El expediente que llevaba años rondando la política libertaria encontró esta semana un golpe de timón judicial: el juez federal Lino Mirabelli procesó a José Luis Espert por presunto lavado de dinero.
La resolución, firmada en San Isidro, no ordena prisión preventiva, pero sí le trabó un embargo de $1.000 millones y le prohibió salir del país.
En el mismo acto, Mirabelli procesó al contador Mariano Alejandro Cosentino como partícipe necesario, con un embargo de $700 millones, y a Varianza S.A., con $500 millones.
El corazón de la causa es el origen de US$ 200.000 que, según el fallo, ingresaron el 22 de enero de 2020 a una cuenta de Espert en Morgan Stanley Miami.
El dinero habría sido girado desde Bank of America por Wright Brothers Aircraft Title Inc., una firma que el juez considera un instrumento controlado por la organización de Fred Machado y Debra Mercer-Erwin.
Machado está detenido en Estados Unidos y aceptó cargos por lavado y fraude, con un acuerdo que le permitió evitar la acusación de narcotráfico. La fiscalía sostiene que los fondos provenían de actividades ilícitas y que el contrato de consultoría fue simulado para darles apariencia legal.
Espert había explicado que se trataba de “un pago de un contrato de consultoría”. Para Mirabelli, el acuerdo con una minera guatemalteca, vinculada a Machado, fue “un contrato simulado que nadie esperaba fuera a cumplirse, al menos en lo que respecta a las prestaciones comprometidas por Espert”.
El juez fue más duro: concluyó que el exdiputado “se representó la posibilidad concreta de que el dinero enviado por Machado proviniera de un ilícito penal y, aun así, realizó numerosas acciones tendientes a introducirlos en el sistema financiero y a disimularlos”. Y advirtió que el ingreso de dinero criminal para financiar figuras políticas o campañas “constituye una grave amenaza para la integridad del sistema democrático”.
El recorrido del dinero quedó trazado: Espert pasó US$ 50.000 a su cuenta del BBVA en Martínez, los retiró en efectivo y, tres días después, pagó US$ 47.800 por un BMW M240i.
En 2024, vendió ese auto por US$ 62.000 y compró un Lexus RX 350 de casi US$ 130.000, con una certificación de origen de fondos.
La fiscalía también buscó vincular esos fondos con una seña de US$ 55.501 para un lote en el fideicomiso Costa Dunas, cerca de Costa Esmeralda, y con la parte en pesos del pago del Lexus.
Mirabelli descartó ambos tramos: en el primer caso, por el tiempo transcurrido y porque Espert tenía otros ingresos lícitos; en el segundo, porque no lo dio por probado.
El caso no se limita a una transferencia: Machado mantuvo vínculos con el exlegislador desde 2019 y le habría prestado un avión privado utilizado en más de 30 vuelos vinculados a su campaña presidencial.
Además, se le atribuye a Machado la presentación de un libro y la provisión de un vehículo blindado.
La defensa había pedido la nulidad de medidas de prueba, cuestionando las facultades del fiscal para ordenar diligencias después de la declaración indagatoria, testimonios sin notificación previa e informes patrimoniales sobre Espert, su pareja y otras personas. La Cámara Federal de San Martín rechazó ese reclamo.
El procesamiento llega en un momento sensible para el espacio libertario: Espert ya no es diputado, pero su figura sigue siendo parte del tablero político. La pregunta que queda en el aire no es solo judicial: ¿hasta dónde llega el dinero oscuro cuando busca refugio en la política?
Con información de: El Ciudadano, La Nacion, Rosario3 y Conclusion.

Comentarios (10)
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Esto es para preocuparse: si un exdiputado puede recibir 200 mil dólares de un tipo ligado a narcotráfico y comprar autos, la política argentina está podrida.
No es que la política esté podrida, es que la justicia tardó años. Pero al menos ahora hay procesamiento, no es una nota de color.
Ojo, no es condena. Procesamiento no es culpabilidad. Que no se convierta en linchamiento mediático.
Lo que más me llama la atención es que el juez descarte la seña del fideicomiso y la parte en pesos del Lexus. Ahí queda una parte de la historia sin cerrar.
Y todavía hay gente que dice que la política no está contaminada. 200 mil dólares de Fred Machado no caen del cielo.
Bien que la Justicia avance. No puede ser que el dinero del narcotráfico financie campañas y nadie diga nada.
De acuerdo, pero que no se quede en titulares. Que se investigue todo el circuito, no solo al exdiputado.
Lo que me da bronca es que Espert siempre tuvo plata para autos y viajes. Ahora resulta que era de Machado. Qué asco.
¿Alguien sabe si la causa sigue con el fiscal Fernando Domínguez o Rodolfo? En las notas aparece distinto.