El nombre de “Junior” Vivas vuelve a aparecer en los tribunales federales de Rosario, esta vez por el dinero que se supone dejó el narco. Arnaldo Andrés Vivas, conocido en el ambiente delictivo por sus antecedentes de peso, volvió a quedar tras las rejas el martes en el marco de una investigación federal por lavado de activos.
La causa está a cargo del fiscal federal Franco Benetti y los operativos fueron autorizados por el juez de Garantías Carlos Vera Barros. La Policía de Seguridad Aeroportuaria ejecutó allanamientos simultáneos, según el Ministerio Público Fiscal, que solicitó 17 allanamientos en esta pesquisa.
Los procedimientos se desplegaron en Rosario y en localidades vecinas como Granadero Baigorria, Funes, Ibarlucea y Casilda, además de un domicilio registrado en la provincia de Buenos Aires. Según los primeros reportes oficiales, los operativos arrojaron varias aprehensiones y la pesquisa continúa para dar con dos personas prófugas.
El objetivo central es desentramar la estructura económica de la organización, identificar los bienes adquiridos de manera ilícita y dilucidar las maniobras financieras usadas para blanquear el dinero proveniente de la venta de drogas. En ese sentido, la fiscalía solicitó formalmente el secuestro de 16 vehículos para someterlos a peritajes y determinar su vínculo con la red investigada.
El nombre de Vivas no es nuevo para la Justicia. En junio de 2017, la Policía Federal Argentina lo detuvo en las inmediaciones de avenida Pellegrini y Río de Janeiro, en Rosario, durante una operación vinculada al tráfico de cocaína. Aquel operativo inicial, bautizado como Corona Millonaria, desató una red de 15 allanamientos en puntos críticos como Villa Banana, Santa Lucía, el Fonavi Latinoamérica, Granadero Baigorria y Funes.
En esa oportunidad, las fuerzas de seguridad secuestraron cerca de 2,5 kilos de cocaína, dinero en efectivo, armas de fuego y un voluminoso parque automotor que incluía cinco camionetas de alta gama, cinco automóviles, seis motocicletas y un cuatriciclo. Los investigadores judiciales le atribuyeron entonces un rol central dentro de una estructura dedicada al abastecimiento, fraccionamiento, distribución y comercialización de estupefacientes, compartiendo responsabilidades operativas con su hermano Marcelo y su hermanastro Eduardo Sánchez.
Tras el avance del proceso, en noviembre de 2020, Vivas —hoy de 39 años— fue condenado a ocho años de prisión por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 3 de Rosario. El fallo se dictó en el marco de un juicio histórico contra la organización liderada por Javier “Rengo” Insaurralde y su entorno familiar, una estructura que adquiría drogas al por mayor en la localidad bonaerense de Lomas de Zamora para distribuirlas en territorio santafesino.
Aquel fallo dejó condenas de hasta 18 años de prisión para el principal cabecilla. Años atrás, la trayectoria judicial del propio Vivas ya había sumado aristas complejas a partir de expedientes iniciados por la PSA en 2017, los cuales investigaban supuestas conexiones e hilos de mando que mantenía con el propio Insaurralde incluso mientras ambos permanecían alojados en el penal federal de Villa Devoto.
Con esta nueva detención, la Justicia federal busca cerrar el círculo sobre el patrimonio acumulado por la red criminal, investigando el destino de los fondos ilícitos y las conexiones societarias o familiares utilizadas para dar apariencia legal a las ganancias del narcotráfico. La pregunta que queda en el aire es si esta causa alcanza para desarmar de verdad el circuito económico que sostiene al narco rosarino.
Con información de: El Ciudadano, La Capital.

Comentarios (10)
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Otro preso con causa federal y seguro que en dos años sale con buena conducta. Lo que hay que atacar es el dinero, no solo a uno.
No es que salga en dos años, es que la condena de 2020 ya fue dura. Pero si no desbaratan el lavado, el mismo esquema vuelve.
Acá el problema es que siempre aparece un nombre conocido y después la causa se alarga. Ojalá esta vez sirva para secuestrar bienes de verdad.
Bien que apunten a los autos y al patrimonio. Si no se secuestra la plata, el narco sigue comprando libertad.
¿Y los dos prófugos? Que no se pierdan. En Rosario siempre queda uno suelto.
Me llama la atención que haya operativos en Casilda y Buenos Aires. El narco no se queda en un barrio, se mueve por toda la región.
Coincido. Si hay domicilio en Buenos Aires, el circuito es regional. Que no se pierda la pista.
Vivas ya tenía antecedentes de 2017 y 2020. La pregunta es si esta causa federal cierra el circuito o solo lo mueve de lugar.
Exacto. Si no se secuestra el patrimonio, el nombre cambia y el negocio sigue.
Me parece bien que se investigue el patrimonio. Si se le quita el negocio, el narco pierde poder en el barrio.