Rosario Central venció a Aldosivi en el Gigante de Arroyito y se sacó el mal sabor que había dejado la derrota ante River Plate, con la mirada puesta de lleno en el desafío que se le viene por la Copa Libertadores. El triunfo no fue sencillo ni vistoso, pero en el fútbol los resultados mandan, y el Canalla cumplió con el único plan que le cabía en esta jornada.
El partido tuvo dos caras bien marcadas. Durante buena parte del encuentro, Central transitó por la oscuridad: impreciso, sin fluidez, con las dudas propias de un equipo que arrastraba el peso de la caída ante el Millonario. La liviandad del visitante ayudó a que el marcador no se complicara antes, pero el equipo local tampoco lograba encontrar el camino para liquidar el asunto.
Fue recién sobre el final cuando la luz apareció. El Canalla encontró el gol que necesitaba y se quedó con los tres puntos en un resultado que, más allá de las dificultades del trámite, resultó justo según lo que mostró el desarrollo general del juego. Aldosivi, equipo de escasa jerarquía en este tramo del campeonato, no tuvo argumentos para inquietar seriamente al local.
El contexto del triunfo no es menor. Central llega a esta victoria con la cabeza puesta en el compromiso internacional que se avecina por la Copa Libertadores, el certamen que históricamente moviliza a la hinchada auriazul como ningún otro. Ganar, aunque sea con sufrimiento, era la única forma de llegar con la ilusión a tope a ese choque continental. El Gigante de Arroyito necesitaba irse a casa con buenas noticias, y las tuvo.
Para el cuerpo técnico, el resultado también representa un alivio. Después de la caída ante River, cualquier traspié ante un rival accesible como Aldosivi hubiera generado ruido interno y presión extra de cara al partido de Copa. En cambio, el equipo pudo cerrar la semana con tres puntos y, aunque el rendimiento dejó preguntas abiertas, la confianza queda intacta para lo que viene.
El próximo gran desafío del Canalla en el plano continental será el verdadero termómetro de este equipo. La Copa Libertadores exige otro nivel de concentración, intensidad y regularidad. Los partidos como el de esta noche ante Aldosivi sirven para sumar, pero el fútbol argentino sabe bien que en la Libertadores los márgenes de error se achican drásticamente.
Por ahora, Central festeja. Con dudas, con más sufrimiento del esperado, pero festeja. Y en el fútbol, eso muchas veces es suficiente para seguir soñando.

Comentarios (13)
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Ganamos y eso es lo que importa. No me vengan con que jugamos mal, que en la Libertadores se juega distinto. Hay que llegar con confianza y tres puntos en el bolsillo.
Jajaja 'triunfo justo'... si Aldosivi no pateó al arco en todo el partido. Tampoco exageremos. Ganamos de casualidad y gracias.
Me preocupa más cómo llegamos a la Libertadores que el resultado de hoy. Si jugamos así contra un equipo de verdad nos hacen cinco.
Silvia, todos los equipos tienen partidos feos. River también tuvo partidos horribles antes de ganar la Libertadores del 2018. Hay que tener fe.
Marcelo comparar a este Central con el River de Gallardo es demasiado generoso, con todo respeto.
Che, lo de la primera parte fue vergonzoso. Pero bueno, tres puntos son tres puntos. Ahora a preparar el partido de Copa que es lo que realmente nos importa a todos.
El Gigante necesitaba una alegría después del golpe de River. Bien por los muchachos que lo sacaron adelante aunque sea sufriendo.
Yo fui a la cancha y la verdad que el ambiente estuvo frío hasta el gol. Después explotó todo. Ojalá en la Libertadores se llene de verdad.
LaFlaca tenés razón, el ambiente estuvo para llorar en el primer tiempo. Eso también preocupa, la gente no estaba enchufada.
Para mí lo más importante es que el equipo no se rindió cuando el partido se puso espeso. Eso habla bien del grupo. En la Libertadores esa actitud vale oro.
Aldosivi no tiene ni equipo y casi nos complicamos. Si esto es el 'modo Copa Libertadores' que Dios nos ayude.
Igual che, ganar siempre suma. No hay que dramatizar. El técnico sabrá lo que tiene que ajustar para el partido de Copa.
Soy de Central de toda la vida y estos partidos me generan más ansiedad que alegría. Pero bueno, ganamos. Vamos Canalla, a por la Libertadores.