Lo que empezó como una idea de pueblo se convirtió en una tradición que ya no para. Ybarlucea volvió a ser, el pasado jueves 9 de Julio, el corazón gastronómico y festivo del sur santafesino: miles de personas se acercaron para participar de la 9ª edición del Concurso de Asado a la Estaca, una de las celebraciones más convocantes de la región para el Día de la Independencia.
La localidad, que en días normales no supera los pocos miles de habitantes, se transformó por completo. Las calles se llenaron de humo, de olor a carne asada y de familias que llegaron desde distintos puntos de Santa Fe y también desde Rosario, a apenas unos kilómetros por la ruta. El asado a la estaca, esa técnica criolla que exige paciencia, fuego y oficio, fue el protagonista absoluto de una jornada que mezcló competencia, cultura popular y celebración patria.
¿Cuántas ediciones más hacen falta para que este evento tenga el reconocimiento provincial que merece? Porque lo que se vive en Ybarlucea cada 9 de Julio ya no es una fiesta de pueblo: es un fenómeno que crece año a año y que pone en valor una tradición que muchos creían en retirada frente al avance de las parrillas de gas y los asados express.
El asado a la estaca es una práctica que viene de los tiempos de la ganadería pampeana: se clava la res abierta en una estaca de madera inclinada sobre el fuego, y se cocina lentamente durante horas. No hay apuro. No hay atajos. Es exactamente el tipo de ritual que una fecha como el Día de la Independencia debería celebrar: algo que nos recuerda quiénes somos y de dónde venimos.
La convocatoria de esta novena edición volvió a superar las expectativas de los organizadores. La propuesta no solo reunió a competidores que pusieron a prueba su destreza con el fuego, sino que generó un espacio de encuentro genuino, de esos que escasean cada vez más en un país donde la grieta parece haberse metido hasta en los asados familiares.
Ybarlucea, ubicada en el departamento Rosario sobre la ruta provincial 91, es una de esas localidades que aprendió a diferenciarse con identidad propia. Y esta fiesta es su carta de presentación más fuerte. Nueve años de continuidad no son casualidad: son el resultado del trabajo de una comunidad que decidió apostar por su historia en lugar de mirar para otro lado.
El sur santafesino tiene en este evento una cita obligada. Y mientras la política nacional sigue enredada en sus propias contradicciones, acá la gente se juntó a comer, a competir y a festejar. Eso, en estos tiempos, también es un acto de resistencia.

Comentarios (13)
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Fui con toda la familia y fue una experiencia increíble. El ambiente, el olor a carne, los chicos corriendo... eso es el 9 de Julio de verdad, no los discursos.
Nueve años y sigue creciendo. Chapeau para los organizadores de Ybarlucea, que con poco hacen mucho. Ojalá el municipio de Rosario aprendiera algo.
Yo fui el año pasado y me pareció un caos total, no había lugar para estacionar y la organización dejaba mucho que desear. Este año dicen que fue mejor pero no me convencen.
Cuervo, el año pasado también fui y sí, había mucha gente, pero eso es porque la gente QUIERE ir. Si fuera un desastre no volvería nadie. Yo este año volví y estuvo genial.
Silvia, que haya mucha gente no significa que esté bien organizado. El éxito de convocatoria y la organización son dos cosas distintas. Igual me alegra que hayas disfrutado.
Esto es lo que necesita el interior santafesino: eventos que generen identidad y turismo local. Felicitaciones a Ybarlucea.
Y mientras tanto Rosario no tiene ni un evento decente para el 9 de Julio. Un pueblo chico nos da cátedra de cómo festejar la patria. Vergüenza ajena.
No exageremos, Rosario tiene muchas actividades para el 9 de Julio. Que este evento sea lindo no significa que la ciudad no haga nada.
Nueve ediciones. Nueve. Eso no se improvisa. Hay gente laburando todo el año para que esto salga bien y eso merece respeto.
Fui con mis nietos por primera vez y no lo podían creer. Ver cómo se hace el asado a la estaca de verdad, explicado por los mismos concursantes, fue una clase de historia viva. Volvemos el año que viene.
que bueno que hay eventos asi, pero ojala pusieran mas opciones vegetarianas para los que no comemos carne jaja
Braian te mando a una fiesta del asado a la estaca y pedis opciones vegetarianas jajaja hermano el lugar equivocado
Muy buena nota. Me parece importante destacar que estos eventos ponen en valor la cultura criolla que se está perdiendo. El asado a la estaca es un patrimonio cultural que hay que preservar.