Lo que pasó en Lima e Ituzaingó la tarde del jueves no se olvida fácil. Un chico de 16 años bajó de un Uber con su novia para cerrar la venta de una gorra. Lo que siguió fue un intento de robo con armas de fuego, una puñalada en el cuello y una muerte que recién se confirmó en la madrugada del viernes.
La víctima fatal es Juan Ismael Martínez, de 25 años, quien falleció en el Hospital de Emergencias Heca adonde había llegado en grave estado la tarde anterior. Según el relato del adolescente ante la Policía, Martínez formaba parte de un grupo de cinco personas que los interceptó apenas descendieron del vehículo en barrio Bella Vista Oeste, alrededor de las 16.30 horas.
"Estás robado", le dijo uno. Otro lo apuntaba directamente con un arma de fuego. El chico, en ese momento, tomó una decisión que cambió todo: sacó un cuchillo de entre sus ropas, de unos 10 centímetros de hoja según información policial, y le asestó una puñalada en el cuello a uno de los atacantes. Después, huyó corriendo junto a su novia.
Pero la huida no fue sin consecuencias. El grupo les disparó mientras escapaban. Al adolescente no lo alcanzaron, pero su novia, también de 16 años, recibió dos balazos en un tobillo. Una ambulancia del Sies la trasladó a un centro asistencial; su estado es fuera de peligro.
Personal del Comando Radioeléctrico llegó al lugar a partir de varios llamados al 911 y encontró a Martínez tendido en el suelo con el corte en el cuello. Lo llevaron en un auto particular al Heca, donde ingresó en estado crítico. Horas después, en la madrugada del viernes, el hospital confirmó su muerte.
¿Qué tan delgada es la línea entre víctima y victimario en este tipo de situaciones? El caso plantea una pregunta incómoda que la Justicia deberá responder. Por la minoría de edad del autor de la puñalada, la investigación quedó en manos de la Unidad Fiscal Especializada en Responsabilidad Penal Juvenil de la Fiscalía Regional 2. El adolescente quedó a disposición de esa fiscalía.
Bella Vista Oeste es uno de los barrios del cordón oeste de Rosario donde la presencia de grupos dedicados al robo callejero es una constante denunciada por los vecinos. Un chico de 16 años que sale a vender una gorra y termina imputado por homicidio. Un hombre de 25 que sale a robar y termina muerto. Dos historias que se cruzaron en una esquina y que no tienen final bueno para nadie.

Comentarios (13)
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Pobres chicos. Salieron a vender una gorra y terminaron en esto. El pibe reaccionó como pudo, lo estaban apuntando con un arma. ¿Qué querían que hiciera?
Che, ¿y el cuchillo de 10 cm que llevaba encima? Un chico de 16 años no sale a vender gorras armado por casualidad. Algo no cierra.
Rodrigo, ¿vos vivís en Rosario? Muchos pibes salen con algo encima porque el barrio está como está. No significa que sean delincuentes.
Siempre hay que ver las dos versiones. El pibe dice que lo quisieron robar, pero anda a saber. Igual si es así, lo entiendo.
Lo que me parte el alma es la chica. Dos balazos en el tobillo por salir a vender una gorra. Esto es Rosario 2026.
El que salió a robar terminó muerto. Que sirva de ejemplo. No tengo más análisis para hacer.
Qué fácil opinar desde afuera. A ver si te apuntan con un arma y después me contás qué hubieras hecho vos.
Dos pibes de 16 años en el medio de todo esto. Uno termina imputado, la otra baleada. ¿Dónde estaba el Estado antes de que llegaran a esta situación?
en bella vista oeste esto pasa todo el tiempo, los vecinos lo saben. nadie dice nada hasta que hay un muerto
Che Braian, exacto. Y cuando los vecinos denuncian no pasa nada. Después se sorprenden.
Más allá de quién tiene razón, lo cierto es que hay un muerto de 25 años y dos adolescentes cuyas vidas quedaron marcadas para siempre. No hay ganadores acá.
Me preocupa que el chico llevara un cuchillo encima, sí, pero también me preocupa que cinco tipos adultos salgan a robar a dos adolescentes de 16. El contexto importa.