Lo que dijo Steve Mounié en la previa de la despedida de Lionel Messi no pasó desapercibido: el delantero de Benín metió el dedo en la llaga y acusó a los sudamericanos de jugar sucio.
En la antesala del partido entre la selección argentina y Benín, que servirá como despedida de Lionel Messi, el atacante africano sostuvo que los futbolistas de Sudamérica recurren de forma sistemática a la provocación psicológica para sacar ventajas reglamentarias dentro del campo de juego.
No fue un comentario al paso. El referente de 32 años eligió el momento justo para recordar un roce del pasado con el defensor Leonardo Balerdi que le costó una expulsión, y lo hizo con una mezcla de bronca y ironía que dejó la frase en el aire.
“Tiene mañas y bastante malicia, es un futbolista complicado. Me expulsaron porque me sujetó del brazo y me zamarreó; le respondí con un impacto en el pecho y enseguida se arrojó al suelo entre lágrimas. Mostró mucha picardía, aunque por suerte terminaron cayendo en ese encuentro”, recordó con ironía en diálogo con Olé.
A partir de ese cruce, el atacante generalizó su postura hacia todo el conjunto que dirige Lionel Scaloni y el resto de las selecciones de Sudamérica: “Todo el equipo argentino es así. Es una especialidad de los equipos sudamericanos, les gusta entrar en tu cabeza y jugar sucio”.
La frase es fuerte, pero no suena a reclamo de perdedor. Suena a un rival que sabe que se le viene un gran escenario, que quiere que el mundo lo vea y que no piensa llegar para hacer de figurita. En el fútbol, cuando un capitán habla así, es porque quiere dejar huella.
Por eso Mounié también dejó en claro que el partido no será un trámite. “Llegamos al partido como una celebración y con la ambición de que el mundo nos vea. Pero no vamos a ir a jugarlo simplemente como un amistoso, queremos mostrar que podemos jugar fútbol, porque es un gran escenario. Todo el mundo va a ver este partido. Si lo hacemos bien, seguro que tendremos la oportunidad de jugar muchos partidos como este de cara al futuro”, sostuvo, haciendo énfasis en que el foco estará puesto en el último partido del astro argentino con la camiseta nacional.
Acá hay que leer entre líneas: Benín no pide piedad. Quiere que se note la ambición, que se vea el juego y que nadie lo tome por espectador de la despedida. Ese es el mensaje de fondo: el partido es de Messi, pero también es una oportunidad para el seleccionado africano.
El futbolista del Augsburgo de Alemania diferenció el trato cotidiano del juego competitivo y reconoció el impacto letal del astro rosarino en la cancha: “Tuve una muy buena convivencia en un club con Joaquín Blázquez, pero enfrentándolos siempre la pasé mal. Ya sea por aquel cruce con Balerdi o por Messi, que te pasa por encima aun sin estar al máximo de sus posibilidades físicas. A los argentinos preferís tenerlos de compañeros antes que de rivales”.
Esa distinción es la que le da peso a la nota. No es un ataque personal contra un solo jugador, ni una queja aislada contra Balerdi. Es un reconocimiento: los argentinos son difíciles, la picardía sudamericana existe y, aun así, prefiere tenerlos de compañeros. Eso, en el fútbol, es un cumplido con filo.
Con información de: La Capital, Rosario3, El Ciudadano.

Comentarios (11)
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Mounié tiene razón, los sudamericanos jugamos con la cabeza y eso a veces se nota. Messi se lo merece, que lo disfruten.
No me gusta que generalice a todo Sudamérica por un roce. Balerdi no representa a todos, y menos en la despedida de Messi.
No es generalizar, es lo que se ve en la cancha. A veces la picardía es parte del juego, pero hay que saberla leer.
Con respeto, Mounié habla de un partido pasado y lo usa para la previa. No es justo con Balerdi ni con el equipo.
Lo que más me gustó es que Mounié reconoce que a los argentinos prefiere tenerlos de compañeros. Eso dice mucho de él.
Ojalá Benín juegue bien y no se haga el desentendido. El mundo va a ver, como dijo él.
Si Mounié dice que Messi te pasa por encima sin estar al máximo, imagínense cuando está en su punto. Respeto.
Coincido, aunque también hay que reconocer que Benín tiene ambición y eso se respeta.
Me parece bien que no lo tomen como un amistoso cualquiera. La despedida de Messi merece un partido serio.
Yo me quedo con la frase de que los argentinos son difíciles. En Rosario lo sabemos, pero también que hay que bancar a los nuestros.