Lo que pasó en Loma Hermosa el lunes por la noche no fue un robo que salió mal. Fue una ejecución. Un hombre que bajó las manos, que retrocedió sin resistencia, que hizo todo lo que le pedían, y aun así terminó muerto sobre el asfalto con un disparo en el cráneo.
La víctima es Cristian Alberto Gerez, 36 años, cabo de la Policía Federal Argentina, con funciones en la División Redes Exteriores de la Superintendencia de Comunicaciones. Un hombre que pasaba su lunes a la noche circulando en su moto por el partido bonaerense de Tres de Febrero, sin saber que dos motochorros lo habían elegido como blanco.
Según reconstruyeron fuentes policiales a partir de las imágenes de una cámara de seguridad que registró todo, los dos delincuentes —también en moto y con cascos puestos— interceptaron a Gerez y le ordenaron que bajara del rodado. Para intimidarlo, uno de ellos disparó al aire, descendió de su vehículo y avanzó hacia el efectivo. Gerez obedeció: bajó, levantó las manos, empezó a retroceder. Sin resistencia. Sin provocación.
Pero no alcanzó. Uno de los asaltantes insistió en quitarle también sus pertenencias personales. En ese momento, en medio de la presión y el forcejeo, el cabo intentó extraer su arma reglamentaria. La reacción fue inmediata y brutal: el delincuente le efectuó dos disparos. Gerez cayó al asfalto. Minutos después estaba muerto.
El informe preliminar de la autopsia confirmó lo peor: uno de los proyectiles impactó en el cráneo, provocándole una lesión cerebral que le quitó la vida en el acto. El otro disparo también lo alcanzó. No tuvo ninguna chance.
Tras el ataque, los ladrones tomaron la moto de la víctima y huyeron. En la fuga, descartaron el bolso que habían robado durante el forcejeo. Un llamado al 911 movilizó a efectivos de la Comisaría 5ª de Tres de Febrero, que encontraron a Gerez tendido e inmóvil en la calle. El personal del SAME —Sistema de Atención Médica de Emergencias— confirmó que no presentaba signos vitales.
¿Cuánto vale una moto en este país? Aparentemente, más que una vida. Esa es la lógica de los que apretaron el gatillo esa noche en Loma Hermosa.
La investigación avanzó rápido. Personal del Grupo Táctico Operativo (GTO) analizó las imágenes de las cámaras de seguridad y logró identificar a uno de los sospechosos. En las horas siguientes al crimen, detuvieron a Bruno García, señalado como uno de los presuntos autores del asesinato. El segundo motochorro permanece prófugo y la búsqueda continúa.
El crimen conmocionó al barrio de Loma Hermosa y a toda la zona oeste del conurbano bonaerense. Pero también pone sobre la mesa una pregunta que ya no tiene respuesta fácil: si un policía federal, entrenado, armado, que además eligió no resistir para no escalar la situación, termina muerto de todas formas, ¿qué margen le queda a cualquier ciudadano común frente a este nivel de violencia?
Gerez tenía 36 años. Tenía un trabajo, una moto, y un lunes por la noche por delante. No llegó a ver el martes.

Comentarios (15)
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Un hombre que levantó las manos, que no resistió, que hizo todo bien... y lo mataron igual. No hay palabras. Descanse en paz, Cristian.
Y encima era policía federal. Si a ellos les pasa esto, imaginate al ciudadano común que no tiene ni arma para defenderse. Esto es una guerra y el Estado perdió hace rato.
Lo que me parte el alma es que obedeció todo. Bajó la moto, levantó las manos, retrocedió. Y de nada le sirvió. ¿Qué se supone que tiene que hacer la gente?
Bien que agarraron a uno. Ahora a ver si la Justicia hace lo suyo o lo largan en dos meses con una probation y listo.
La justicia en este país es un chiste. Al pibe lo van a procesar, va a estar un año preso y después sale. Mientras tanto la familia de Gerez queda destruida para siempre.
No estoy de acuerdo con eso. El sistema tiene fallas pero hay casos donde se aplican penas serias. Un homicidio en ocasión de robo tiene penas altas. No seamos tan fatalistas.
Esto no es solo un problema del conurbano, acá en Rosario pasa lo mismo con los motochorros. La semana pasada le robaron la moto a un vecino de mi cuadra a punta de pistola. Vivimos igual.
El GTO actuó rápido, hay que reconocerlo. Pocas horas y ya tenían a uno detenido. Eso habla bien del trabajo policial cuando hay voluntad.
Sí, agarraron a uno. Falta el otro. Y falta que no salga nunca más.
36 años. Tenía 36 años. Una vida entera por delante. Por una moto. Esto no puede seguir así, algo tiene que cambiar en este país.
Y los que piden bajar las penas, despenalizar todo, que los presos tienen derechos... ¿dónde están ahora? Silencio total.
Entiendo la bronca pero mezclar todo no ayuda. El problema es estructural: pobreza, falta de oportunidades, impunidad. No se resuelve solo con más penas.
Luciana, decile eso a la familia de Gerez. A ver cómo les cae la explicación 'estructural'.
Que en paz descanse. Y que la familia tenga fuerzas para atravesar esto. Lo demás, que lo resuelvan los que cobran para resolverlo.