Jorge Almirón está a un triunfo de reescribir la historia reciente de Rosario Central y quedar como el director técnico más efectivo desde que Gonzalo Belloso asumió la presidencia.
El dato no es menor: si el Canalla le gana a Estudiantes de Río Cuarto, el técnico superará a Ariel Holan y se quedará con el mejor registro de la era Belloso.
Hasta ahora, Almirón acumula 45 partidos dirigidos, con 25 victorias, 10 empates y 10 derrotas. Su efectividad es de 62,96 por ciento de los puntos, con 85 unidades de 135 posibles.
El actual entrenador quedó a un paso de Holan, quien tuvo 63,49 por ciento de efectividad. Con una victoria, Almirón alcanzaría 63,77 por ciento y quedaría primero en la lista.
El recorrido no fue simple. Almirón fue criticado al comienzo y hasta no hace mucho se lo cuestionó. La continuidad del técnico se dudó al final del semestre pasado, después de tres derrotas.
Esas caídas fueron ante Independiente del Valle de Ecuador, River y Estudiantes. En ese momento, la presión sobre el banco auriazul era fuerte y el debate estaba instalado.
Sin embargo, el rendimiento del equipo terminó de mostrar que la decisión de no cortar el ciclo fue acertada. Almirón tiene un título en su haber, al igual que Holan y Russo.
En la era Belloso también pasaron Miguel Ángel Russo y Matías Lequi. Russo dejó 45,99 por ciento de efectividad en 79 partidos, mientras que Lequi cerró con 35,41 por ciento en 16 encuentros.
El próximo partido puede cambiar la foto. Si Central gana, Almirón no solo se queda con el mejor registro, sino que consolida su lugar en la historia reciente del club.
La pregunta que queda es si el equipo puede sostener este nivel cuando llegan los partidos que pesan. Porque un porcentaje alto no alcanza: la hinchada quiere que el Canalla siga sumando y que el título no quede como un recuerdo.
El detalle que muchos no quieren ver es que Almirón no llegó a este lugar por casualidad. En 45 partidos, el equipo sumó 85 puntos, un promedio que lo ubica por encima de otros ciclos recientes.
Holan, Russo y Lequi también dejaron su huella, pero el registro de Almirón se construyó en un semestre donde la exigencia fue alta y la paciencia, escasa.
La hinchada auriazul aprendió a dudar rápido. Cuando el equipo pierde, el banco se vuelve el blanco principal. Pero cuando gana, el mismo público que cuestiona termina reconociendo el trabajo.
Ahora, la vara está más alta. No alcanza con ganar un partido: hay que sostener el rendimiento, cuidar el título y demostrar que el equipo puede pelear por más.
El próximo domingo, el Canalla tiene la chance de cerrar un capítulo importante. Si Almirón gana, su nombre quedará grabado en la era Belloso. Si no, la discusión va a seguir.

Comentarios (8)
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Después de las tres caídas contra Independiente del Valle, River y Estudiantes, bancar a Almirón fue la jugada correcta. Los números no mienten.
¿Jugada correcta? Yo no la veo así. Si no gana contra Estudiantes de Río Cuarto, el debate vuelve a estar en la mesa.
Al menos no se tiraron para atrás. Russo y Lequi dejaron números mucho peores, y nadie habla de ellos.
Me parece bien, pero hay que ver si mantiene el rendimiento en los partidos grandes. Un título no borra todo.
No me convence. 10 derrotas en 45 partidos son muchas para un Central que quiere pelear arriba.
62,96% de efectividad y un título en el bolsillo. Que lo critiquen los que no entienden de fútbol.
Me quedo con la duda de si el equipo aguanta la presión cuando llegan los partidos que pesan. Ahí se va a ver si Almirón es de los grandes.