Hay sonidos que no se explican: se sienten. Rosario va a volver a escuchar uno de los sonidos más maravillosos del deporte, el rugido del Turismo Carretera en el Autódromo Juan Manuel Fangio.
Después de siete años de espera, la categoría más importante del automovilismo en Argentina regresa a la ciudad. El domingo, el circuito local tendrá las carreras principales, y el aire se va a llenar de velocidad.
El regreso no es solo una fecha en el calendario. Es una devolución: la ciudad le devuelve al TC su público, y el TC le devuelve a Rosario un sonido que parecía lejano.
En el automovilismo, la espera se mide en vueltas, en motores fríos y en memoria. Rosario esperó siete años. Ahora, el Fangio va a sentir de nuevo la presión de los motores a pleno.
¿Qué significa volver? Significa que el domingo no va a ser un día cualquiera. Significa que la velocidad vuelve a tener un lugar propio en Rosario, y que el rugido vuelve a ser parte del paisaje sonoro de la ciudad.
El Turismo Carretera no es una categoría cualquiera: es la más importante del automovilismo en Argentina. Por eso su regreso a Rosario pesa más que una simple competencia. Pesa como una promesa cumplida.
El Autódromo Juan Manuel Fangio va a ser, por un día, el escenario donde el sonido manda. No hay que pedirle más al deporte que esto: que vuelva, que ruede, que ruga.
La pregunta no es si Rosario quiere al Turismo Carretera. La pregunta es cuánto tiempo más vamos a tener que esperar para volver a sentirlo. Este domingo, la respuesta va a sonar a motor.
Que vuelva el TC a Rosario es una buena noticia. Que vuelva después de siete años, en el Fangio, con carreras principales el domingo, es una noticia que se disfruta con los oídos abiertos.
El domingo, cuando los motores arranquen, Rosario va a entender que la espera tenía sentido. No va a ser solo una carrera: va a ser una señal de que el deporte sigue vivo en la ciudad.
La velocidad tiene memoria. En Rosario, esa memoria se guardó durante siete años. Ahora, el Fangio va a recuperar el sonido que lo identifica cuando el Turismo Carretera pasa a fondo.
Hay ciudades que se reconocen por sus plazas, por sus ríos, por sus calles. Rosario, este domingo, se va a reconocer por un rugido. Y ese rugido va a llegar desde el Autódromo Juan Manuel Fangio.
El regreso del TC no se mide solo en vueltas. Se mide en la expectativa de una ciudad que volvió a creer que puede volver a tener deporte. Y en el sonido que va a llenar el aire.
La categoría más importante del automovilismo en Argentina vuelve a Rosario. No vuelve como un recuerdo: vuelve como una cita. Y Rosario, después de siete años, va a estar a la altura del sonido.
Con información de: La Capital. Nota de deportes.

Comentarios (9)
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Después de siete años, por fin. El Fangio sin TC no era lo mismo.
Ojalá la vuelta no se convierta en otra excusa para subir precios.
Siempre hay que quejarse antes, pero el TC es otra cosa.
No es quejarse, es que en Rosario se cobra caro por todo.
El domingo se va a escuchar desde el centro, eso sí.
Desde el centro se va a sentir, pero no tanto como en el autódromo.
Que vuelva la categoría más importante del automovilismo argentino a Rosario es para festejar.
Igual, hay que ver si la organización está a la altura de la espera.
Siete años de espera, pero valió la pena.