Este miércoles por la noche, Rosario sumó una nueva víctima de la violencia armada. Juan José Gómez, conocido en los barrios como "Juancito", de apenas 26 años, fue atacado a balazos en la calle Garibaldi al 2400, en el barrio Itatí, uno de los sectores del sur de la ciudad con mayor historial de conflictos entre bandas.
Vecinos trasladaron al joven en un auto particular hasta el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA), el principal centro de trauma de la región, donde ingresó con heridas de bala de gravedad. A pesar de los esfuerzos del personal médico, Gómez falleció minutos después de su ingreso. En el lugar del ataque, efectivos policiales secuestraron cinco vainas servidas, lo que da cuenta de la intensidad de la agresión.
La investigación quedó en manos de la Comisaría 20°, con jurisdicción en la zona. Hasta el momento no hay detenidos y los investigadores trabajan para reconstruir las circunstancias del crimen y establecer la autoría.
El nombre de Juancito Gómez no era desconocido para las fuerzas de seguridad ni para la Justicia rosarina. En sus inicios, el joven estuvo vinculado al entorno de Ariel "Pillín" Bracamonte, el histórico líder de la barra brava de Newell's Old Boys que cumple condena por extorsión y otros delitos. Con el tiempo, Gómez consolidó su presencia en la propia barra de los Leprosos, convirtiéndose en una figura conocida dentro de ese mundo.
Su nombre volvió a los titulares en 2025, cuando quedó involucrado en la causa por el supuesto autoatentado contra la vivienda de Norma Acosta, un hecho que generó gran repercusión en la ciudad. En ese marco, Gómez se entregó a la Justicia y enfrentó cargos relacionados con ese episodio.
La madrugada de este jueves trajo un elemento más al caso: cerca de las 5 de la mañana, efectivos policiales hallaron en la intersección de Circunvalación y Juan B. Justo una bandera con un mensaje amenazante: «Cobardes!! Lo que no ganaron peleando no les pertenece, los verdaderos guerreros». La aparición del trapo, en un punto neurálgico del tránsito rosarino, es leída por los investigadores como una señal de disputa entre facciones y podría estar directamente relacionada con el asesinato.
El homicidio de Gómez se inscribe en una dinámica que Rosario arrastra desde hace años: la superposición entre el mundo del fútbol, las barras bravas y el crimen organizado. Las estructuras barriales que alguna vez funcionaron como redes de contención social fueron permeadas por el narcotráfico y la violencia, dejando como saldo una generación de jóvenes atrapados en ese circuito. Juancito tenía 26 años.

Comentarios (14)
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Otro pibe de 26 años muerto en Rosario. Da bronca y tristeza al mismo tiempo. ¿Cuándo va a parar esto?
Que quede claro que la barra no representa a los hinchas de Newell's. Nosotros vamos a la cancha a alentar, no a esto.
La bandera que dejaron en Circunvalación es una amenaza pública en plena ciudad. ¿Y la policía qué hace? ¿Espera que haya más muertos?
Che, no confundamos. La policía secuestró las vainas, encontró la bandera... algo están haciendo. El problema es más profundo que eso.
Más profundo sí, pero mientras debaten lo profundo la gente del barrio Itatí vive con miedo. No es lo mismo verlo desde afuera.
Estaba involucrado en el caso de Norma Acosta, tenía vínculos con Pillín... no es un vecino cualquiera. Igual, 26 años es muy poco para morir así.
Paren con el 'algo habrá hecho'. Era un pibe. El Estado lo perdió mucho antes de que lo mataran.
Nadie dijo que lo merecía, Yenny. Dije que no era un vecino común. Hay que entender el contexto para entender la violencia, no romantizarla.
Esa bandera en Circunvalación y Juan B. Justo es escalofriante. Paso por ahí todos los días para ir al trabajo.
El HECA otra vez recibiendo a alguien que no llega a tiempo. Hay que hablar también de los médicos y enfermeros que trabajan en condiciones imposibles.
Barrio Itatí lleva años pidiendo presencia del Estado, no solo policial sino social. Clubes, escuelas, trabajo. Esto no se resuelve solo con patrulleros.
Conozco el barrio. Ahí hay familias laburantes que no tienen nada que ver con nada y viven encerradas. Son los que más sufren todo esto.
La relación entre barras bravas y narcotráfico en Rosario es un problema que viene de hace décadas y ningún gobierno terminó de resolver. No es solo un tema de seguridad, es político y social.
26 años. Posta que da para pensar en qué fallamos como sociedad.