Lo que están haciendo en la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas de la UNR no es ciencia ficción: es una herramienta que podría cambiarle la vida a miles de pacientes oncológicos de Rosario y de todo el país.
Un equipo de investigadores de la Universidad Nacional de Rosario y el CONICET avanza en el desarrollo de un kit de biopsia líquida capaz de detectar restos genéticos de tumores en una simple muestra de sangre, mucho antes de que cualquier ecografía, tomografía o resonancia pueda ver algo. El objetivo es claro y urgente: anticiparse a las recaídas del cáncer cuando todavía hay tiempo de actuar.
El proyecto está radicado en el Centro de Tecnología en Salud Pública de la facultad rosarina y es dirigido por la Dra. Ana Laura Cavatorta del CONICET, con la participación de la bioquímica Ana Tioni, y los investigadores Rubén Salanova, Andrea Mendoza Bertelli y Florencia Veigas. Llevan un año y medio de trabajo sostenido.
El enemigo que se esconde tiene nombre: Enfermedad Mínima Residual (EMR). Es lo que queda después del tratamiento: células tumorales en cantidades tan pequeñas que los métodos de imagen tradicionales no las detectan. Son esas células las que, silenciosamente, pueden reagruparse y desencadenar una recaída meses o años después del alta médica. «Supongamos que un paciente fue tratado y por imágenes no se le encuentra ningún tumor, porque la imagen tiene sensibilidad a nivel tejido pero no llega a nivel celular. Ahí es donde entra en juego la biopsia líquida», explicó Ana Tioni.
La técnica funciona así: con una extracción de apenas 20 mililitros de sangre, los científicos aplican métodos avanzados de biología molecular —PCR y Secuenciación de Nueva Generación (NGS)— para rastrear fragmentos de ADN tumoral libre circulante (ctDNA). Al analizar marcadores epigenéticos en esa muestra, es posible identificar la presencia de la enfermedad con una precisión que los métodos convencionales simplemente no tienen. El ensayo está enfocado en tres tipos de cáncer de alta incidencia en Argentina: mama, colon y pulmón.
¿Cuánto falta para que esto llegue a los hospitales? Esa es la pregunta que define la etapa actual. Para que el kit sea 100% confiable, los investigadores necesitan establecer el «límite de detección», es decir, la variabilidad biológica normal en personas sanas. Y para eso necesitan personas. Muchas personas.
La UNR lanzó una convocatoria para sumar 900 voluntarios sanos mayores de 50 años, sin diagnóstico previo de cáncer, a lo largo de 18 meses. El proceso es simple: una extracción de 15 minutos, completamente gratuita, confidencial y anónima. A cada participante se le asigna un código alfanumérico para proteger su identidad. A las siete semanas, se ofrece una segunda extracción opcional para enriquecer los datos del estudio.
Las muestras se conservan a -80°C en la facultad rosarina y luego se envían a Buenos Aires respetando la cadena de frío, donde son analizadas junto a la empresa Biomakers S.A., en un esquema de articulación público-privada que vale la pena destacar: ciencia pública con músculo privado, sin resignar independencia científica.
El proyecto también tiene una dimensión que va más allá del laboratorio. Estudiantes avanzados de la facultad participan como promotores de salud en las campañas de recolección, integrando la extensión universitaria con la investigación de punta. En un momento donde el financiamiento de la ciencia nacional es tema de debate permanente, la UNR demuestra que los laboratorios públicos de Rosario siguen produciendo conocimiento con destino concreto.
Si tenés más de 50 años y querés ser parte, la convocatoria está abierta. A veces, donar 15 minutos y 20 mililitros de sangre puede ser parte de algo mucho más grande.

Comentarios (13)
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Soy sobreviviente de cáncer de mama y esto me llena de esperanza. Saber que hay científicos en Rosario trabajando para que nadie más tenga que pasar por la angustia de una recaída inesperada... me emociona de verdad. Me anoto como voluntaria mañana mismo.
Excelente noticia. La UNR sigue demostrando que la universidad pública produce ciencia de primer nivel. Ojalá el gobierno nacional entienda de una vez que recortar el presupuesto del CONICET es un tiro en el pie para el país entero.
Muy lindo todo pero cuándo llega esto a los hospitales públicos? Porque si después solo lo pueden pagar los que tienen prepaga, de poco sirve el esfuerzo.
El Tano tiene razón en parte, pero tampoco es justo criticar a los investigadores por eso. Ellos hacen la ciencia, las políticas de acceso las define el Estado. Son dos discusiones distintas.
Silvia, no estoy criticando a los investigadores para nada, al contrario. Estoy señalando que el sistema de salud tiene que estar preparado para implementarlo de forma universal. Si no, es otro avance que queda en el paper.
Posta que esto es enorme. Mi viejo tuvo cáncer de colon y la recaída la detectaron tarde porque los controles de imagen no mostraban nada. Con algo así capaz hubiera tenido más tiempo. Abrazo a todos los que están en esto.
Bioquímico recibido en la UNR acá. Puedo confirmar que el equipo de Cavatorta es de los más serios que tiene la facultad. La técnica de ctDNA es el futuro de la oncología de precisión a nivel mundial. Que Rosario esté en esa carrera es para estar orgullosos.
Tengo 54 años y ningún antecedente de cáncer. Me parece perfecto ser voluntaria si con eso ayudo a que esto avance. Alguien sabe dónde anotarse exactamente?
La nota dice que es en la Facultad de Bioquímicas de la UNR, Graciela. Fijate en la web de la universidad, seguro tienen el contacto.
Me parece bien la investigación pero 900 voluntarios en 18 meses es bastante ambicioso para Rosario. Espero que lleguen a la meta porque si no el estudio queda incompleto y todo el esfuerzo se diluye.
Hernán, 50 personas por mes no me parece imposible si se difunde bien. Con esta nota ya deben haberse anotado unos cuantos. La gente cuando entiende para qué sirve, colabora.
y encima es gratis y anónimo, no hay excusa para no ir si cumplís los requisitos. 15 minutos de tu tiempo para ayudar a que esto funcione. Voy a ir con mi vieja.
Noticias como esta me reconcilian con el país. En medio de todo el quilombo que vivimos, hay gente laburando en serio para mejorar la vida de otros. Gracias a los investigadores de la UNR.