Se escondían en una quinta de San Rafael, a más de 1.100 kilómetros de Rosario. Pero la distancia no fue suficiente. Este miércoles, la Unidad de Captura de Alto Perfil (UCAP) de la Policía de Investigaciones de Santa Fe los encontró, los vigiló y los detuvo en la vía pública con la colaboración de la Policía de Mendoza.
Los capturados son Duamn Nihuel Cassino, de 30 años, y su pareja, Candela Sol D.R., de 22 años. Ambos eran buscados por un hecho ocurrido el 1° de septiembre de 2025 en una vivienda de la zona noroeste de Rosario, en las inmediaciones de Tupac Amaru y Nicaragua, donde dos personas resultaron heridas de gravedad durante un ataque con arma de fuego.
Cassino encabezaba la lista de prófugos buscados por la provincia de Santa Fe. Por información que permitiera localizarlo, el gobierno provincial ofrecía una recompensa de $15 millones. Un número que habla a las claras de la prioridad que las autoridades le asignaban a su captura.
¿Cómo lo encontraron? La UCAP no actuó por azar. Los investigadores realizaron un trabajo minucioso de análisis y entrecruzamiento de comunicaciones y datos técnicos que les permitió inferir que la pareja podría estar oculta en San Rafael. Con las autorizaciones judiciales en mano, una comisión viajó hasta Mendoza y montó tareas de reconocimiento y vigilancia en el paraje Las Colonias, una zona de quintas alejada del centro de la ciudad cuyana.
El momento de la detención llegó cuando los agentes observaron a ambos salir del inmueble. Los esperaron en la calle y los redujeron sin incidentes. Durante el procedimiento se secuestró un teléfono celular iPhone 15, que seguramente aportará datos clave a la investigación.
Cassino y su pareja quedaron alojados en dependencias policiales de San Rafael, a la espera del exhorto judicial para ser trasladados a Rosario. La causa está en manos de la Unidad de Violencias Altamente Lesivas del Ministerio Público de la Acusación (MPA), bajo la órbita del fiscal Ignacio Hueso.
El barrio donde ocurrió el ataque, en la intersección de Tupac Amaru y Nicaragua, es una zona del noroeste rosarino que en los últimos años registró episodios de violencia vinculados a disputas territoriales entre bandas. Dos personas heridas graves en un ataque a tiros no es una estadística menor: es el resultado de una lógica de violencia que se cobra víctimas y que, en este caso, tardó casi un año en tener una respuesta concreta del Estado.
La detención de Cassino es un punto a favor de la UCAP, una unidad creada específicamente para perseguir a los prófugos de mayor perfil en Santa Fe. Que hayan llegado hasta Mendoza para concretar el arresto muestra que la fuga interprovincial ya no es garantía de impunidad. Aunque la pregunta que queda flotando es inevitable: ¿cuántos otros siguen escondidos esperando que el tiempo los salve?

Comentarios (12)
Deja tu comentario
Bien por la UCAP. Que se escapen a Mendoza y los vayan a buscar hasta allá es la señal que necesitamos: acá no hay lugar para los que tiran tiros y se dan a la fuga. Ojalá sigan así.
Un año para atrapar a uno que dejó dos personas graves. UN AÑO. Y nos tienen que aplaudir como si fuera un logro histórico.
Tardaron casi un año pero lo encontraron a más de mil kilómetros. No es poca cosa, seamos justos.
¿Justos? Las dos víctimas siguen con las secuelas de los tiros mientras este tipo vivía tranquilo en una quinta de Mendoza. Eso no es justicia, es burocracia.
El barrio de Tupac Amaru y Nicaragua es un polvorín hace años. Esto no es novedad para los que vivimos cerca. Lo que falta es presencia del Estado antes del tiroteo, no después.
Me pregunto qué hacía la pareja de 22 años metida en todo esto. Muy joven para arruinarse la vida de esta manera.
La chica tiene 22 años y ya con orden de detención. El ambiente en el que te movés te define, lamentablemente.
Lo que me llama la atención es el iPhone 15 secuestrado. No es el perfil de alguien que la está pasando mal en la fuga. Algo más hay detrás de todo esto.
Exacto Diego, eso mismo pensé yo. Con $15 millones de recompensa encima y viviendo en una quinta con iPhone 15... alguien los estaba bancando.
Hay que reconocer el trabajo de la UCAP. Cruzar datos de comunicaciones, viajar a otra provincia, hacer vigilancia encubierta... no es fácil. Cuando el Estado funciona, funciona.
Ojalá que ahora la Justicia no los suelte a los dos meses con algún beneficio procesal. Porque eso sí que sería un escándalo.
y las victimas como estan?? nadie habla de eso. dos heridos graves y la nota habla del operativo. quiero saber si se recuperaron