La cuenta regresiva ya no se esconde: Lionel Messi volvió al predio de Ezeiza y comenzó a transitar sus últimas horas como futbolista de la selección argentina.
El rosarino se reincorporó este domingo a los trabajos del plantel de Lionel Scaloni, con una práctica vespertina y una cena compartida, una costumbre que acompañó a la albiceleste en sus mejores capítulos.
La ventana internacional tiene un eje claro: el martes, frente a Benín, en el estadio Monumental, se vivirá la despedida definitiva del capitán.
Antes, la selección ya había marcado la diferencia: el sábado, ante Burkina Faso, no le dio respiro y redondeó un 7 a 0 inapelable, un prólogo serio para el cierre.
Esa seriedad aparece en el resultado: la selección argentina, bajo la conducción de Lionel Scaloni, no jugó un partido de relleno, sino que buscó un cierre con intensidad y con un marcador amplio.
La imagen publicada por la AFA resume el momento: un capitán que vuelve al predio que lleva su nombre, pero sabiendo que esta vez el regreso tiene un peso distinto.
El rosarino viajó desde Rosario a Buenos Aires y el regreso a Ezeiza tuvo un sabor distinto. Según difundió la AFA, el capitán llegó poco después de las 18, sonriente, con lentes oscuros y una campera verde, para reencontrarse con sus compañeros.
La jornada no termina en el entrenamiento. El complejo de Ezeiza será escenario de un asado con invitados especiales, entre ellos Leandro Paredes, ausente de la convocatoria por una sanción de la FIFA.
El asado no es un detalle menor: es una costumbre que la selección argentina repitió en varios de sus momentos más exitosos y que ahora vuelve a ser parte de la despedida en Ezeiza.
También se sumarán algunos de los compañeros más cercanos: Ángel Di María, Rodrigo De Paul, Giovani Lo Celso y Nicolás Otamendi. Cuatro nombres que le dan peso a la despedida.
La presencia de esos nombres convierte la despedida en una foto de época: no es solo un partido, es el cierre de un ciclo con jugadores que compartieron la selección argentina en sus mejores años.
Messi había llegado al país el viernes junto a Antonela Roccuzzo, sus hijos Thiago, Mateo y Ciro, y su madre Celia Cuccittini. Durante estos días se quedó en un barrio privado de Funes, para compartir tiempo con su familia.
Ese tiempo en Funes también habla de una despedida con calma: antes de volver al ruido de Ezeiza, el rosarino eligió estar cerca de su familia.
En las últimas horas, además, mostró en sus redes que siguió de cerca la goleada del CD Eldense, el club español del que se convirtió recientemente en propietario. El equipo venció por 4 a 1 a Oviedo en la Segunda División y Messi compartió imágenes del partido desde una tablet.
Ese detalle del CD Eldense muestra otra faceta: mientras se prepara la despedida con la selección argentina, el rosarino sigue de cerca su proyecto como propietario en España.
La despedida del martes tendrá un marco especial: la AFA invitó a todos los integrantes del plantel campeón del mundo en Qatar 2022 junto a sus familias. Sin embargo, Paulo Dybala y Nahuel Molina ya confirmaron que no podrán asistir porque la Roma no autorizó su viaje.
Resta definir la situación de Alejandro Gómez, el Papu, alejado del seleccionado desde hace varios años. La pregunta queda en el aire: ¿quién más se suma a esta última foto del seleccionado?
Con todo esto, la despedida de Lionel Messi se construye con dos tiempos: el partido del martes y el asado que lo acompaña, con la AFA buscando un marco especial.
Con información de: Rosario3, La Capital.

Comentarios (10)
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Que se despida en el Monumental con todo el plantel de Qatar es lo mínimo. Que la Roma no deje venir a Dybala y Molina me parece una falta de respeto.
Con todo respeto, no es para tanto. Messi ya se fue hace rato del fútbol y la selección lo arrastra por cariño.
No es arrastre, es historia. Que estén Di María, De Paul, Lo Celso y Otamendi le da peso a la despedida.
Me quedo con que siguió a Eldense desde la tablet. El tipo hasta en la despedida tiene otro club.
Que haya ganado 7-0 a Burkina Faso le da un cierre digno. No fue un partido de relleno.
Ojalá el martes no se convierta en un show vacío. Que Messi reciba el cariño que se merece.
Que la familia esté en Funes y luego viaje a Ezeiza muestra que quiso cerrar en su casa antes de ir al Monumental.