En Rosario, cadetes y taxistas concentraron este jueves frente al Palacio Vasallo para cuestionar el proyecto de ordenanza que el Ejecutivo de Rosario envió al Concejo para regular aplicaciones de transporte de pasajeros.
La iniciativa, que según el texto debatido busca legalizar la competencia de plataformas, no solo afecta a choferes y dueños de vehículos de alquiler, sino también a quienes reparten alimentos o paquetes en motos y bicicletas. El punto central del reclamo es que la propuesta habilitaría a taxis y remises a realizar servicios de cadetería, como Uber Eats.
Nicolás Martínez, referente de los cadetes, reprochó ese artículo y también el ítem que modifica la Ordenanza 7042, que hoy regula la actividad de los repartidores. «Ese proyecto también interfiere con nuestra actividad», sintetizó, y pidió que el gremio sea convocado y que los trabajadores del sector sean escuchados.
Martínez advirtió que, si los taxis y remises empiezan a repartir paquetes, se sumará competencia a una actividad que ya atraviesa caída de ingresos y depende de aplicaciones y cadetería tradicional. Aseguró que esa fuente de ingresos, aunque tiene protecciones laborales tradicionales, «cada vez rinde menos» y avanza hacia el colapso por el retroceso socioeconómico.
Los cadetes quieren que se eliminen del proyecto los artículos que incorporan la actividad de reparto dentro de la regulación de las plataformas de transporte. Además, piden abrir la discusión sobre las condiciones laborales del sector: «Queremos regulación, pero una regulación que escuche a quienes todos los días sostienen esta actividad en la calle», aclaró Martínez.
José Iantosca, referente de Catiltar, que reúne a titulares de taxis, marcó que ya existe una normativa vigente en la ciudad que no fue acatada por las empresas internacionales, a excepción de Cabify y las aplicaciones propias del rubro. A su criterio, la ordenanza planteada profundizará la precarización del sector.
Según sus números, el sector pasó de contar con 5.000 trabajadores regulados con ART y obra social a solo 1.000. Unos 4.000 choferes, completó, pasaron al trabajo irregular o al régimen de monotributo.
Los representantes del transporte de pasajeros rechazaron además la propuesta oficial de aplicar tarifas diferenciadas entre los viajes tomados en la vía pública y los solicitados por aplicación. Según Iantosca, la fijación de precios por parte de empresas extranjeras perjudica a usuarios y choferes, encarece la movilidad urbana y pone en riesgo la sostenibilidad del transporte público de colectivos.
El intendente Pablo Javkin señaló el lunes que el empujón para el proyecto fue el inicio de operaciones en la ciudad de Uber Eats, el servicio de reparto de comestibles. «Cambió todo», interpretó. Para Javkin, que Uber haya incorporado un servicio de cadetería gastronómica aceleró la discusión: «Entendemos que es un momento de dar otra respuesta. Muchos taxistas también utilizan las aplicaciones, muchos nos piden también: 'déjennos usar todas'».
Quienes son objeto de la normativa en debate no comparten esa lectura. La Ordenanza 10.544, que busca legalizar y regular plataformas de transporte como Uber y DiDi, tiene varios aspectos y ahora el Concejo deberá decidir si mantiene o modifica los artículos que también alcanzan a los cadetes.
Con información de: El Ciudadano, que dio cuenta de la movilización frente al Palacio Vasallo.

Comentarios (10)
Deja tu comentario
Bien que se escuche a los cadetes, no solo a los taxis. La regulación tiene que ser clara y no meter todo en un mismo plato.
Los taxistas siempre quieren protegerse de la competencia. Si la gente usa apps es porque el servicio es mejor y más barato.
No es solo competencia, es trabajo informal. Si 4.000 choferes pasaron a monotributo, eso no es libertad, es precarización.
Y los cadetes también quieren regular, pero que no les metan el reparto en la ordenanza de pasajeros. Hay que separar los temas.
Me parece raro que Javkin diga que muchos taxistas piden usar apps y después el proyecto genere este conflicto. Falta diálogo.
Exacto, el Ejecutivo mandó el proyecto y ahora se sorprende. Debería haber convocado antes a cadetes y taxis.
Uber Eats cambió todo, sí, pero no puede ser que habiliten taxis para repartir comida y además cambien la norma de cadetes.
Esperemos que el Concejo no apruebe nada sin escuchar a los trabajadores. La calle ya está dando volumen.
Lo de las tarifas diferenciadas también es clave. Si la app fija precio, el usuario y el chofer salen perdiendo.
Coincido, y también afecta a los colectivos. No puede ser que se priorice la app y se ponga en riesgo el transporte público.