La marca del rombo bajó la persiana. Renault Argentina decidió retirar el Mégane E-Tech de su catálogo regular, completando así un repliegue silencioso pero contundente de toda su oferta de vehículos 100% eléctricos en el mercado local. No es un accidente: es una señal de que el tablero del industria-se-volvio-a-hundir-en-mayo-y-acumula-una-baja-de-31-en-cinco-meses.html" class="auto-link">sector automotriz argentino está cambiando más rápido de lo que muchos esperaban.
El Mégane no desaparece del todo, pero pasa a venderse únicamente bajo pedido, al igual que el Kwid E-Tech —que salió del catálogo en enero de 2026— y la Kangoo E-Tech, que dejó de tener precio oficial en la página de Renault durante junio. En la práctica, si un modelo no tiene precio visible en la web y no está en el piso del concesionario, no existe para el comprador promedio.
¿Qué pasó? La respuesta tiene dos caras: los números propios de Renault y la presión externa de los competidores chinos. El Mégane E-Tech, fabricado en Francia y considerado el producto más tecnológico de la marca, patentó apenas 75 unidades en 2024, 104 en 2025 y una sola unidad en lo que va de 2026. Un volumen ridículo para sostener la logística de importación de un modelo europeo que, al pagar arancel extrazona, llegaba al mercado a $69.580.000. El Kwid E-Tech, más accesible, se ofrecía a $36.880.000, pero tampoco logró despegar.
Del otro lado del ring, los modelos de origen chino empezaron a ocupar el espacio que Renault dejaba libre. El MG3 Hybrid se consigue desde US$23.500 y el MG ZS Hybrid+ desde US$27.500. No son eléctricos puros en todos los casos, pero son electrificados, modernos y con una ecuación de precio que el usuario argentino entiende mucho mejor.
El contexto regulatorio tampoco ayudó a Renault. El Gobierno nacional asignó para 2026 un cupo de 50.000 vehículos eléctricos e híbridos para importar sin arancel, con más de 60 modelos previstos y valores en origen de hasta US$16.000. Ese esquema está diseñado, en los hechos, para favorecer a los productos más baratos, la mayoría de ellos provenientes de China. Los modelos europeos de segmento medio-alto quedan afuera de esa ventaja y sin margen para competir.
Lo que duele en el historial de Renault es el contraste con su propio pasado. La marca francesa fue pionera en Argentina con la Kangoo Z.E., lanzada oficialmente en 2018, cuando hablar de eléctricos era casi ciencia ficción en el mercado local. Esa apuesta temprana le dio imagen y posicionamiento. Hoy, casi una década después, esa misma Kangoo en su versión eléctrica actualizada quedó sin precio y sin vitrina.
Renault no comunicó todavía cuál será su próxima movida en el segmento eléctrico. La pausa puede ser estratégica —esperar a que el mercado madure, buscar un modelo más competitivo en precio, negociar condiciones de importación— o puede ser el inicio de un repliegue más largo. Por ahora, la marca que abrió el camino eligió correrse justo cuando la carrera se pone interesante.
El mercado eléctrico argentino no fracasó: está creciendo, pero en una dirección que los europeos no anticiparon. La pregunta que queda flotando es si Renault va a volver a tiempo o si va a mirar desde afuera cómo las marcas chinas se quedan con el segmento que ellos mismos ayudaron a construir.
Con información de: El Ciudadano Web

Comentarios (14)
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Era de esperar. Un auto a $69 millones en Argentina es un chiste. Nadie que pueda pagarlo necesita un Renault, y quien quiere un eléctrico se va a buscar algo más barato. La ecuación nunca cerró.
Qué tristeza. Renault fue la primera en apostar por los eléctricos acá, con la Kangoo Z.E. en 2018. Y ahora se tienen que ir porque no pueden competir con los chinos. Algo está mal en cómo se diseñó la política de importaciones.
Los chinos les comieron el almuerzo, la cena y el desayuno del día siguiente. Bienvenidos al mundo real, Renault.
El cupo del gobierno para eléctricos hasta US$16.000 está pensado para que entren los chinos, no los europeos. No es casualidad. Es una decisión política disfrazada de política ambiental.
Discrepo con Ferreyra. El límite de US$16.000 existe para que los beneficios lleguen a autos que la gente pueda comprar, no para subsidiar importaciones de lujo europeas. Me parece razonable.
Mariana, el problema es que con ese límite los únicos que entran son los chinos, que tienen economías de escala que ningún europeo puede igualar. Terminamos dependiendo de un solo origen. Eso tampoco es sano.
Yo tenía un Kwid a nafta y lo amaba. Nunca me animé al eléctrico por el precio. Si hubiera estado a US$15.000 lo compraba sin pensarlo. El problema siempre fue ese.
Una unidad vendida en todo 2026. UNA. Eso no es un nicho, eso es un fracaso total. No sé cómo tardaron tanto en tomar la decisión.
Hay que ver qué pasa con el servicio técnico y los repuestos para los que ya compraron un Mégane E-Tech. Esos 104 propietarios del 2025 merecen una respuesta de Renault.
jaja renault pensó que iba a vender electricos en argentina como si fuera europa. posta que no conocen el pais
Más allá del tono, Braian tiene razón en el fondo. El mercado argentino tiene una elasticidad precio brutal. Cualquier modelo que supere cierto umbral queda automáticamente fuera del alcance del 95% de los compradores. Renault lo ignoró demasiado tiempo.
Y mientras tanto yo sigo manejando un Corsa 2004 porque ningún auto nuevo, eléctrico o no, está a mi alcance. Toda esta discusión es para gente con otro poder adquisitivo.
Lo que me llama la atención es que nadie habla de la infraestructura de carga. Aunque los precios bajen, en Rosario los puntos de carga son escasísimos. Eso también frena la adopción, no solo el valor del auto.
Exacto Diego. Tengo un amigo que compró un eléctrico y me contó que cargar en casa es un tema, y en la calle es casi imposible. El ecosistema no está. Los autos llegan pero la infraestructura no.