El anuncio de Gonzalo Belloso sacudió a Rosario Central porque el presidente confirmó que no buscará la reelección ni ocupará ningún cargo en la próxima gestión. La decisión llega en un momento de reordenamiento urgente para la agrupación Raza Canalla.
El Pejerrey explicó en redes sociales que debe priorizar una situación familiar impostergable que exige su presencia y dedicación constante en Uruguay, donde residía antes de asumir la conducción del club. También dejó en claro su futuro fuera del fútbol, en medio de versiones sobre una posible candidatura a la intendencia de Rosario.
La salida expone el desgaste de una gestión de cuatro años que exigió dedicación exclusiva. En los pasillos del club no era un secreto que Belloso lucía saturado por la rutina diaria y el ritmo incesante de la institución, un cansancio que se sumó a una definición clave en el seno familiar.
Carolina Cristinziano, vicepresidenta y figura de peso dentro del esquema oficialista, ya había anunciado puertas adentro a principios de año que estos serían sus últimos meses en la dirigencia. Por eso quedó totalmente descartada para encabezar la fórmula sucesora.
Ante este panorama, Raza Canalla debe estructurar una nueva propuesta dirigencial en cuestión de días. El actual tesorero Walter Buhler aparece como una posibilidad: asumió la conducción económica en febrero de 2024 tras la renuncia de Guillermo Bagneres.
Buhler había ingresado a la gestión en 2022 como vocal titular y construyó una estrecha relación de confianza con Belloso. Se posiciona como una de las piezas más cercanas a la conducción saliente, aunque la lista de alternativas sigue abierta.
En la lista de alternativas también aparecen dirigentes de la camada joven, como el vicepresidente tercero Ramiro Colabianchi, y una figura de mayor experiencia institucional, Adrián Maglia, actual vicepresidente primero e intendente de Granadero Baigorria.
Más allá de quién tome la posta, la nueva dirigencia tendrá el enorme desafío de reconfigurar la gestión del fútbol profesional. Belloso no solo era el máximo referente institucional, sino que comandaba personalmente el área deportiva y el armado del primer equipo.
Durante su mandato, esa presencia constante fue determinante para mantener la armonía del plantel y sostener la estructura profesional que facilitó la estadía y convivencia de una figura internacional como Ángel Di María. Ese rol personal forma parte del desafío que enfrenta la nueva dirigencia.
La incertidumbre política se cruza con el calendario de la junta electoral, que fijó para el 18 de noviembre el límite definitivo para oficializar la presentación de las listas de cara a los comicios del 20 de diciembre. Con los plazos corriendo al límite, existe un factor reglamentario que podría transformar por completo el proceso.
Si para la fecha de cierre solo se formaliza la nómina de Raza Canalla y la oposición no logra armar un frente competitivo, la junta electoral procederá a la proclamación directa de la nueva comisión directiva, sin necesidad de abrir las urnas. En las últimas elecciones, en diciembre de 2022, se presentaron cuatro listas.
Además del oficialismo de Belloso, participaron Espacio Canaya con Juan Cruz Rodríguez, 6 de Diciembre con Ricardo Carloni y Fuerza Auriazul con Mario Moretti. Ese antecedente muestra la competencia que existió en la última elección.

Comentarios (10)
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Bien por Belloso, cuatro años son muchos y la familia primero. Ahora a ver quién se anima a tomar la posta.
Me preocupa que Di María se haya quedado por la gestión de Belloso. Sin esa mano, el club puede perder estructura.
No exageres, Di María es un jugador y el plantel tiene estructura. Pero sí, la transición va a ser difícil.
Otro club que se maneja como un feudo. Raza Canalla tiene que dejar de pensar en su propia lista y en el canalla.
No es feudo, es una agrupación que ganó. Si no hay oposición competitiva, la junta proclama directa, eso está en el reglamento.
Justo, pero la proclamación directa no es lo ideal. El club necesita debate, no un trámite.
Buhler tiene experiencia en lo económico y conoce la casa. Sería una opción seria para ordenar las cuentas.
Buhler sí, pero el problema no es solo la tesorería. El área deportiva era de Belloso y eso no se reemplaza fácil.
Colabianchi es joven pero no tiene peso institucional. Maglia es intendente y no sé si puede dedicarse.
Que no busque la intendencia de Rosario ya lo aclaró. Ahora que se dedique a su familia y el club elija tranquilo.