La Justicia rosarina no le da respiro a Guido Garay. El ex asesor de la empresa financiera Cofyrco ahora tiene un nuevo frente judicial que se suma a los problemas legales que ya arrastra desde hace meses.
El juez de 1ª Instancia Federico Rébola lo imputó como presunto autor de dos hechos de estafas y otro fraude cometido con la venta sin autorización de un automóvil importado que no le pertenecía. Una maniobra que muestra hasta dónde llegaba la audacia de quien manejaba los hilos en una de las financieras más conocidas de la ciudad.
¿Cómo se las arregló Garay para vender un vehículo que no era suyo? Los detalles de la causa revelan una operación que va más allá del simple oportunismo. Estamos hablando de alguien que conocía perfectamente los mecanismos financieros y los usó para beneficio propio, sin importarle las consecuencias para terceros.
Este nuevo expediente se suma a la larga lista de problemas judiciales que enfrenta el ex asesor de Cofyrco. La empresa, que durante años fue referencia en el sector financiero rosarino, quedó en el centro de la tormenta por las maniobras de quien debería haber sido uno de sus hombres de confianza.
La imputación por parte del juez Rébola marca un nuevo capítulo en una historia que parece no tener fin. Cada vez que parecía que el caso se calmaba, aparece una nueva denuncia, una nueva víctima, una nueva maniobra que sale a la luz.
Lo que más llama la atención es la metodología utilizada. No estamos hablando de estafas menores o improvisadas. Garay conocía el sistema, sabía cómo moverse, y eso lo convertía en un estafador mucho más peligroso que el promedio.
Para las víctimas de estas maniobras, cada nueva imputación representa una esperanza de justicia. Pero también la confirmación de que el daño fue mucho más extenso de lo que inicialmente se pensaba. ¿Cuántas operaciones más saldrán a la luz? ¿Cuántas personas más resultaron perjudicadas?
La Justicia rosarina tiene ahora la responsabilidad de desentrañar toda la madeja de irregularidades que rodean a este caso. Porque detrás de cada imputación hay personas reales que confiaron y fueron defraudadas por alguien que debería haber cuidado sus intereses.

Comentarios (10)
Deja tu comentario
Otro chorro con traje que se aprovechó de la confianza de la gente. Ojalá le den la máxima condena.
Yo conocía Cofyrco de toda la vida, era una empresa seria. Una lástima que un tipo así la haya manchado.
¿Y los controles internos de la empresa dónde estaban? No me creo que no sabían nada.
Mi cuñado trabajaba ahí y dice que este tipo era intocable, hacía lo que quería.
Estos tipos siempre caen parados. Seguro que en dos años está libre y con la plata guardada en otro lado.
@Rosarino indignado Ojalá que no, pero tenés razón. El sistema judicial argentino es un colador.
¿Alguien sabe si las víctimas van a recuperar algo de la plata? Porque una cosa es que lo condenen y otra que devuelva lo robado.
Hay que esperar que termine el juicio antes de crucificarlo. Todavía no se probó nada.
@Diego ¿En serio? Con tantas causas encima ya es medio obvio que algo hizo mal.
Estos financistas son todos iguales. Prometen el oro y el moro y después te dejan en bolas.