Una de las cadenas de gastronomía más reconocidas de Rosario está al borde del abismo. La empresa propietaria de Solo Empanadas, Morita, Kiosco de Empanadas y Fábrica de Pizzas recurrió a la Justicia para intentar evitar la quiebra, luego de acumular deudas que superan los $5.300 millones y reconocer que ya no puede hacer frente regularmente a sus obligaciones comerciales y financieras.
La firma, que opera 27 locales bajo sus distintas marcas en la ciudad, se encuentra en una situación crítica que refleja las tensiones que atraviesa el sector gastronómico en un contexto de ajuste del consumo, alta presión impositiva y costos laborales que durante años crecieron por encima de cualquier parámetro de sustentabilidad. El expediente ya tramita ante los tribunales comerciales locales, donde la empresa busca un acuerdo preventivo con sus acreedores antes de que la situación se torne irreversible.
El caso no es menor. Solo Empanadas es una marca con fuerte presencia en el imaginario gastronómico rosarino, con locales distribuidos en distintos barrios de la ciudad y una clientela consolidada a lo largo de los años. Que una cadena de esa escala llegue a este punto habla de algo más que una mala gestión puntual: habla de un modelo de negocio aplastado por décadas de distorsiones macroeconómicas, inflación estructural y una carga tributaria que el kirchnerismo nunca tuvo voluntad de reducir.
El procedimiento al que recurrió la empresa es el denominado concurso preventivo de acreedores, una herramienta legal que permite a las firmas en dificultades negociar con sus deudores bajo supervisión judicial, evitando la liquidación inmediata. Si el proceso fracasa o los acreedores no aceptan las condiciones propuestas, el paso siguiente es la quiebra, con todo lo que eso implica en términos de puestos de trabajo y continuidad operativa.
El sector gastronómico argentino viene sufriendo una tormenta perfecta: la caída del poder adquisitivo real de los últimos años redujo el ticket promedio de consumo, mientras que los costos —alquileres, insumos, cargas laborales— no pararon de escalar. Las cadenas de franquicias, además, cargan con estructuras más rígidas que los locales independientes, lo que las hace especialmente vulnerables cuando el ciclo económico se da vuelta.
Desde una perspectiva de economía real, el dato más preocupante no es la deuda en sí —$5.300 millones en un país con la inflación acumulada de los últimos años es una cifra que hay que dimensionar correctamente— sino la admisión explícita de la empresa de que ya no puede afrontar sus obligaciones de manera regular. Eso indica un problema de flujo de caja estructural, no coyuntural.
Lo que viene ahora es un proceso judicial que puede durar meses. La empresa deberá presentar un acuerdo preventivo ante sus acreedores, que tendrán la última palabra sobre si aceptan quitas, esperas o algún esquema de refinanciación. Mientras tanto, los 27 locales en Rosario siguen operando, aunque con la incertidumbre propia de una firma en concurso.
El desenlace de este caso será un termómetro del estado real de la gastronomía rosarina. Si una cadena con décadas de historia y presencia masiva en la ciudad no puede sostenerse, la pregunta que hay que hacerse no es qué falló en la empresa, sino qué falló en el entorno que la rodea. Y esa respuesta, lamentablemente, tiene nombre y apellido político.

Comentarios (15)
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Una pena lo de Solo Empanadas. Fui cliente de toda la vida, desde que abrieron el local de Pellegrini. Ojalá puedan salir adelante, hay mucha gente trabajando ahí.
Y dale con echarle la culpa al kirchnerismo de todo. La empresa se endeudó mal, punto. Eso no tiene color político.
No es solo culpa del kirchnerismo ni solo de la empresa. Es un combo de años de inflación, alquileres por las nubes y consumo que se cayó. Todos perdemos cuando cierra una fuente de trabajo.
Che, $5.300 millones de deuda no se acumulan de un día para el otro. Algo muy mal estuvo haciendo la gestión de esta empresa.
Exacto. Y encima con 27 locales en Rosario. Con esa escala tenés que tener un control financiero muy serio. Acá claramente no lo hubo.
Yo trabajo en uno de los locales y la verdad que estamos todos muy preocupados. No sabemos qué va a pasar con nuestros puestos. Ojalá la Justicia ayude a encontrar una salida.
El concurso preventivo es una herramienta legal válida, no es lo mismo que la quiebra. Muchas empresas lo usaron y salieron adelante. No hay que dramatizar todavía.
¿Y los empleados? ¿Alguien habla de los empleados? Siempre lo mismo, se habla de deudas y acreedores y los laburantes quedan en el medio de todo.
Mirá vos, con 27 locales y no pueden pagar. Imaginate el que tiene uno solo cómo la está pasando.
La gastronomía en Rosario está muy complicada. Cerraron un montón de lugares este año. Esto no es un caso aislado, es una tendencia preocupante.
jaja y encima se llama SOLO empanadas y tiene pizza y kiosco. ni el nombre les cierra
No le veo la gracia. Hay familias que dependen de esos locales. Un poco de respeto.
Yo siempre preferí Morita antes que Solo Empanadas. Ojalá por lo menos esa marca siga, tiene mejor producto.
El problema de fondo es que en Argentina es imposible sostener una empresa con esta presión impositiva. Pagás ganancias, ingresos brutos, cargas sociales... te comen vivo antes de poder crecer.
Che Hernán, eso lo decís vos que no laburás en relación de dependencia. Las cargas sociales son lo que me da obra social y jubilación. No todo es ganancia empresaria.