Lo que empezó como una noche que nadie quiere recordar sigue teniendo capítulos en la Justicia. Candela Arizaga, la influencer rosarina que se convirtió en el centro de una causa judicial que sacudió al mundo del sindicalismo argentino, volvió este lunes a declarar ante la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N° 31 de la Ciudad de Buenos Aires.
La cita era a las 9 de la mañana. Arizaga llegó acompañada por su abogado, Roberto Herrera, y amplió su testimonio en el marco de la causa que investiga a Facundo Moyano por los delitos de lesiones leves y privación ilegítima de la libertad, hechos que habrían ocurrido durante la madrugada del 4 de agosto.
La decisión de ampliar la declaración la tomó la propia Arizaga, según explicó su defensa. El objetivo era aclarar aspectos de su primer testimonio, prestado días después del episodio que desencadenó la investigación. Y el resultado, al menos según la versión que salió de la fiscalía, fue más de lo mismo: sin grandes revelaciones ni giros dramáticos.
"No comprometió a Moyano, no se habló del consumo de sustancias. Dijo que no hubo violencia de género", declaró Herrera a la salida. Una frase que, en el contexto de esta causa, pesa tanto por lo que dice como por lo que calla.
¿Qué pasó realmente en esa madrugada de agosto? Esa sigue siendo la pregunta que la Justicia intenta responder. Hasta ahora, en el expediente declararon 11 testigos: vecinos, policías, médicos y la empleada doméstica del sindicalista, todos con información sobre lo que ocurrió esa noche en el departamento de Moyano.
Uno de los puntos que sigue sin resolverse es el de las restricciones de contacto. La defensa de Arizaga volvió a pedir que se levanten las medidas que impiden a la influencer y al hijo del camionero más poderoso del país comunicarse entre sí. El pedido fue rechazado nuevamente, y ambos continúan impedidos de tener cualquier tipo de contacto.
Facundo Moyano, dirigente del gremio de peajes y figura pública con perfil propio más allá del apellido que carga, enfrenta una causa que lo tiene en el ojo de la tormenta mediática desde hace semanas. La investigación avanza con discreción, pero cada movimiento judicial genera ondas que llegan hasta Rosario, ciudad de donde es oriunda Arizaga y donde la causa se sigue con atención.
Por ahora, el expediente sigue abierto, los testigos siguen sumándose y las restricciones siguen en pie. La próxima movida judicial dirá si esta historia tiene más capítulos o si empieza a cerrarse.

Comentarios (12)
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Si ella misma dice que no hubo violencia de género, ¿por qué siguen sin poder verse? Algo no cierra en esta historia.
Claro que no cierra, porque hay 11 testigos que dijeron otra cosa. El abogado habla por ella, no es lo mismo.
Tampoco digo que Moyano sea inocente, digo que hay contradicciones evidentes. Eso es todo.
Estos Moyano siempre zafan de todo. El apellido pesa más que cualquier causa judicial en este país.
Rosarina al pedo metida en este quilombo porteño. Ojalá salga bien parada de todo esto.
El abogado dice que no comprometió a Moyano, pero tampoco lo defendió. Amplió para aclarar, no para exculpar. Hay que leer entre líneas.
¿Y la empleada doméstica qué declaró? Eso me parece lo más importante y nadie habla de eso.
Exactamente lo mismo me pregunto yo. La empleada doméstica estaba ahí, vio todo. Su testimonio vale más que el del abogado hablando a la salida.
Che, ¿alguien se acuerda cuando Facundo Moyano era el progre que hablaba de derechos? Qué bajón.
No me gusta juzgar antes de que la Justicia hable. Que investiguen y que se sepa la verdad, sea quien sea el acusado.
Justicia en Argentina jajaja. Esperame sentado.
Las restricciones de contacto siguen en pie y eso dice mucho. Si no hubiera elementos, el juez las hubiera levantado. No son caprichosas.