Lo que dijo Alberto Fernández sobre el caso Cerimedo no dejó lugar a la ambigüedad. El expresidente salió a hablar con una contundencia que pocas veces se le ve, y sus palabras cayeron como una piedra en el charco político del fin de semana.
"Es un ser despreciable, un femicida", disparó Fernández al referirse a Santiago Cerimedo, el exasesor de comunicación del presidente Javier Milei que quedó en el centro de una causa judicial gravísima: haber intentado matar a Nadia Beller, su expareja.
Pero el expresidente no se quedó en la condena moral. Fue más lejos y apuntó a un móvil concreto: según Fernández, el ataque no fue un arrebato pasional sino un intento calculado de silenciar a la víctima. "Trató de matarla para ocultar lo que ella sabía", sostuvo, sin dar precisiones sobre qué información sería esa, pero dejando flotando en el aire una pregunta que nadie en la política argentina quiere responder todavía.
También deslizó que la figura de Cerimedo "menoscaba la democracia", una afirmación que excede lo personal y ubica el caso en un plano institucional. No es un detalle menor: Cerimedo fue durante meses uno de los operadores de imagen más influyentes del espacio libertario, con acceso directo a los círculos de poder de La Libertad Avanza.
¿Cuánto sabía el entorno de Milei sobre el perfil de este hombre? Esa es la pregunta que empieza a incomodar en Casa Rosada, aunque por ahora el gobierno guarda un silencio llamativo.
El caso Cerimedo viene escalando desde que trascendieron las denuncias de Beller, quien según la investigación judicial habría sido víctima de una agresión que pudo terminar en tragedia. La causa está en manos de la Justicia y el exasesor enfrenta cargos de extrema gravedad. Su vínculo con el poder, sin embargo, es lo que le da al expediente una dimensión política que va mucho más allá del drama personal.
Fernández, que atraviesa su propio proceso judicial por la causa de violencia de género que lo tiene como imputado, eligió este momento para tomar posición pública. La ironía no pasó desapercibida para nadie: el mismo hombre condenado socialmente por los audios con Fabiola Yañez sale a calificar de femicida a otro. En política, los tiempos nunca son inocentes.
Lo que queda claro, más allá de quién lo dice y por qué lo dice, es que el caso Cerimedo tiene la potencia suficiente para sacudir la coalición gobernante si la Justicia avanza con firmeza. Un exoperador de imagen con acceso al poder intentando silenciar a una mujer que "sabía demasiado": el guión parece de película, pero es real y está pasando en la Argentina de 2026.
La democracia, como dijo Fernández, no necesita este tipo de personajes. En eso, al menos, hay consenso.

Comentarios (12)
Deja tu comentario
Que Fernández hable de femicidas es el chiste del año. El tipo tiene una causa por violencia de género encima y sale a dar cátedra. La hipocresía de la política argentina no tiene techo.
Che, pero que Fernández sea un hdp no significa que Cerimedo no lo sea también. Las dos cosas pueden ser verdad al mismo tiempo, ¿o no?
Sí, pueden ser las dos cosas. Pero que justamente salga ÉL a decirlo... hay que tener cuero de chancho.
Lo que me preocupa es lo que dijo sobre 'lo que ella sabía'. Si Cerimedo tenía información comprometedora del gobierno y por eso intentó silenciarla, esto es mucho más grave que un caso de violencia doméstica. Hay que ver hasta dónde llega la Justicia.
El gobierno callado como siempre. Cuando conviene salen a hablar, cuando no conviene silencio de radio. Cerimedo estuvo meses en el riñón del poder y ahora no lo conoce nadie.
Más allá de la hipocresía de Fernández, hay una mujer que casi pierde la vida. Eso es lo central. Nadia Beller merece justicia y que el caso no se tape con la pelea política de turno.
Exactamente Marcela. La víctima queda en segundo plano mientras todos se pelean por el rédito político. Una vergüenza.
Cerimedo era el rey de las redes para Milei. Ahora resulta que era un delincuente. ¿Y nadie sabía nada? Difícil de creer.
Yo trabajé en comunicación política y te digo: en esos entornos se sabe todo de todos. Que digan que no sabían nada de Cerimedo es un verso.
Paren con el operativo clamor kirchnerista. Fernández sale a hablar justo ahora para tapar su propia causa. Todo calculado. No sean ingenuos.
Aunque sea para tapar su causa, lo que dice sobre Cerimedo no deja de ser cierto. Un tipo que intenta matar a una mujer es un femicida, lo diga quien lo diga.
En este país los violentos siempre tienen poder. Pasa en todos los partidos. Hasta que no haya consecuencias reales, va a seguir pasando.