La crecida del Paraná y las previsiones por El Niño obligaron a la Provincia de Santa Fe a trasladar más del 70% de la hacienda que estaba en zonas bajas e inundables de las islas.
El dato es duro: según el último relevamiento del Senasa, al 19 de octubre quedaban 181.798 bovinos y 8.908 equinos de trabajo en islas de jurisdicción santafesina.
La cifra contrasta con el inicio de agosto, cuando se contabilizaron más de 660.000 vacunos en riesgo, dentro de un total de más de 709.300 animales distribuidos en más de 6.100 unidades productivas costeras.
El operativo incluye asistencia técnica, apoyo logístico y coordinación con productores y organismos nacionales y provinciales para llevar los animales a terrenos más altos y seguros.
Desde el Ministerio de Desarrollo Productivo destacaron que los departamentos de Garay y San Javier concentran buena parte del repliegue de la hacienda hacia zonas continentales.
El aumento del caudal del Paraná está asociado, según la información oficial, a las lluvias en las cuencas altas y a la apertura de compuertas en las represas de Yacyretá y Itaipú.
Uno de los principales obstáculos fue la demora administrativa para movilizar los animales. Para resolverlo, el ministerio gestionó ante el Senasa excepciones normativas aprobadas en el marco de la emergencia hídrica.
Entre las medidas se autorizó el uso del Certificado Provisorio de Tránsito Animal y se flexibilizó la emisión de los Documentos de Tránsito Electrónico, lo que permitió agilizar los traslados.
La Provincia habilitó destinos de pastaje o invernada de emergencia en Vera, General Obligado y San Justo, además de campos en Córdoba, Entre Ríos, Chaco y Santiago del Estero.
De acuerdo con los datos oficiales, desde agosto se concretaron 1.608 movimientos de vacunos evacuados, con los controles fiscales y sanitarios correspondientes.
El ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, y el secretario de Agricultura y Ganadería, Ignacio Mántaras, destacaron el trabajo conjunto entre el Estado y los productores para organizar los traslados.
En San Javier, la secretaría de Recursos Hídricos coordinó con la empresa encargada de las defensas urbanas la apertura y el ensanche del albardón costero, para habilitar un paso para los arreos hacia tierra firme.
En Puerto Reconquista, el Ente Administrador del Puerto de Reconquista optimizó el embarcadero para facilitar la descarga de animales transportados en barcazas.
Además, la Provincia coordinó con la Prefectura Naval un monitoreo continuo para que las travesías se realicen durante el día y bajo condiciones meteorológicas seguras.
Las tareas de traslado también implican riesgos para el personal que trabaja en terrenos anegados y para quienes circulan por las rutas de la región.
Por ese motivo, la Provincia dispuso el uso obligatorio de chalecos salvavidas para el personal que participa en arreos y maniobras desde embarcaciones, además de suspender las tareas nocturnas.
También se reforzaron los patrullajes ante la presencia de animales en las banquinas de la ruta provincial 1, en Garay y San Javier, y de la ruta nacional 11, entre Villa Ocampo y Las Toscas.
En esas tareas intervienen la Agencia Provincial de Seguridad Vial, Vialidad Provincial y Protección Civil.
Mientras continúa el operativo, la Provincia mantiene activo el Ropeca, una plataforma que reúne ofertas validadas de campos para pastaje temporal, forrajes conservados y servicios de transporte terrestre o fluvial.
La pregunta que queda flotando es si el sistema provincial está a la altura de una emergencia que todavía no terminó.

Comentarios (9)
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Que alivio ver que ya se movió más del 70% de la hacienda. En San Javier se notó la crecida fuerte y el operativo se vio en la costa.
Lo que me preocupa son las rutas. Si hay animales en banquina de la RN 11, los choferes están en riesgo y hay que reforzar la señalización.
Totalmente de acuerdo, la RN 11 entre Villa Ocampo y Las Toscas es un peligro. Ojalá los patrullajes de Vialidad y Protección Civil sirvan.
¿Y por qué no se anticipó más? Con El Niño ya se sabía que iba a haber crecida y la demora administrativa jugó en contra.
No es tan simple, la demora administrativa también jugó en contra. Por eso habilitaron el CPTA y flexibilizaron el DTE.
Bancá el operativo, 1.608 movimientos desde agosto no se hacen solos. Al menos ahora hay monitoreo de Prefectura.
Que no se olviden de los productores de Vera, General Obligado y San Justo que están recibiendo invernada de emergencia. También necesitan apoyo.
Bancá a Yenny, los productores que reciben invernada también necesitan acompañamiento. El Ropeca ayuda, pero no alcanza solo.
Lo de suspender tareas nocturnas es sensato, pero la crecida no espera. Ojalá no haya más desbordes en las islas.