Por primera vez en la historia de Rosario, la Municipalidad va a meter la lupa sobre un sector que creció como hongos después de la pandemia pero que sigue siendo invisible para el Estado: los repartidores de apps.
El anuncio llegó este martes y marca un antes y un después: la ciudad pondrá en marcha un censo territorial destinado específicamente a los deliverys que pedalean y andan en moto por las calles rosarinas llevando comida, medicamentos y todo lo que se te ocurra.
¿El objetivo? Construir por primera vez una base de datos local sobre este sector que mueve millones pero que hasta ahora nadie sabía cuántos son, dónde viven, en qué condiciones trabajan ni qué necesitan para estar más seguros.
La movida no es casual. Rosario viene siendo testigo de un fenómeno que se repite en todas las grandes ciudades: el boom de las plataformas digitales como Rappi, PedidosYa, Glovo y otras que transformaron la forma de trabajar de miles de personas, especialmente jóvenes que encontraron en el delivery una salida laboral rápida.
Pero esa explosión vino acompañada de una realidad cruda: accidentes de tránsito, condiciones laborales precarias, falta de obra social, jornadas extenuantes y una desprotección total ante robos y agresiones que se volvieron moneda corriente en las calles de la ciudad.
El censo territorial que impulsa la gestión de Pablo Javkin apunta a romper con esa invisibilidad. Por primera vez, el Estado local va a salir a buscar a estos trabajadores para conocer su realidad de primera mano y, a partir de esos datos, diseñar políticas públicas específicas que mejoren sus condiciones de trabajo, seguridad y cuidado.
La iniciativa llega en un momento clave. Los repartidores vienen reclamando hace tiempo por mayor protección, especialmente después de varios episodios violentos que pusieron en evidencia su vulnerabilidad en las calles rosarinas.
¿Cuántos repartidores hay realmente en Rosario? ¿En qué barrios viven? ¿Cuáles son sus principales problemas? ¿Qué herramientas necesitan para trabajar más seguros? Todas esas preguntas que hasta ahora quedaban en el aire van a tener respuesta con este relevamiento.
El censo no es solo un ejercicio estadístico. Es el primer paso para que estos trabajadores, que se convirtieron en esenciales durante la pandemia pero que siguen en los márgenes del sistema laboral formal, tengan voz y voto en las políticas que los afectan.
Rosario se convierte así en una de las primeras ciudades del país en tomar cartas en el asunto de manera integral. Porque una cosa es hablar de la economía digital y otra muy distinta es ocuparse de las personas que la hacen posible pedaleando bajo la lluvia, el sol y la inseguridad de todos los días.

Comentarios (10)
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Era hora! Trabajo para Rappi hace 3 años y nunca nadie se preocupó por nosotros. Ojalá salga algo bueno de esto.
Muy bien por la Municipalidad. Estos chicos se juegan la vida todos los días y nadie los protege.
Puro humo electoral. Van a hacer el censo y después se olvidan como siempre.
@El Tano por lo menos es un primer paso hermano. Algo es algo.
Mi hijo trabaja en PedidosYa y la verdad que las condiciones son terribles. No tienen obra social, nada. Espero que esto sirva.
Yo laburo en el centro y veo cada cosa... nos roban, nos chocan, trabajamos con lluvia. Necesitamos que nos den bola.
¿Y los taxis qué? ¿Los remiseros qué? Siempre priorizan a los nuevos y se olvidan de los que laburamos de toda la vida.
@Roberto Silva una cosa no quita la otra. Todos los trabajadores merecen protección.
Bien por Javkin. Por lo menos alguien se da cuenta que estos pibes son parte de la economía de la ciudad.
Los veo pasar todo el día por mi barrio. Algunos re jóvenes, trabajando de sol a sol. Ojalá los ayuden de verdad.