La tormenta del jueves dejó a Rosario con el susto de no haber pasado por lo peor. Según Protección Civil municipal, cayeron 29 milímetros de lluvia y se registraron 110 reclamos por ramas caídas, anegamientos, columnas afectadas y cables cortados.
El titular del área, Gonzalo Ratner, lo resumió sin vueltas: “No tuvimos lo peor del fenómeno, por fortuna, en nuestra ciudad”. La frase circuló en Telenoche Rosario, donde el funcionario explicó que la jornada fue adversa, pero que las consecuencias más severas se concentraron en otras localidades de la provincia.
Los números dan la medida de lo que fue: más de 40 reclamos por arbolado público, principalmente ramas quebradas; 40 situaciones de anegamiento; 17 columnas afectadas y 14 casos de cables cortados. No fue una catástrofe, pero sí una tarde en la que la ciudad tuvo que salir a limpiar, cortar, levantar y recomponer.
Ratner aclaró que las acumulaciones de agua fueron episodios menores y que no se reportaron ingresos de agua a viviendas. Ese dato pesa: en un temporal, la diferencia entre un reclamo y una emergencia muchas veces está en que el agua no entre a la casa. Por eso, aunque la cifra total de 110 reclamos puede sonar alta, el balance oficial fue de inconvenientes menores.
La ciudad pasó de una alerta amarilla durante la mañana a una alerta naranja por la tarde, en un contexto de condiciones favorables para fenómenos meteorológicos severos. Sin embargo, el funcionario insistió en que las tormentas más intensas se produjeron en localidades del centro y norte santafesino, no en la ciudad.
Para la noche, el Servicio Meteorológico Nacional mantenía vigente una alerta amarilla, aunque las imágenes de radar y satelitales no mostraban nuevos núcleos de tormenta que representaran un peligro para Rosario. “Lo peor del fenómeno ya pasó. No se espera que tengamos un evento fuerte”, afirmó Ratner.
De todos modos, pidió mantener las precauciones porque en la vía pública todavía había ramas, cables y otros elementos afectados. Las cuadrillas municipales seguían trabajando sobre los reclamos pendientes, y la línea gratuita 103 fue el canal para comunicar emergencias y situaciones de riesgo.
La rápida recepción de los avisos permitió organizar las intervenciones y atender los problemas en distintos sectores. En un temporal, el tiempo de respuesta puede ser la diferencia entre un corte menor y una situación más seria. Por eso, la municipalidad destacó la utilización del 103 para comunicar emergencias y situaciones de riesgo.
El pronóstico no cierra del todo la puerta a la tranquilidad. Ratner anticipó que la inestabilidad continuará durante el viernes, sábado y domingo, con abundante nubosidad y probabilidades de lloviznas y chaparrones. No se habla de un evento fuerte, pero sí de una semana gris, húmeda y con el cielo mirando de reojo.

Comentarios (10)
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Bien que no haya entrado agua a las casas. 110 reclamos suenan muchos, pero si fueron menores, mejor.
En mi sector se anegó un poco, aunque no entró agua a la vivienda. Ojalá sigan con las cuadrillas.
29 mm y 110 reclamos? En Rosario siempre hay algo. La próxima va a ser peor.
No es para tanto, el titular de Protección Civil dijo que no fue lo peor. Mejor que en el norte de la provincia.
Mejor que en el norte, sí, pero acá también quedaron ramas y cables. Ojalá no vuelva a pasar el finde.
Me gustó que hayan usado el 103 para organizar los reclamos. Ojalá sigan así.
El pronóstico dice lloviznas y chaparrones hasta el domingo. Va a ser una semana gris.
Espero que no se acumule agua otra vez. Con 40 anegamientos ya es mucho.
Igual, si vuelve a llover, hay que tener cuidado con las acumulaciones.
Lo importante es que no hubo ingresos de agua a viviendas. Eso cambia el balance.