Lo encontraron en un departamento de alquiler temporario con vista al parque Scalabrini Ortiz. No en una villa, no en un búnker: en los Condominios El Alto, uno de los complejos más visibles del corredor norte de Rosario. Así cayó este viernes Ezequiel Riquelme, 19 años, hijo del narco Francisco «Fran» Riquelme, el hombre que manejó durante años la célula del noroeste rosarino al servicio de Esteban Alvarado.
El operativo fue contundente: más de diez allanamientos simultáneos en los barrios Empalme Graneros, Industrial y Ludueña, coordinados entre la CIOPE (Central de Inteligencia y Operaciones Especiales de Santa Fe) y la Tropa de Operaciones Especiales (TOE). Las órdenes las firmaron los fiscales Marina Vigo y Patricio Saldutti, de la Unidad de Violencias Altamente Lesivas, en trabajo conjunto con sus pares de Microtráfico Diego Giro y Mercedes Banchio. El resultado: seis detenidos, secuestro de armas, dinero y drogas.
Además de Ezequiel, quedaron apresados Pablo M., Irina B., Damián F., Víctor S. y Chiara R. La causa que los involucra a todos es la misma que ya mandó al padre a la cárcel: asociación ilícita, con ramificaciones en homicidios, balaceras y extorsiones cometidos entre 2021 y 2023.
La historia de «Fran» Riquelme terminó, al menos en lo judicial, en mayo pasado: fue condenado a prisión perpetua junto a otras once personas como jefe de la célula vinculada a la organización de Alvarado en el noroeste rosarino. Hoy cumple condena en la cárcel federal de Marcos Paz. Pero la investigación siguió, porque la banda no se disolvió con la sentencia.
La sospecha de los fiscales es precisa: con el padre encerrado, Ezequiel asumió el manejo de calle, la circulación del dinero y la intermediación con terceros. A sus 19 años, habría heredado una parte del poder que su padre construyó a sangre y fuego en los barrios del noroeste. No es un dato menor: en el mundo narco rosarino, la sucesión familiar no es metáfora, es protocolo.
El joven ya tenía antecedentes en los radares judiciales. Fue señalado como uno de los que intentó asumir el gerenciamiento de la barra brava de Rosario Central tras el asesinato de Andrés «Pillín» Bracamonte, el histórico líder del paravalanchas auriazul acribillado en Arroyito. A principios del año pasado, las cámaras de El Gigante lo captaron junto a Santino Alvarado, hijo de Esteban, y a Lautaro «Laucha» Ghiselli, quien tomó el control de la barra tras la muerte de Pillín.
«Laucha» también cayó, en agosto de 2025, en el marco de la investigación contra Los Menores, la banda sospechada de haber ejecutado a Bracamonte. Esa causa la llevan los fiscales Luis Schiappa Pietra y Georgina Pairola. El jefe de Los Menores, Matías Ignacio Gazzani, sigue prófugo.
Lo que queda claro después de este viernes es que la Justicia provincial viene trazando un mapa fino de las conexiones que sobrevivieron a las condenas. La detención de Ezequiel Riquelme no es un golpe aislado: es la continuación de una investigación que busca desmantelar lo que queda en pie de una estructura que durante años sembró terror en el noroeste de Rosario. La pregunta que flota en el aire es cuántos más siguen operando mientras esperan que los fiscales lleguen a su puerta.

Comentarios (15)
Deja tu comentario
El pibe tiene 19 años y ya siguió los pasos del padre. Eso no pasa de la noche a la mañana, eso se construye desde chico. Acá hay una falla del Estado que va mucho más atrás que cualquier operativo.
Y encima metido en la barra de Central. Como hincha me da una vergüenza enorme. Que no vuelvan a entrar nunca más al Gigante estos personajes.
Lo agarraron en los Condominios El Alto, no en una villa. Eso dice todo. La plata narco se lava en los barrios más caros de la ciudad mientras los vecinos de Empalme viven con miedo.
Buen trabajo de los fiscales Vigo y Saldutti. Que sigan tirando del hilo porque esto es solo la punta del iceberg.
¿Y Gazzani sigue prófugo? Ese es el que mató a Pillín y nadie lo encuentra. Explíquenme cómo es eso.
No me parece bien que pongan el nombre completo del chico si tiene 19 años. Igual que el padre o no, sigue siendo casi un menor.
Tiene 19 años y ya manejaba plata narco y contactos con barras bravas. A los 19 yo laburaba en una ferretería. No es excusa la edad.
No dije que sea excusa, dije que el tratamiento mediático debería ser diferente. No es lo mismo que un adulto de 40.
Vivo en Empalme Graneros y le juro que hoy respiramos un poco más tranquilos. Ojalá que esta vez no salgan en dos días.
Lo de la barra de Central es lo que más me preocupa. El fútbol hace años que es una pantalla para el narco en Rosario y nadie hace nada en serio.
Diez allanamientos coordinados entre CIOPE y TOE, seis detenidos, armas y droga secuestrada. Eso es trabajo en serio. Reconocer cuando las cosas se hacen bien también es parte.
el hijo de alvarado andaba con este pibe en el gigante y al hijo de alvarado no lo tocan. casualidad?
Santino Alvarado es investigado también, no es que ande libre sin causa. Pero entiendo la bronca, la sensación de que siempre caen los de abajo primero.
perpetua para el padre y el hijo a los 19 ya tomó el mando. esto no se corta con operativos, se corta con trabajo social, educación y oportunidades en los barrios. pero eso no sale en los titulares.