La OSFA despidió a más de mil empleados en el país y, de ese golpe, 60 cayeron en Rosario y otros 25 en Santa Fe. La medida llegó a última hora, con una nota por GDE, y dejó a trabajadores contratados en una situación de incertidumbre.
“Temíamos que se la iban a agarrar con nosotros diciendo que achicando la planta de personal iban a encontrar algún tipo de solución a las prestaciones y a la deuda que tiene la obra social, pero sabemos que eso es mentira”, dijo Alejandro Sortino, delegado de ATE Rosario en la sede local de la obra social. La frase resume la bronca de un sector que sostiene que achicar la planta no resuelve la deuda.
Las notificaciones llegaron el último viernes a última hora. Como se trata de personal contratado, no recibieron un telegrama de despido, sino una nota por el sistema de Gestión Documental Electrónica. Fue el caso de Ana, empleada de OSFA en Rosario, a quien el mensaje le llegó el viernes pasado a las 23.52.
“A mí me llegó el día viernes pasado a las 23.52 un GDE, un mensaje que decía que a partir de que el día 30 de noviembre era mi último día de trabajo y que después me considerara desvinculada del lugar”, contó la mujer. Ana ingresó al OSFA hace 17 años, siempre con sucesivos contratos. En 2015 rindió un concurso para pasar a planta, pero nada de eso sucedió.
“La verdad que es triste, muy triste la situación, yo tengo tres hijos menores de edad, una hija de 11 años con discapacidad y la verdad que es muy triste porque no sólo me quedo sin trabajo, sino que me quedo sin obra social”, sostuvo. También recordó que se queda sin derecho a ningún tipo de indemnización y sin seguro de desempleo. “Y la verdad que no sé qué voy a hacer, porque tengo 51 años y no va a ser fácil arrancar de nuevo después de tantos años”.
Los despidos incluyen, hasta el momento, a los contratados. Los de planta permanente, que en la sede Rosario de la obra social son unos 12, están expectantes. “No sabemos si nos van a declarar en disponibilidad o qué va a pasar”, dijeron. La incertidumbre se extiende a un grupo pequeño, pero clave para entender el tamaño del golpe.
Según los balances, OSFA tenía los números equilibrados hasta fines de 2023. La gestión de Luis Petri al frente del Ministerio de Defensa convirtió ese equilibrio en un notable déficit. Por decisión del Gobierno nacional, los aportes de seguridad social de más de 200 efectivos de PFA, Gendarmería y Prefectura fueron transferidos a una prepaga, y en OSFA solo quedaron los militares activos y pasivos, además del propio personal.
“Aprovecharon la volada e hicieron una sangría con los trabajadores, les recuerdo que en el 2023 cuando asume este gobierno la obra social estaba equilibrada, según los balances del directorio, todos militares que aprobaban y decía que estaba equilibrada y ahí empezó la debacle, empezó a caer, empezó a endeudarse”, recordó Sortino. Para el delegado y los representantes gremiales, los directivos tomaron decisiones que dividieron la obra social y la debilitaron cada vez más.
La pregunta que queda en Rosario no es menor: ¿cómo se sostiene una obra social cuando se achica el personal justo en el momento en que las cuentas están en rojo? La respuesta, por ahora, no llega. Y para Ana, la cuenta es más dura: 51 años, tres hijos menores y una hija con discapacidad para sostener sin trabajo, sin obra social y sin indemnización.
Comentarios (11)
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Lo de los 60 en Rosario y 25 en Santa Fe es una barbaridad. Si la obra social estaba equilibrada en 2023, la pregunta es quién la hundió.
¿Equilibrada en 2023? Los balances que citan son del directorio, todos militares. Después de la gestión de Petri apareció el déficit.
No es solo Petri, es la decisión nacional de pasar 200 efectivos a una prepaga. Ahí se agravó el rojo.
Ana tiene 51 años, tres hijos menores y una hija con discapacidad. No es un dato más, es una familia que se queda sin obra social.
¿Y los 12 de planta? Si están expectantes, la incertidumbre también es un golpe.
Sí, porque no saben si van a disponibilidad. En Rosario se nota el clima en la sede.
La nota por GDE a las 23.52 es un detalle que dice mucho. No es un despido formal, es una desvinculación sin red.
Me parece que hay que ver los balances completos. Pero lo que cuenta Ana es muy duro.
Los balances que menciona Sortino dicen que en 2023 estaba equilibrada. Después empezó a endeudarse.
Bien que se esté discutiendo la deuda y los balances. Sin transparencia no se puede resolver nada.