Lo que se vive en Cataratas del Iguazú no es una postal cualquiera: el fenómeno del Niño llegó con fuerza y el río Iguazú empezó a mostrar su cara más brava.
El destino, que recibe más de un millón y medio de turistas por año, comenzó a padecer este mes las consecuencias de la creciente. En pocas horas, el caudal se multiplicó por 10 y obligó a cerrar el Parque Nacional Iguazú un día y luego a restringir parcialmente los recorridos.
La medida no fue caprichosa: se verificaba que las pasarelas no hubieran sufrido daños estructurales. El parque, el argentino que más visitantes recibe, venía preparando protocolos desde agosto para una temporada de lluvias que podría duplicar el promedio histórico de la primavera.
El caudal orilló los 16 millones de litros por segundo y las pasarelas de los circuitos Superior e Inferior resistieron el embate de las aguas rojizas. Entre el furioso verde de la selva, la bruma se desprende sobre el cañón y el ruido de los 275 saltos se vuelve casi un golpe en el pecho.
Pero la fuerza del agua no se negocia. Por eso, al finalizar la temporada invernal, Parques Nacionales y Iguazú Argentina, concesionaria de los servicios, acordaron desmontar totalmente la pasarela que conduce a Garganta del Diablo para evitar el desprendimiento de estructuras metálicas modulares, como ocurrió en las inundaciones de 2022 y 2023.
Las pasarelas tienen un sistema de barandas rebatibles que permite reducir la resistencia al paso del agua y de los troncos que el río arrastra cuando sube el caudal. Durante años, ese procedimiento sirvió para minimizar daños, pero en las últimas crecidas no alcanzó.
En octubre y noviembre de 2023, el caudal superó los 24.000 metros cúbicos por segundo y el repliegue de las barandas no evitó que 79 tramos terminaran en el lecho del río, con algunos más arrastrados aguas abajo tras cortarse los cables de sujeción.
Reparar lo perdido llevó cerca de nueve meses y una millonaria inversión. Ante la posibilidad de inundaciones extraordinarias por el Niño, la decisión fue dejar en pie únicamente los pilotes de hormigón que soportan las pasarelas, para que el agua se desplace sin mayores obstáculos.
Por ahora, el fenómeno no generó un impacto directo en el turismo. Leopoldo Lucas, del Ente Municipal de Turismo de Iguazú, admitió que hubo muchas consultas de operadores extranjeros, pero no se registraron cancelaciones en el corto plazo.
“La gente tiene que saber que la ciudad de Puerto Iguazú no va a ser afectada por las inundaciones y el parque nacional va a permanecer abierto”, explicó Lucas. La situación se monitorea día a día por un equipo de expertos y se cierra alguno de los circuitos si no es seguro para los turistas.
El lunes se decidió no abrir el parque porque el caudal estaba en aumento y había que corroborar si las estructuras del Circuito Superior habían sufrido algún daño. Al otro día, con el nivel por encima de los 12.000 metros cúbicos por segundo, se habilitó ese paseo.
Pese al enorme caudal, la Prefectura Naval mantuvo habilitado el servicio de paseos náuticos que permite remontar seis kilómetros del río Iguazú en gomones y hacer una aproximación a los saltos.
La pregunta que queda en el aire es simple: ¿hasta dónde puede resistir la infraestructura frente a un caudal que no avisa? En Iguazú, la respuesta se escribe con agua y con la decisión diaria de abrir o cerrar para que la postal no se vuelva un riesgo.

Comentarios (11)
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Al menos avisaron antes y no dejaron a la gente en la pasarela. Eso se valora.
Me preocupa lo de los 79 tramos perdidos en 2023. Si el Niño vuelve a subir, ¿seguirán cerrando circuitos?
En el texto dicen que monitorean día a día y que Puerto Iguazú no se va a inundar. Eso da un poco de tranquilidad.
Siempre igual: primero se deja todo al azar y después se habla de protocolos.
No es azar, el río se multiplicó por 10 en horas. Hay que ver el caudal antes de opinar.
Lo de los paseos náuticos con ese caudal me parece arriesgado, aunque la Prefectura lo mantuvo habilitado.
Si lo habilitó Prefectura, imagino que habrá un criterio. Pero ojo, no es para cualquiera.
Bueno que no haya cancelaciones todavía. Ojalá el parque siga abierto para la temporada.
Desmontar la pasarela a Garganta del Diablo es una medida dura, pero después de 2022 y 2023 no queda otra.
¿Alguien sabe si el circuito Superior quedó habilitado? En la nota dice que al otro día lo abrieron.
Sí, con el nivel por encima de 12.000 m3/s se habilitó el paseo.