Lo que empezó como una tarde cualquiera en uno de los barrios más exclusivos de Buenos Aires terminó con sirenas, vidrios rotos y vecinos en la vereda. Una explosión sacudió el garaje de un edificio de 13 pisos ubicado en la esquina de Junín y Arenales, en pleno corazón de Recoleta, y dejó un saldo de al menos 11 heridos y 12 evacuados.
Según informó la Agencia NA, entre los heridos se contaron nueve mujeres y dos hombres, todos atendidos en el lugar por personal del SAME, que desplegó cerca de 10 móviles para el operativo de emergencia. Ninguno de los afectados habría sufrido heridas de gravedad, aunque el cuadro inicial generó alarma inmediata en la zona.
Las primeras versiones apuntan a que una caldera explotó en el subsuelo del edificio, lo que provocó el desplazamiento del portón del garaje y la rotura de vidrios y paneles en distintos sectores del inmueble. El estruendo se escuchó en varias cuadras a la redonda, según relataron vecinos del barrio.
Cuatro dotaciones de Bomberos de la Ciudad trabajaron sobre el edificio siniestrado realizando una inspección exhaustiva piso por piso. En paralelo, la Brigada de Emergencias Especiales actuó junto a personal de Metrogas para medir la concentración de gas en el interior de la estructura. El resultado fue tranquilizador: los parámetros arrojaron valores normales, descartando por el momento una fuga activa que pudiera agravar la situación.
¿Cuánto tiempo llevaba esa caldera sin un mantenimiento serio? Es la pregunta que sobrevuela este episodio y que, lamentablemente, aparece cada vez que una infraestructura edilicia falla de manera estrepitosa. Los edificios de Recoleta, muchos de ellos con décadas de antigüedad, conviven con instalaciones que no siempre reciben la atención que merecen.
Los 12 vecinos evacuados aguardaron en la vía pública mientras los equipos de emergencia completaban la inspección. Una vez que las autoridades confirmaron que no había riesgo inmediato, se evaluó el retorno progresivo a los departamentos. La fachada del edificio quedó con daños visibles, y la esquina de Junín y Arenales estuvo cortada al tránsito durante varias horas.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa un debate que las autoridades porteñas suelen esquivar: el control real del estado de las instalaciones en edificios residenciales. Las calderas, los conductos de gas, los sistemas eléctricos. Todo aquello que no se ve pero que, cuando falla, se hace sentir con fuerza. Esta vez, por suerte, no hubo que lamentar víctimas fatales.

Comentarios (13)
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Gracias a Dios que no hubo muertos. Pero esto no puede seguir pasando. ¿Cuándo fue la última vez que revisaron esa caldera? Alguien tiene que responder.
En Recoleta, con los expensas que se pagan, no puede explotar una caldera. Algo muy raro pasó acá.
Las expensas altas no garantizan nada, amigo. Conozco edificios de Palermo con expensas carísimas y las instalaciones son un desastre. El problema es la falta de control real del GCBA.
Puede ser, pero igual llama la atención. En mi edificio del barrio hacemos revisión todos los años y nunca pasó nada. Algo falló en la administración de ese consorcio.
Vivo a tres cuadras y escuché el estruendo. Pensé que era algo mucho peor. El barrio estuvo cortado un buen rato, fue un caos.
11 heridos y lo tratan como algo menor. Si esto pasaba en un barrio popular ni se imaginan el escándalo. Dos pesos para los de Recoleta.
No es cuestión de barrio, es una emergencia que se manejó bien. Bomberos, SAME, Metrogas, todo coordinado. Eso hay que reconocerlo.
Claro, cuando hay plata cerca responden rápido. No me vengas con eso.
Soy técnico en instalaciones de gas y esto pasa más seguido de lo que la gente cree. Las calderas tienen vida útil y muchos consorcios las usan hasta que explotan, literalmente.
esto pasa x no hacer mantenimiento, en mi laburo somos re estrictos con eso y nunca tuvimos problemas. la desidia mata gente
Leyendo esto desde Rosario y pensando en nuestros edificios del centro... ¿alguien controla las calderas acá? Pregunta en serio.
Menos mal que Metrogas midió y no había fuga. Si hubiera habido gas acumulado con esa explosión, esto terminaba en tragedia. Por suerte actuaron rápido.
Los vecinos evacuados esperando en la vereda en invierno... pobres. Espero que los hayan asistido bien y no los hayan dejado plantados horas.