que encuentren una salida porque hay muchas familias que dependen de esos sueldos.
351 cheques rebotados en dos meses. DOSCIENTOS CINCUENTA Y UNO. Eso no es una crisis, eso es un desastre en cámara lenta que todos vieron venir menos los que tenían que verlo.
Hay que entender el contexto: el sector de electrodomésticos cayó más del 30% en ventas en lo que va del año. No es solo D'Ricco, es todo el rubro. La gente no tiene plata para comprar una heladera.
Contexto o no, si te expandís a Córdoba y Entre Ríos en medio de una crisis y después no podés pagar los cheques, algo hiciste mal vos también.
Ojalá puedan salir adelante. Son muchos años de historia en Rosario y mucha gente laburando ahí. El concurso preventivo existe para esto, para dar una segunda oportunidad.
Segunda oportunidad para los dueños, querrás decir. Los empleados son los que siempre la pagan cuando una empresa entra en crisis.
Esto es lo que pasa cuando el modelo económico destruye el salario real. La gente no puede comprar en cuotas porque las cuotas no alcanzan. No hay misterio.
Fui al local de Casilda ayer y estaba abierto normal, con ofertas y todo. Raro todo esto.