Argentina es finalista del Mundial 2026. La Selección venció a Inglaterra por 2 a 1 en un partido que volvió a paralizar al país y desató una nueva ola de festejos masivos en cada rincón del territorio nacional. Apenas sonó el pitazo final, miles de personas salieron a las calles con camisetas celeste y blanca, banderas, bombos y bocinazos para celebrar el pase a la gran final.
En Rosario, la ciudad que vio nacer a Lionel Messi y a Ángel Di María, el festejo tomó una dimensión especial. El Monumento a la Bandera y el Bulevar Oroño se convirtieron en puntos de concentración espontánea, con columnas de hinchas que avanzaron desde los barrios hacia el centro cantando y agitando banderas. La escena se repitió en cada esquina de la ciudad, desde Fisherton hasta Villa Gobernador Gálvez.
La victoria ante los ingleses tiene una carga simbólica que va mucho más allá del fútbol. Argentina e Inglaterra son rivales históricos que cargaron durante décadas con el peso de Malvinas, de la mano de Dios y del gol del siglo. Cada enfrentamiento entre ambas selecciones reactiva esa memoria colectiva, y este no fue la excepción: apenas terminó el partido, las redes sociales se inundaron de referencias al pasado compartido entre ambas naciones.
El camino de la Selección en este Mundial 2026, que se disputa en Estados Unidos, Canadá y México, fue creciendo en intensidad partido a partido. El equipo conducido desde el banco llegó a esta instancia con una solidez defensiva notable y una capacidad ofensiva que se potenció en los momentos decisivos. El triunfo ante Inglaterra en semifinales consolida a Argentina como uno de los grandes candidatos al título.
La final será el próximo fin de semana y el país ya empieza a organizarse para vivirla. En Rosario, el Municipio evalúa habilitar pantallas gigantes en espacios públicos para que los vecinos puedan seguir el partido en comunidad, tal como ocurrió en ediciones anteriores. La experiencia del Mundial de Qatar 2022, cuando la ciudad festejó durante días el tercer título mundial, es el antecedente más cercano de lo que podría repetirse.
Mientras tanto, las calles siguen encendidas. Los bocinazos no paran, las camisetas se multiplican y Argentina, una vez más, vive el fútbol como pocas naciones en el mundo saben hacerlo. La final ya está en el horizonte, y la ilusión de un nuevo título mundial vuelve a ser algo más que un sueño.
Con información de: La Capital

Comentarios (15)
Deja tu comentario
Me puse a llorar cuando terminó el partido. Vivir otro Mundial con Argentina en la final es algo que no tiene precio. Vamos carajo!!!
Salí a la calle y el Bulevar era una locura. Gente de todos lados, familias enteras, pibes con la camiseta de Messi. Rosario de fiesta total.
Hermoso, pero por favor que la gente no rompa nada esta vez. Festejemos pero cuidemos la ciudad. Ya sabemos cómo terminan algunas celebraciones.
Graciela tiene razón, en Qatar 2022 hubo quilombo en varios puntos. Festejen pero no destruyan lo que es de todos.
Che El Tano, siempre hay uno que tiene que bajar el clima. Dejá que la gente festeje, son momentos únicos. No rompas las pelotas.
Vencer a los ingleses tiene un sabor especial. No es solo fútbol, es historia. Maradona desde donde esté debe estar sonriendo.
Soy de Rosario y saber que Messi puede levantar otra copa siendo de acá... se me pone la piel de gallina. Orgullo total.
Mientras festejamos, el dólar sigue subiendo y la inflación no para. El fútbol es el opio del pueblo, como siempre.
Con todo respeto, pero ese argumento de 'el fútbol es el opio del pueblo' ya cansa. La gente puede alegrarse por el Mundial Y preocuparse por la economía al mismo tiempo. No son excluyentes.
Lucas, decime cuántos de los que están en la calle mañana van a ir a votar o a reclamar por sus derechos. El fútbol adormece, es un hecho.
Yo estaba en el Monumento cuando terminó el partido y fue una explosión. Nunca vi tanta gente junta desde Qatar. Esto es lo más lindo que tiene este país.
Ojalá el Municipio confirme las pantallas gigantes pronto. En 2022 fue espectacular poder verlo con miles de personas en la calle. Que lo organicen bien esta vez.
Llorando en el living con mi viejo que tiene 75 años. Me dijo que nunca pensó que iba a ver a Argentina en otra final. Momentos así no tienen precio.
Hay que ser honesto: el partido no fue una obra de arte, pero en estas instancias lo que importa es ganar. Y Argentina ganó. A prepararse para la final.
En mi barrio la gente salió a la calle enseguida. Bocinazos, bengalas, cánticos. Fisherton de fiesta. Vamos Argentina, a buscar la cuarta!