Lo que pasó en el barrio Latinoamérica en la madrugada de este jueves no fue un hecho aislado ni una sorpresa para quienes conocen esas calles. Fue, una vez más, un hombre tendido en el piso cerca de un contenedor de basura, con balas adentro y pocas chances de sobrevivir.
Carlos Matías Morales, de 47 años, fue asesinado a tiros en la esquina de Brandazza y Fontezuela, en uno de los barrios del oeste rosarino que acumula tensiones hace años. Según los primeros testimonios recogidos en la zona, un sospechoso que se movilizaba a pie lo atacó con un arma de fuego y se dio a la fuga. Morales quedó en el suelo, con disparos en el tórax y en las piernas.
Una ambulancia del Sies llegó al lugar y lo trasladó de urgencia al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca), el centro de trauma de referencia de la ciudad. Ahí le hicieron reanimación cardiopulmonar, pero las heridas eran demasiado graves. Al rato, Morales murió.
La investigación quedó a cargo de la fiscal Carla Ranciari, quien activó el protocolo habitual para este tipo de homicidios: convocó al gabinete criminalístico de la Policía de Investigaciones para la recolección de material balístico, el relevamiento de cámaras de videovigilancia del sector y la toma de testimonios a vecinos y posibles testigos. ¿Cuánto van a aportar esas cámaras? Esa es siempre la pregunta que queda flotando en estos casos.
El Ministerio de Seguridad informó que la víctima tenía antecedentes penales por robo simple, robo calificado y comercialización de estupefacientes. Un perfil que, en el contexto del narcomenudeo que carcome algunos sectores del oeste rosarino, abre líneas de investigación concretas sobre el móvil del crimen.
El barrio Latinoamérica, ubicado en la zona sudoeste de Rosario, es uno de los territorios donde la presencia del crimen organizado se disputa palmo a palmo. No es la primera vez que una esquina de ese barrio aparece en los partes policiales, y mientras la Justicia trabaja para identificar al atacante, los vecinos vuelven a empezar el día con la misma sensación de siempre: la de vivir en un lugar donde la violencia puede aparecer a cualquier hora.

Comentarios (12)
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Otro muerto más en el oeste y nadie hace nada. Hace años que el barrio Latinoamérica está abandonado por el Estado. Ni Pullaro ni nadie aparece por ahí a dar la cara.
Que en paz descanse, pero hay que decir la verdad: si tenía antecedentes por narcomenudeo, algo de esto se veía venir. No es justificar, es ser realistas.
No me parece bien que lo primero que informen sean los antecedentes. Era una persona. Tenía familia. Eso también importa.
Valeria, nadie dijo que no importa la familia. Pero el periodismo tiene que dar el contexto completo. Si no, no entendemos nada de lo que pasa.
Vivo a tres cuadras de ahí. Los tiros se escucharon clarito. Esto ya es moneda corriente y da miedo salir a la mañana.
Siempre 'relevamiento de cámaras' y 'toma de testimonios'. Y después? Nada. El asesino suelto y la familia llorando. El sistema judicial de Santa Fe es un chiste.
Marcelo tiene razón. Cuántos casos sin resolver hay en Rosario? Cientos. Y siguen pidiendo 'testimonios' como si alguien del barrio se va a animar a hablar.
La fiscal Ranciari labura bien, hay que ser justos. El problema es estructural, no de un funcionario solo.
A pie lo atacaron. O sea que es alguien del barrio o de muy cerca. Eso lo saben todos menos la policía, como siempre.
y el que lo mató? nadie pregunta eso? capaz que hay mas historia detras
47 años. Una vida entera. Más allá de los antecedentes, esto no puede seguir pasando todas las semanas. Rosario se merece algo mejor.
El Heca hace milagros con lo poco que tiene. Lástima que en este caso no alcanzó. Mis respetos para los médicos y enfermeros que lo atendieron.