La relación entre Argentina y Chile volvió a tensarse por las Islas Malvinas tras las declaraciones del ministro de Defensa chileno, Fernando Barros Tocornal.
En Radio Polar, Barros sostuvo que el Reino Unido es un «país amigo» que «hace 200 años ejerce soberanía» en el archipiélago y condicionó cualquier reclamo a la voluntad de los ocupantes.
Su pronunciamiento ocurrió semanas después de la reunión entre Javier Milei y José Antonio Kast en Santiago, el 3 de septiembre, cuando ambos presidentes habían construido una empatía diplomática que ahora quedó expuesta.
Según el medio, la exposición no proviene de un actor marginal de la política chilena, sino de un funcionario que transparenta la doctrina de defensa real que rige en el Palacio de La Moneda frente al Atlántico Sur.
En el registro emitido por la emisora chilena, Barros intentó ensayar un equilibrio formal, pero terminó dinamitando la postura histórica de apoyo irrestricto al reclamo argentino sobre las islas.
Barros, de 68 años, es abogado corporativo y fue asesor tributario durante más de tres décadas del ex presidente Sebastián Piñera. Asumió la conducción civil de las Fuerzas Armadas chilenas el 11 de marzo de 2026 bajo la administración de Kast.
El funcionario chileno dijo que Chile y la comunidad magallánica tienen derecho a ejercer el comercio y todas las actividades que permiten las leyes, por lo que no vio inconveniente en que se desarrollen esas actividades en la ruta hacia las islas.
Para el ministro, la Declaración del Mercosur de 2011 es una manifestación prescindible que deja sin efecto práctico el compromiso firmado por Kast con Milei de evitar la consolidación de actividades logísticas ilegales en materia pesquera e hidrocarburífera.
El reconocimiento de la ocupación, al declarar que Gran Bretaña «hace 200 años ejerce soberanía», desnaturaliza la condición de usurpación colonial condenada por la Resolución 2065 de la ONU, transformando un despojo territorial por la fuerza en un título válido de hecho.
La trampa de la «voluntad» aparece al condicionar la solución a respetar la voluntad de los habitantes británicos, un argumento que Londres utiliza en Ginebra para eludir las negociaciones bilaterales con Argentina.
El artículo de Conclusion señala que Barros se reunió a puertas cerradas con el embajador británico, David Concar, para profundizar la cooperación militar bilateral, y que su ministerio no moverá un dedo para obstaculizar el primer zarpe previsto para noviembre de 2026 del barco de la Easter Island.
Con información de: Conclusion.

Comentarios (10)
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Barros le dio la razón a Londres y a la ruta comercial. Si Chile no respeta el compromiso, hay que revisar el Mercosur.
Primero se juntan en Santiago y después el ministro chileno dinamita todo. Qué alianza tan frágil.
De acuerdo, pero la doctrina real también es una advertencia: hay que seguir de cerca el primer zarpe de noviembre.
Barros no es un funcionario cualquiera: es el ministro de Defensa. Sus palabras muestran que la línea chilena está definida.
Ojalá no se convierta en una pelea más. Lo que importa es que no se consolide la logística pesquera e hidrocarburífera.
La Declaración del Mercosur de 2011 no puede ser 'prescindible'. Si Chile la firma y después la descarta, pierde credibilidad.
Y encima hablan de país amigo. Si es amigo, que cumpla lo que firmó Kast.
Me preocupa el primer zarpe de la Easter Island en noviembre. Hay que ver si hay controles o si se avanza sin frenos.
La Resolución 2065 de la ONU sigue siendo la base. No se puede transformar la ocupación en un título válido de hecho.
Me parece bien que se exponga la postura real. Mejor discutir con datos que con suposiciones.