Lo que pasa debajo del asfalto de Rosario importa tanto como lo que se ve en la superficie. Y durante décadas, esa parte invisible de la ciudad fue la gran olvidada. Ahora, con un programa de infraestructura que la Provincia de Santa Fe presenta como la mayor inversión histórica en redes de servicios esenciales, algo parece estar cambiando.
El plan articula intervenciones en agua potable, energía eléctrica, cloacas y desagües pluviales, con el objetivo de modernizar sistemas que llevaban años —en algunos casos, más de un siglo— sin recibir inversiones de magnitud. La escala es inédita: $120.000 millones previstos para el período 2024-2027, según confirmó la presidenta de Aguas Santafesinas, Renata Ghilotti.
"La empresa prevé inversiones superiores a $120.000 millones en el período 2024-2027 para ampliar y modernizar los servicios de agua potable y saneamiento", precisó Ghilotti, quien calificó el proceso como "una inversión histórica" y lo vinculó al saneamiento económico de la empresa estatal.
Una de las intervenciones más llamativas es el recambio de cañerías con más de 130 años de antigüedad mediante tecnología de cracking —un método que permite reemplazar tuberías sin abrir zanjas— ejecutada en barrios como Lourdes y Pichincha. El resultado concreto: mejora en la presión del servicio para más de 30.000 vecinos. La segunda etapa apunta al casco histórico, con más de 10 kilómetros de nuevas cañerías y alrededor de 32.000 beneficiarios adicionales.
¿Cuánto tiempo llevamos conviviendo con infraestructura del siglo XIX? La pregunta no es retórica: es la radiografía de una ciudad que creció sobre capas de abandono. El intendente Pablo Javkin lo reconoció sin vueltas durante la presentación del programa: Rosario atravesó "muchos años de desinversión" en infraestructura subterránea. Su apuesta es que este plan revierta ese escenario con lo que definió como "una inversión conjunta histórica", tanto por su volumen como por su impacto en el desarrollo urbano.
El programa no se limita al agua. También contempla la expansión de la red cloacal en ocho barrios, con más de 7.000 nuevas conexiones domiciliarias, y la ejecución de más de 54.000 metros lineales de conductos pluviales a cargo del municipio. El objetivo de estos últimos es mejorar el drenaje urbano, reducir el riesgo de anegamientos —una pesadilla recurrente para miles de rosarinos— y facilitar futuras obras de pavimentación.
El subsecretario de Obras Públicas de Rosario, Juan Manuel Ferrer, puso en palabras lo que muchos vecinos intuyen pero pocas veces escuchan de boca de un funcionario: "Son obras que, aunque permanecen ocultas, son las que garantizan una mejor calidad de vida y un funcionamiento más eficiente de los servicios". Y subrayó que su ejecución es posible gracias a la planificación coordinada entre la Provincia y el municipio.
Esa coordinación es, en sí misma, una novedad. Históricamente, las obras de infraestructura en Rosario sufrieron la fragmentación entre distintas jurisdicciones, lo que generó superposiciones, demoras y desperdicio de recursos. Si este programa logra sostenerse en el tiempo y ejecutarse según lo anunciado, el impacto sobre la calidad de vida urbana podría ser estructural. El desafío, como siempre, es pasar del anuncio a la realidad.

Comentarios (13)
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Vivo en Pichincha hace 30 años y la mejora en la presión del agua es real, no lo puedo negar. Por primera vez en años puedo ducharme en el primer piso sin que el chorro sea un hilo. Ojalá sigan así.
Anuncio va, anuncio viene. Cuando terminen las obras me avisan. Mientras tanto, mi calle se inunda cada vez que llueve 20 minutos.
Entiendo el escepticismo, pero algo está pasando. No todo es verso, al menos en Pichincha se nota.
Pichincha es Pichincha. Vení al Saladillo a ver si se nota algo.
Como profesional del sector, la tecnología de cracking es un avance real. Evita abrir zanjas, reduce costos y tiempos. El problema histórico de ASSA no fue solo la falta de plata sino la gestión. Si ahora hay coordinación entre provincia y municipio, es un cambio de paradigma que hay que reconocer.
130 años tenían las cañerías??? Eso es una vergüenza histórica, no un mérito de nadie. Que no vengan a pedir aplausos por arreglar lo que debería haberse hecho hace décadas.
Totalmente de acuerdo Tere. Encima lo presentan como si fuera un logro extraordinario. Es su obligación básica.
Sí, es su obligación. Pero también es cierto que sin financiamiento no se puede hacer nada. ASSA estuvo quebrada durante años. El punto es si ahora tienen los recursos y la voluntad. Parece que sí.
Lo de los pluviales me parece lo más urgente. Cada lluvia fuerte es un desastre en media ciudad. 54 km de conductos nuevos suena bien, pero quiero ver cuándo llegan a los barrios del oeste.
Javkin habla de desinversión histórica como si él no llevara años en el municipio. Algo de responsabilidad le cabe también, no?
Las obras subterráneas son las que menos se ven pero las que más importan. Que alguien finalmente lo diga y lo ejecute es un paso. Ojalá no quede en el discurso.
120 mil millones de pesos... ¿alguien sabe cuánto es eso en dólares a este tipo de cambio? Porque en pesos hoy no dice nada.
re copado que arreglen las cañerias pero ojalá no corten el agua semanas enteras como siempre pasa cuando hacen obras