La tensión entre Nación y Santa Fe escaló este martes cuando el ministro de Obras Públicas provincial, Lisandro Enrico, lanzó una advertencia que suena a ultimátum: la obra de ampliación de la planta potabilizadora de Assa en la capital santafesina puede quedar paralizada por la desidia del Gobierno nacional.
"Lamentablemente, una de las dos obras que le quedó al Gobierno Nacional en Santa Fe, no la están pagando", disparó Enrico en declaraciones a Radio AIRE. La frase resume un drama que ya tiene consecuencias concretas: trabajadores suspendidos y una obra estratégica en el limbo.
Los números son contundentes. Para concluir la ampliación de la planta que abastece de agua potable a gran parte del área metropolitana, faltan cerca de $36.000 millones. Una cifra que, según Enrico, el Gobierno nacional tiene pero no quiere desembolsar.
"El gobierno de Pullaro no puede hacerse cargo de todo lo que la nación no cumple. Esta obra fue un acuerdo", remarcó el ministro, dejando en claro que la responsabilidad es exclusivamente nacional. Y ahí vino el dardo más filoso: "Si la planta estuviera en Buenos Aires, la mantendrían y la pagarían. En el interior, no cumplen con los compromisos porque no están en sus prioridades".
La situación es tan crítica que funcionarios santafesinos ya viajaron cinco veces a Buenos Aires para reclamar el pago de las certificaciones adeudadas. El último viaje fue el lunes, en una gestión que parece caer en saco roto.
Mientras tanto, la UTE encargada de los trabajos no puede sostener la obra sin cobrar. "La empresa no cobra y tampoco cobran los obreros", explicó Enrico, describiendo un círculo vicioso que amenaza con dejar la obra inconclusa.
¿Cuánto más puede aguantar esta situación? El ministro fue claro: "La obra corre el riesgo de neutralizarse, de suspenderse". Pero también dejó abierta una ventana: seguirán "gestionando y viajando a Buenos Aires" para insistir con el cumplimiento.
Lo que está en juego no es solo una obra más. La ampliación de la planta potabilizadora de Assa es estratégica para el abastecimiento de agua potable en Santa Fe capital y su área de influencia. Una paralización no solo sería un golpe al desarrollo provincial, sino un mensaje claro sobre las prioridades del Gobierno nacional.
La pregunta que flota en el aire es simple: ¿hasta cuándo Santa Fe va a seguir mendigando lo que por derecho le corresponde? Los $36.000 millones que faltan salen de los impuestos que pagan los santafesinos. Que no los devuelvan en obras es, como mínimo, una falta de respeto.

Comentarios (12)
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Típico del gobierno nacional. Siempre cagándose en las provincias del interior. Si fuera en CABA ya estaría terminada hace rato.
Una vergüenza que tengamos que andar mendigando lo que es nuestro por derecho. Los santafesinos pagamos impuestos como todos.
Y después se quejan de que las provincias no bancan al gobierno nacional. Así como tratan a Santa Fe, ¿qué esperan?
Pullaro debería ser más firme. No puede ser que estemos siempre rogando por obras que ya están comprometidas.
@Claudia Morales ¿Y qué querés que haga? ¿Que declare la guerra? El problema es que desde Buenos Aires nos ven como el patio trasero.
36 mil millones no es poca plata, pero tampoco es tanto para el presupuesto nacional. Es pura mala voluntad política.
Mientras tanto los porteños tienen obras nuevas cada dos meses. El centralismo de siempre, nada nuevo bajo el sol.
Enrico tiene razón en lo que dice, pero también hay que ver si la provincia no puede aportar algo para no frenar todo.
@Pedro Gutierrez ¿Por qué tendría que aportar la provincia si es una obra nacional? Ya bastante hacemos bancando todo lo que no funciona.
Lo que más bronca me da es que los trabajadores sean los que paguen el pato. Familias sin sueldo por la desidia política.
5 viajes a Buenos Aires y siguen sin pagar. Es para agarrar a patadas a todos los funcionarios nacionales.
El agua potable no es un lujo, es un derecho básico. Que jueguen con esto es imperdonable.