No hace falta ser hincha de un club brasileño para entender que cuando Botafogo aparece en las tendencias de búsqueda de toda Argentina, algo importante está pasando. Y en Rosario, ciudad que respira fútbol por todos los poros, el fenómeno del club carioca no pasa desapercibido. Los bares del Abasto, las peñas de Alberdi y hasta los grupos de WhatsApp de los pibes que siguen el fútbol sudamericano están hablando del Glorioso.
Botafogo es uno de los clubes más tradicionales de Brasil y de América del Sur. Fundado en Río de Janeiro, tiene una historia centenaria que incluye ídolos del calibre de Garrincha, uno de los jugadores más geniales que pisó una cancha. Pero el Botafogo moderno es otro animal: desde que el empresario norteamericano John Textor tomó el control del club a través de su empresa Eagle Football, el proyecto se transformó en uno de los más ambiciosos del continente.
La inversión millonaria, los refuerzos de jerarquía y una gestión profesionalizada llevaron al club a competir de igual a igual en la Copa Libertadores y en el Brasileirao, lo que generó un seguimiento masivo en toda la región. En Argentina, donde el fútbol brasileño siempre tuvo una audiencia fiel —especialmente en ciudades como Rosario, con su tradición futbolera arraigada— el ascenso del Botafogo pegó fuerte.
Desde esta redacción, que conoce bien cómo Rosario late al ritmo del fútbol, podemos decir que el interés por el club carioca no es casual. Los rosarinos tienen una relación particular con el fútbol sudamericano: Central y Newell's formaron jugadores que brillaron en Brasil, y hay una historia de intercambio futbolístico entre ambas orillas del Plata que hace que los hinchas de acá sigan con atención lo que pasa en el Maracaná y en el Nilton Santos.
El fenómeno Botafogo también tiene una lectura económica interesante. El modelo de inversión extranjera en el fútbol latinoamericano que representa Textor es algo que los dirigentes del fútbol argentino y santafesino miran con una mezcla de admiración y preocupación. ¿Puede el fútbol local competir con ese modelo? Es una pregunta que en los pasillos de AFA y en las sedes de los clubes rosarinos se hacen en voz baja.
Lo concreto es que Botafogo es tendencia en Google Argentina con más de 200 mil búsquedas, lo que demuestra que el fútbol no tiene fronteras y que los argentinos —rosarinos incluidos— siguen con pasión todo lo que ocurre en el continente. Una pasión que, como siempre, empieza en la cancha y termina en la charla de café.
Comentarios (4)
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El fútbol brasileño le sacó ventaja al argentino en gestión y en inversión. Botafogo es el ejemplo más claro. Acá los clubes siguen peleando por deudas.
Garrincha jugó en ese club. Solo por eso merece respeto eterno. Lo que está haciendo Botafogo ahora es impresionante.
Hincha de Central toda la vida pero hay que reconocer que el modelo de Botafogo es para estudiar. Ojalá algún día tengamos algo así acá.
No entiendo por qué los argentinos se enganchan tanto con el fútbol brasileño. Tenemos Central y Newell's que son historia pura.