Organizaciones de Pueblos Originarios se concentraron el 12 de octubre frente al domicilio de Cristina Kirchner en la Ciudad de Buenos Aires, en rechazo al Día de la Raza.
La movilización, convocada para las 15 en San José 1111, incluyó una ceremonia ancestral, un mural en vivo, cantos tradicionales y danza folclórica paraguaya.
Las agrupaciones argumentaron que los Pueblos Originarios y de la Patria Grande se unieron para reafirmar su compromiso con la justicia, la libertad y la integración de sus pueblos, y reivindicaron el Decreto del 2010 que cambió el paradigma colonizador histórico del Estado.
Los portavoces leyeron una declaración conjunta en la que advirtieron que retrotraer la efeméride al concepto de raza implica convalidar una mirada hispanista y colonizadora que invisibiliza el despojo histórico de los pueblos preexistentes.
En sus intervenciones, los referentes denunciaron además el avance de proyectos de extranjerización de tierras bajo la actual política de desregulación económica y advirtieron que basta de perseguir a los pueblos originarios.
El gobierno de Javier Milei restituyó la denominación de Día de la Raza en sus contenidos institucionales y dejó sin efecto el nombre Día del Respeto a la Diversidad Cultural, vigente desde 2010.
Durante décadas, la fecha fue conocida en Argentina como el Día de la Raza. Sin embargo, en 2010, la gestión de Cristina Fernández de Kirchner reemplazó el nombre de manera formal por el Día del Respeto a la Diversidad Cultural.
Desde la Casa Rosada justificaron la modificación reglamentaria bajo el argumento de celebrar el inicio del intercambio comercial y cultural tras la llegada de Cristóbal Colón. No obstante, juristas y legisladores de la oposición remarcaron que la nomenclatura colonial choca de frente con la Ley Nacional 27.399.
El escenario genera un debate jurídico, porque un decreto del Ejecutivo no invalida de manera automática lo fijado por una ley nacional. La decisión gubernamental, según la oposición, genera fisuras administrativas en los organismos del Estado y desafía los consensos normativos vigentes.
El conflicto reabrió la disputa por la memoria histórica y la identidad plurinacional. Los colectivos territoriales anticiparon que coordinarán acciones judiciales para exigir el cumplimiento estricto de la ley marco aprobada por el Parlamento.
El entorno de Cristina Kirchner celebró la movilización y destacó que la elección de su residencia ratifica su vigencia como referencia política para los movimientos sociales e indígenas. Dirigentes del Frente Renovador y bancadas afines cuestionaron el sesgo provocador del oficialismo para desviar la atención de la recesión económica y la pérdida del poder adquisitivo.
El trasfondo de la protesta se inscribe en la batalla cultural promovida por la Casa Rosada. Ante el despliegue en las calles, la militancia cristinista volvió a copar las inmediaciones del edificio y el conflicto simbólico recalienta la escena pública nacional.
En el cierre, las organizaciones manifestaron su rechazo al cambio de denominación y concluyeron: Defendemos nuestra madre Tierra y decimos NO a la extranjerización de nuestro territorio. Basta de perseguir a los pueblos Originarios.
La efeméride del 12 de octubre recuerda la llegada de Cristóbal Colón a América. La conmemoración se originó el 4 de octubre de 1917, mediante un decreto del presidente Hipólito Yrigoyen.
Con información de: El Ciudadano, Rosario3.

Comentarios (10)
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Me parece bien que se defienda la libertad económica, aunque el cambio de nombre me parece un debate menor frente a la inflación. La ley 27.399 debería ser respetada por todos.
No me gusta que se use la palabra raza, pero tampoco que el Ejecutivo ignore una ley aprobada por el Congreso. La seguridad jurídica es importante.
Mientras discuten nombres, el bolsillo se vacía. La recesión y la pérdida de poder adquisitivo son el problema real.
Al menos hay una batalla cultural que no es solo económica. Si no se defiende la identidad, después no queda nada.
Identidad? Lo que queda es recesión, desregulación y pérdida de poder adquisitivo. La gente no come nombres.
La ceremonia ancestral y el mural en vivo mostraron que hay comunidades organizadas. El debate por la memoria histórica no se resuelve con un decreto.
Me parece bien que se celebre el intercambio cultural entre España y América. Colón no fue un villano.
Eso es una visión hispanista y colonizadora. Los pueblos originarios ya estaban acá antes de 1492.
Lo que más me preocupa es que un decreto del Ejecutivo choque con la Ley 27.399. Si no se respeta la ley, después no hay reglas.
Exacto, la ley es la ley. Pero también hay que ver si el gobierno está desregulando para que avance la extranjerización de tierras.