La noche del martes se volcó sobre Beatriz Vallejos al 3300, en la zona norte de Rosario, cuando un hombre de 35 años prendió fuego la casa de su expareja. La mujer y sus dos hijas, de 7 y 13 años, no estaban en el domicilio cuando las llamas comenzaron a avanzar.
Bomberos Zapadores del Cuartel Norte llegó cerca de las 23.30 y encontró el fuego generalizado en una vivienda de ocho por ocho metros, con paredes de material y techo de chapas y tirantes de madera. El avance de las llamas provocó el derrumbe del techo.
Según informó el móvil de Cada Día (El Tres), el presunto agresor, padre de las nenas, se apersonó en la propiedad, inició el fuego y luego se retiró. Minutos después, regresó a la escena simulando querer colaborar para apagar las llamas y fue aprehendido por las autoridades que ya trabajaban en el sector.
“Me llamaron para avisarme que la casa se me estaba prendiendo fuego”, relató Joana, visiblemente afectada. Al llegar, se encontró con un operativo policial y el trabajo de los bomberos, pero el daño ya era irreversible. “Ya no se podía hacer nada, porque ya no se puede hacer nada en mi casa. Es volver a levantar todo de nuevo”, lamentó la mujer, que residía en ese lugar desde hace casi seis años.
La magnitud del incendio no dejó nada en pie: electrodomésticos, muebles, ropa y hasta los útiles de la hija menor quedaron inutilizables. La estructura sufrió daños severos, con pérdida de chapas y tirantes, rajaduras y colapso parcial de algunas paredes. Por eso se solicitó la intervención de Defensa Civil para evaluar el riesgo estructural.
La familia debió pasar la noche en la casa de un familiar, sin techo propio. Entre las prioridades más apremiantes figuran camas, colchones, frazadas y ropa para Joana y sus hijas. Quienes quieran colaborar pueden comunicarse al 3412596401.
El hecho ocurrió en una vivienda de material con techo de chapas y tirantes de madera, una construcción que quedó totalmente afectada. No fue un foco puntual: el fuego avanzó hasta derribar el techo y dejar la estructura inhabilitada.
La pregunta que queda en el aire es simple: ¿cómo se explica que un hombre, después de prender fuego la casa de su expareja, regrese al lugar con la intención de parecer colaborador? La versión del móvil de Cada Día (El Tres) describe una escena que no admite una lectura liviana: el presunto agresor se retiró y volvió minutos después, cuando las autoridades ya estaban trabajando.
Para Joana, el incendio no es solo una pérdida material: es la destrucción de un techo donde vivió casi seis años con sus hijas. “Nada de nada, ni los útiles de mi nena más chiquita tampoco”, detalló la mujer, que confirmó que la familia se quedó apenas con lo puesto.
La situación expone la urgencia de una ayuda concreta. La familia no tiene dónde dormir y necesita camas, colchones, frazadas y ropa. El número habilitado para colaborar es 3412596401. En un caso así, la solidaridad no es un gesto opcional: es la primera respuesta posible mientras la justicia avanza con la detención.
Comentarios (10)
Deja tu comentario
Que bronca. Que un tipo vuelva a la casa después de prenderla y se haga el que ayuda es de una maldad que no se entiende.
Lo peor es que las nenas no estaban. Si llegaban unos minutos antes, esto podía ser una tragedia.
No lo digo para minimizar, pero la detención es un paso. Ahora que la justicia no se quede solo en el incendio y mire la violencia previa.
Espero que la ayuda llegue rápido. Las nenas necesitan útiles y ropa, no solo un titular.
Que alguien revise si había denuncias previas. En estos casos siempre hay una historia detrás.
Llamé al número que dejaron. Hay que bancar a la familia, no solo hablar.
Me quedo con la frase de Joana: volver a levantar todo de nuevo. No se puede con nada.
Ojalá Defensa Civil determine rápido si la casa es inhabitable. No pueden dejarla en la calle.
El tipo no solo quemó una casa, quemó la vida de una mujer y dos pibas. Que le caiga todo el peso.