El primer doblete de Ávila le dio a Central una señal temprana de que el partido en Tucumán podía torcerse a su favor. El Canalla, que venía de una semana redonda, mostró en el arranque la misma hambre que lo tuvo en la cima de la Zona B.
Para el equipo de Almirón, cada fecha que queda de la fase regular es un examen de fondo: pelear el título de la tabla anual y buscar el primer puesto de la Zona B para llegar a los playoffs del Torneo Clausura. El duelo con Atlético Tucumán, en el Monumental José Fierro, era una de esas pruebas.
El Canalla llegaba con el pecho inflado tras la goleada 5-0 ante Independiente Rivadavia de Mendoza, uno de sus rivales directos en la tabla anual. Esa victoria le permitió recortar distancias con Boca y Argentinos, y también superar a Vélez. Ahora, necesitaba sumar de a tres contra el Decano para dar un paso más.
La jornada 13 tenía una particularidad: el conjunto auriazul saldría a la cancha con los resultados puestos del Xeneize, que había ganado 2-1 ante Talleres el viernes a la noche, del Bicho, que visitaba a Banfield desde las 15, y de la Lepra mendocina, que recibía a Tigre a las 17.30. En Rosario, la expectativa era leer cada resultado como un termómetro.
La victoria ante el equipo de Alfredo Berti y el invicto de cinco partidos llevaron al Canalla a la cima de la Zona B, con los mismos 22 puntos que Belgrano, Argentinos y Gimnasia de La Plata, aunque con mejor diferencia de gol, +8. Gimnasia tenía un partido más, pero el dato no le quitaba brillo a la posición rosarina.
Las malas noticias de la semana fueron las lesiones confirmadas de los mediocampistas Franco Ibarra y Federico Navarro, quienes fueron titulares en la última jornada pero no estuvieron disponibles esta noche. Son dos bajas sensibles para Almirón. El exmediocampista de Talleres arrastra un problema en un tobillo, mientras que lo de Cachete responde a una molestia muscular. De base, se perderían el duelo frente al Decano, aunque podrían ser más.
Atlético Tucumán llegaba tras igualar 1-1 ante Gimnasia de La Plata. El Decano de Julio César Falcioni marcha décimo en la Zona B del Torneo Clausura, por lo que necesita sumar de a tres para soñar con los puestos de clasificación a playoffs. En el Monumental José Fierro, el partido se jugó con esa urgencia de ambos lados.

Comentarios (10)
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El doblete de Ávila llegó justo. Central necesitaba mostrar ese arranque en Tucumán para no llegar con dudas a la definición.
Ávila metió doblete, sí, pero Central todavía tiene que confirmar el partido completo. En Tucumán no se puede bajar la cabeza.
Justo, en el Fierro se juega con el cuerpo. Si Central no aguanta los 90, se le escapa la cima.
Me preocupa la lesión de Navarro. Si se pierde más de un partido, Almirón pierde una pieza clave en el mediocampo.
Totalmente de acuerdo. Cachete es de los que ordena y llega, y sin él el Canalla se nota más frágil.
Con 22 puntos y +8 no se puede dormir. Boca y Argentinos están encima, y si Central no gana en Tucumán se le complica la tabla anual.
No es para dormir, pero el equipo viene de cinco de invicto. Hay que bancar el proceso.
Lo bueno es que Central llegó con la victoria 5-0 sobre Independiente Rivadavia. Eso le dio aire para pelear la tabla anual.
Ese 5-0 ayudó, pero no alcanza. Hay que sumar de a tres contra el Decano para no mirar a Boca y Argentinos.
El dato de la fecha 13 con los resultados puestos era un termómetro. Central tenía que leer a Boca, Banfield y Tigre para saber si podía estirar.