El Acueducto Gran Rosario avanzó este viernes con un paso concreto hacia su continuidad: se presentaron las ofertas para la segunda etapa de obras, en un acto que también incluyó propuestas para la rehabilitación del Emisario Sur y mejoras en la red de saneamiento de la ciudad.
La apertura de sobres marca un momento clave en uno de los proyectos de infraestructura hídrica más importantes que se ejecutan en la región. El Acueducto Gran Rosario es una obra estructural destinada a ampliar y garantizar el suministro de agua potable para los municipios del Gran Rosario, una zona que concentra a más de un millón de habitantes y que históricamente ha enfrentado déficits en la provisión del servicio, especialmente en los barrios periféricos y en los municipios del cordón metropolitano.
La segunda etapa implica la continuación de los trabajos iniciados en la primera fase, que sentaron las bases del sistema de captación y distribución. Con esta nueva licitación, se busca ampliar la capacidad de abastecimiento y extender la red hacia zonas que aún no cuentan con acceso pleno al servicio, priorizando a los sectores más vulnerables del área metropolitana.
En paralelo, la presentación de ofertas para la rehabilitación del Emisario Sur apunta a resolver uno de los problemas históricos del saneamiento rosarino. El Emisario Sur es la infraestructura que conduce los efluentes cloacales hacia la planta de tratamiento, y su deterioro ha sido señalado durante años como un riesgo ambiental y sanitario para los vecinos del sur de la ciudad y para el propio río Paraná. Su puesta en valor es considerada urgente por técnicos y organizaciones ambientales.
La mejora de la red de saneamiento completa el paquete de obras licitadas este viernes, en lo que representa una apuesta integral por la infraestructura básica que sostiene la calidad de vida urbana. El acceso al agua potable y al saneamiento adecuado son derechos fundamentales cuya garantía recae directamente sobre las condiciones de salud de la población, en particular de los niños y las familias de menores recursos.
Estas obras se enmarcan en una agenda de inversión en infraestructura que el gobierno provincial y las autoridades municipales vienen impulsando para el área metropolitana de Rosario. La concreción de proyectos de esta envergadura requiere de financiamiento específico —en muchos casos con participación de organismos nacionales o internacionales de crédito— y de una gestión técnica sostenida que trascienda los ciclos electorales.
Una vez evaluadas las ofertas presentadas, las autoridades definirán la adjudicación y los plazos de ejecución de cada uno de los contratos. Los vecinos de los barrios que se verán beneficiados por la ampliación del acueducto y la mejora del saneamiento esperan que los tiempos administrativos sean los mínimos posibles y que las obras comiencen a ejecutarse en el corto plazo.
Con información de: La Capital.

Comentarios (13)
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Ojalá esta vez las obras se hagan de verdad y no queden en promesas. En mi barrio, Villa Gobernador Gálvez, llevamos años con problemas de agua. Que avancen rápido.
¿Presentaron ofertas? Bien. Ahora a ver cuánto tardan en adjudicar, cuánto en empezar, y cuánto en terminar. En este país entre el anuncio y la realidad hay un abismo.
Licitación en julio, adjudicación en diciembre si les va bien, inicio de obras en 2027... y para 2030 quizás vemos algo. Conozco el paño.
El Emisario Sur es una vergüenza histórica. Que por fin se licite su rehabilitación es una buena noticia para todos los que vivimos en el sur de la ciudad. El olor en verano es insoportable.
Igual que siempre: anuncian, licitan, adjudican... y después la obra dura el doble y cuesta el triple. ¿Alguien controla algo?
No seamos tan negativos. Que se presenten ofertas es un avance concreto. La infraestructura hídrica no se construye de un día para el otro y algo es algo.
Silvia, 'algo es algo' no alcanza cuando hay familias que no tienen agua potable hace años. El optimismo barato no paga las cuentas.
Desde lo técnico, la segunda etapa del acueducto es fundamental para aumentar la capacidad de producción de agua potable. El sistema actual está al límite en los picos de verano. Bien que avancen.
¿Y los barrios del norte? Siempre se habla del sur y del centro. En Fisherton también hay zonas con presión bajísima.
Lo del Emisario Sur es urgentísimo. Hay estudios que muestran contaminación en el Paraná relacionada con eso. Que se haga ya.
Más allá del escepticismo, el agua potable es un derecho básico. Si estas obras garantizan el acceso a más familias, bienvenidas sean. Hay que exigir que se cumplan los plazos.
Mi mamá vive en Pérez y tiene problemas con el agua hace años. Espero que esta obra llegue también a los municipios del Gran Rosario y no solo a la ciudad.