El presidente Javier Milei volvió a poner el riesgo país en el centro de su relato económico y, desde Madrid, cargó contra el contexto internacional por la suba reciente.
Lo hizo durante un discurso en el Nueva Economía Forum, donde sostuvo que cuando ganó las elecciones el indicador estaba en 3.000 puntos y que, con esfuerzo, lo bajó a 400 puntos.
“Vivimos en un mundo convulsionado”, dijo, y remarcó que la Argentina tiene “mala historia crediticia” por haber sido “máximo delfaulteador serial de la historia moderna”.
También lanzó una metáfora que encendió la polémica: dijo que enfrente hay “una peste peor que los orcos”, en referencia al kirchnerismo, y advirtió que en un contexto “más picante” el riesgo país subió.
Aun así, Milei defendió el rumbo: afirmó que Argentina es “uno de los cinco países del mundo con equilibrio fiscal en la línea financiera” y que la deuda consolidada pasó de 100% a 39%.
El mensaje fue directo: cuando se tranquilice el escenario internacional y los argentinos “validen este rumbo”, el país va camino a un crecimiento “como nunca se ha visto en la historia”.
En esa línea, Milei habló de alcanzar la categoría de investment grade, una calificación que, según dijo, le permitiría a la Argentina atraer muchas más inversiones.
Pero el momento más fuerte llegó al inicio: ponderó “la civilización española” y, de golpe, calificó de “impresentable y dictador” al presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez.
Además, hizo un llamamiento al liberalismo para “sacar a los socialistas a patadas” el próximo 29 de noviembre.
La mezcla de elogio a España y ataque a Sánchez dejó una imagen nítida: Milei no se guardó nada y volvió a usar el discurso duro para vender su proyecto económico.
El dato que más pesa en su explicación es el historial: Milei no solo achaca la suba a factores externos, sino que recuerda la deuda pendiente de un país que, según su relato, fue el máximo delfaulteador serial de la historia moderna.
Esa mezcla de autocrítica y defensa del plan busca anticipar la crítica: si el riesgo país sube, no es por el rumbo, sino por un mundo inestable y por una historia que todavía pesa.
El contraste con Sánchez también fue calculado: después de elogiar la civilización española, el presidente argentino eligió una palabra fuerte para describir al jefe de Gobierno ibérico, sin rodeos.
La frase “impresentable y dictador” no quedó como un comentario menor: fue la punta de un discurso que mezcló economía, historia y política internacional en un mismo escenario.
Y el cierre volvió al futuro: Milei prometió que, si el mundo se calma y los argentinos avalan el rumbo, la Argentina llegará a investment grade y a un crecimiento inédito.

Comentarios (10)
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El dato de 3.000 a 400 puntos es fuerte, pero la suba actual explica la bronca de muchos.
Llamar dictador a Sánchez en Madrid fue un error diplomático, no ayuda a atraer inversiones.
Acá no es diplomacia, es bronca. Si el mundo convulsiona, el que paga es el argentino.
Al menos no se guardó nada. Mejor que prometer y no cumplir.
Lo del 29 de noviembre suena a campaña, pero no dice qué elecciones.
Porque no dice. El mensaje es claro: sacar a los socialistas a patadas.
Me gustó que hable de investment grade, eso es lo que falta para inversiones.
Investment grade no llega con gritos, llega con estabilidad y credibilidad.
Ojalá el crecimiento como nunca se vea no sea solo discurso.
Al menos dijo la verdad: la Argentina tiene mala historia crediticia.