Hay fechas que el fútbol convierte en simbólicas. El pasado fin de semana, Juan Giménez protagonizó una de esas noches que quedan grabadas: el defensor de Rosario Central volvió a pisar una cancha de Primera División exactamente un año después de la lesión más dura de su joven carrera.
Fue ante Barracas Central, el equipo conocido como el Guapo, donde el juvenil auriazul completó su regreso al fútbol profesional. La coincidencia en el calendario no fue menor: doce meses atrás, en el segundo semestre de 2025, Giménez había tenido que abandonar la cancha a los 40 minutos del primer tiempo en el partido ante Deportivo Riestra, con una imagen que preocupó a todo el canalla.
Los estudios posteriores confirmaron lo peor. El diagnóstico reveló una triple lesión en la rodilla derecha: rotura del ligamento cruzado anterior, del ligamento colateral interno y del menisco interno. Una combinación devastadora para cualquier futbolista, pero especialmente cruel para un juvenil que recién asomaba en el fútbol de elite.
Giménez fue sometido a una intervención quirúrgica el 23 de octubre de 2025 y desde entonces comenzó un proceso de recuperación largo, exigente y silencioso, de esos que transcurren lejos de los flashes pero que demandan una fortaleza mental enorme. El fútbol argentino está lleno de historias de jugadores que no pudieron con ese camino; Giménez, en cambio, lo transitó hasta el final.
El primer paso hacia la vuelta llegó el 6 de agosto, cuando el defensor disputó minutos en la división reserva ante Instituto de Córdoba. Una prueba de fuego superada que habilitó el siguiente escalón: el regreso a la Primera. Y ese momento llegó ante Barracas, cerrando un círculo que empezó con dolor y terminó, al menos por ahora, con alivio y emoción.
Para Rosario Central, la recuperación de Giménez es una buena noticia en términos deportivos. El club de Arroyito viene apostando fuerte a la cantera, y contar nuevamente con un defensor que ya había tenido rodaje en Primera es un activo que no es menor en el contexto del fútbol argentino actual, donde el mercado de pases exige cada vez más creatividad para sostener planteles competitivos.
La historia de Giménez es también la historia de muchos futbolistas anónimos que pelean contra el tiempo, contra el dolor y contra la incertidumbre. Que haya vuelto exactamente un año después, y ante un rival de Primera, le da a este regreso una dimensión que va más allá del resultado del partido.

Comentarios (12)
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Qué alegría enorme. Giménez es un pibe que se lo merece, se lo vio sufrir todo el año. Que vuelva justo un año después es de película.
Bienvenido de vuelta crack. Esa lesión era para llorar cuando la viste en vivo. Que haya vuelto así es un golazo.
Hermosa historia. El fútbol tiene estas cosas que te hacen olvidar todo lo demás. Fuerza Juan.
Triple lesión en la rodilla a esa edad... hay que tener una cabeza de acero para volver. No cualquiera lo hace.
Me parece bien que lo hayan cuidado los tiempos. Muchos clubes apuran a los pibes y los terminan rompiendo de nuevo. Acá parece que lo hicieron bien.
Che, pero Central sigue sin ganar nada. Una golondrina no hace verano. Que vuelva Giménez está bien pero el equipo sigue siendo un desastre.
Che, no todo tiene que ser política o resultados. Hoy es una nota sobre un pibe que volvió de una lesión grave. Dejalo disfrutar al menos un día.
No me vengas con eso, si Central ganara algo no estarían llorando por el regreso de un suplente. La realidad es la realidad.
Yo lo vi jugar antes de la lesión y el pibe tiene condiciones. Ojalá pueda consolidarse ahora. Central necesita defensores con carácter.
No soy muy de fútbol pero estas historias de superación me emocionan igual. Que siga adelante el chico.
Un año de recuperación con cruzado, colateral y menisco al mismo tiempo... eso es sufrimiento puro. Respeto total.