Treinta años no se cumplen todos los días. Y cuando el festejo es por un proyecto que cambió la manera en que Rosario piensa la ciudad y a sus pibes, la celebración merece estar a la altura.
Este jueves 13 de agosto, a las 20 horas, el histórico cine Lumière abre sus puertas para una función especial del documental "La ciudad de los niños. La utopía de Francesco Tonucci", dirigido por Emanuela Tomassetti. La convocatoria es de la Municipalidad de Rosario, en el marco de los 30 años del proyecto Ciudad de las Niñas y los Niños.
¿Qué es exactamente lo que se celebra? En 1996, Rosario se convirtió en una de las primeras ciudades de América Latina en adoptar la propuesta del pedagogo y dibujante italiano Francesco Tonucci, conocido mundialmente como Frato. La idea central es tan simple como revolucionaria: diseñar la ciudad pensando en los chicos, no en los autos ni en los adultos. Si una ciudad es habitable para un niño, lo es para todos.
El proyecto impulsó cambios concretos en Rosario: desde la recuperación de espacios públicos hasta la creación de consejos de participación infantil, pasando por políticas de movilidad y urbanismo que pusieron a los más chicos en el centro del debate. No fue solo un slogan municipal: fue una política sostenida durante tres décadas, con altibajos, pero con identidad propia.
El documental que se proyectará esta noche sigue de cerca la figura de Tonucci, un pensador que desde Roma influyó en decenas de ciudades del mundo con su concepto de infancia como brújula urbana. La directora Emanuela Tomassetti logró capturar no solo las ideas del pedagogo sino también el impacto real que tuvieron en comunidades concretas. Rosario es parte de esa historia.
El cine Lumière, ubicado en Av. Pellegrini 1023, es uno de los espacios culturales más emblemáticos de la ciudad. Que la celebración se haga ahí y no en un salón municipal dice algo sobre el tono que quiso darle la gestión a este aniversario: cultura, no protocolo.
Tres décadas después de aquel primer paso, vale preguntarse cuánto de esa utopía se hizo realidad y cuánto quedó en el camino. Pero también vale reconocer que pocas ciudades argentinas pueden mostrar un proyecto de estas características con semejante continuidad. Eso, en el contexto de una Argentina donde las políticas públicas suelen durar lo que dura una gestión, no es poca cosa.
La función de esta noche es una invitación a recordar de dónde vino la idea, qué se construyó con ella y, sobre todo, qué ciudad queremos seguir siendo para los que vienen.

Comentarios (12)
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Fui a una de las primeras actividades del proyecto cuando era chica, en el 97. Ver que todavía existe y que se festeja así me llena de orgullo. Rosario tiene cosas que no se valoran lo suficiente.
Muy lindo el proyecto, pero mientras tanto los pibes no pueden ir solos a la escuela porque hay tiros en el barrio. Un poco de coherencia, municipio.
Exacto. Festejan 30 años de una 'utopía' y la palabra utopía lo dice todo. Quedó en eso, en una idea bonita.
No es justo comparar. El proyecto Ciudad de los Niños es de urbanismo y participación infantil, no de seguridad. Son políticas distintas. Se puede criticar la inseguridad Y valorar esto al mismo tiempo.
Tonucci es un grande. Lo escuché hablar una vez en una charla online y te cambia la cabeza. La idea de que si la ciudad es buena para un nene es buena para todos es una de esas frases que parecen simples pero tienen una profundidad enorme.
Voy a ir esta noche. Alguien sabe si hay que sacar entrada o es libre y gratuito?
Yo trabajo en una escuela primaria y el proyecto tuvo impacto real en cómo se piensan los recreos, los espacios, la participación de los chicos. No es solo marketing municipal, hay trabajo concreto detrás.
30 años y recién ahora me entero que Rosario tiene este proyecto. Pésima comunicación de la municipalidad, como siempre.
Qué bueno que se haga en el Lumière y no en algún salón de actos aburrido. Eso ya dice que quieren que la gente vaya de verdad y no solo los funcionarios de turno.
Ojalá aprovechen el aniversario para renovar el proyecto con ideas nuevas y no solo para hacer un acto. Los tiempos cambiaron mucho desde el 96.
Igual hay que reconocer que pocas ciudades argentinas sostienen algo así durante 30 años. En este país donde todo dura lo que dura un gobierno, eso tiene mérito.