Ángel Di María volvió a ser el salvador de Rosario Central, pero esta vez sus palabras después del partido generaron más alarma que alivio. El rosarino marcó los dos goles del Canalla en el empate 2-2 ante Talleres por la sexta fecha del Clausura, disputado en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba, y encabezó una remontada heroica cuando el equipo llegó al segundo tiempo perdiendo por dos tantos.
Sin embargo, lo que más resonó en el vestuario y entre los hinchas auriazules no fue la actuación en sí, sino la confesión que hizo el propio Di María al terminar el encuentro: "Hace bastante que juego con dolor, me está costando", admitió el delantero, encendiendo las alarmas sobre su estado físico en un momento clave de la temporada.
La declaración cobra especial peso si se considera el contexto. Di María, que regresó al club de sus amores en 2024 tras una extensa carrera en el fútbol europeo y en la Selección Argentina, se convirtió desde su llegada en el eje del juego ofensivo del Canalla. Con 38 años, el ídolo de Funes viene siendo utilizado con regularidad por el cuerpo técnico, y cualquier señal de desgaste físico activa de inmediato el debate sobre su manejo y los tiempos de recuperación que necesita.
El partido en sí fue un reflejo de las dos caras del equipo. Talleres dominó buena parte del primer tiempo y se fue al descanso con una ventaja de dos goles, poniendo en aprietos a un Central que no encontraba respuestas. Fue en el complemento cuando Di María tomó las riendas: primero descontó y luego estableció el empate definitivo, evitando una derrota que hubiera complicado la posición del Canalla en la tabla del Clausura 2026.
La actuación refuerza la dependencia que el equipo tiene de su figura más emblemática, algo que los hinchas celebran pero que también genera inquietud. Si Di María no está al cien por ciento, el rendimiento colectivo del equipo se resiente notablemente. El cuerpo técnico deberá evaluar en los próximos días si el jugador necesita descanso o si puede continuar siendo titular en los próximos compromisos.
Por ahora, el resultado deja a Central con un punto en la sexta fecha, lejos de lo ideal pero con el orgullo de haber reaccionado ante un rival de jerarquía como Talleres y en una cancha complicada como el Kempes. La pregunta que queda flotando en Arroyito es cuánto más puede sostener Di María este nivel de exigencia jugando con molestias físicas.

Comentarios (12)
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Dos goles jugando con dolor. Este tipo es de otro planeta. Ojalá lo cuiden porque sin él Central es otro equipo, muy inferior.
¿Y el técnico para qué está? Si el jugador dice que le duele, lo sacás, lo cuidás. No podemos quemarlo en el Clausura cuando lo necesitamos para todo el año.
Entiendo la preocupación pero Fideo tiene 38 años, algo de dolor es normal a esa edad jugando al fútbol profesional. Lo importante es que él mismo diga si puede o no puede seguir.
Che, 'algo de dolor es normal'... ¿en serio? Si un jugador dice públicamente que le está COSTANDO, es porque es grave. No le quitemos importancia.
Dos a dos con Talleres en el Kempes remontando de dos abajo... eso no lo hace cualquiera. Gracias Fideo, sos un fenómeno.
Lo que me preocupa es la dependencia. Si Di María no juega o juega al 50%, Central no tiene con qué. Eso habla de un problema estructural del plantel, no solo de Fideo.
Exacto Marcelo, y eso es culpa de la dirigencia que no armó un equipo competitivo alrededor de él. Lo pusieron a cargar todo solo.
Che, tampoco exageremos. El equipo empató de visitante remontando dos goles. Algo están haciendo bien más allá de Di María.
Yo soy de Central de toda la vida y te digo: prefiero que descanse dos fechas y llegue bien al final del torneo. No lo quemen ahora por un punto.
El técnico tiene que hacerse cargo. No puede ser que el jugador salga a decir públicamente que está sufriendo. Eso se maneja adentro, no en los medios.
Verlo jugar así, con dolor, marcando dos goles y sacando un punto en Córdoba... me emociona. Es un guerrero. Pero sí, hay que cuidarlo.
Jajaja el Fideo jugando con dolor le mete dos al Talleres en el Kempes. Imaginate sano. Un fenómeno total.